Advertencia: No apto para menores de 21 años puede contener escenas sensibles.
Todo lo presentado aquí es ficción.
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sabía todo lo que pasaba en ese barrio y ellos desconocían mi presencia con solo unos días, ya conocía sus secretos.
Frente al edificio vivían dos Omegas que fingian ser amigos, pero eran amantes. Sí, amantes. Nadie lo sospecharia de ellos, excepto del sospechoso del piso 23 del edificio del frente que vigilaba de en vez en cuando un Alfa psicótico que trabajaba para la IMOAM un sniper, que los espiaba con binoculares y registraba todo en una libreta, ese desgraciado controlaba todo lo que pasaba en el barrio, nada escapaba a su vista, eso me aterrorizaba, y si me descubría.
En eso el giro su rostro hacia donde yo estába. Sin binoculares quedo mirando fijo ¡Imposible! Nadie podía ver menos de tan lejos para luego colocar un dedo sobre su boca en señal de silencio para luego subirse sobre el borde de su balcón y acunar un bebé imaginario para hacer señal de degollación y lanzarse del balcón al vacío.
Me asuste para no ver como aquel tipo se mataba, se había lanzado de un piso 23 pero la curiosidad me pudo y mire él maldito venía hacia mi ¡Diablos que carajos era eso! Estaba aterrado mientras el miraba los tragaluces del sótano.
—¡Se que estas ahí! Te encontrare ji ji ji. —Rompiendo uno de los tragaluces. Mientras yo estaba oculto detrás de un escritorio que tapaba el boquete por el que escape con Lisandro la prinera vez.
Mientras León dormía. —¡Te encontré! ‐Su mano helada con su rostro psicótico fueron suficientes para meterle un gancho directo a su mandíbula y mandarlo a volar 6 metros para huir por el boquete de alli.
Luego de un rato llegue donde vivían Agustín y Lisandro, y todo había cambiado.
Cuando Agustín estaba los Alfas se mantenían lejos, ya que las feromonas dominantes los mantenía alejados, principalmente un Alfa dominante que se daba el nombre de "Padre", pero no lo molestaba debido a que Agustín no era alguien que se intimidaba con facilidad, con Agustín fuera, este manejaba todo. Todo la calle era completamente suya.
Aquel Alfa que se quedaba con las limosnas y el dinero que los niños o Omegas mas grande a su cargo pudiesen recolectar. No era un líder, era un gandalla un tirano, un dictador, que se hacía llamar por los niños como "Padre" pero solo era un miserable.
El tipo tenía 15 Omegas de distintas edades a su disposición, niños vulnerables a su servicio. El Omega más grande a penas cursaba los 18 años, muchas veces Agustín trató de ayudarlos pero estos se negaban a abandonar a "padre" ya que según estos el los protegía. Al ingresar sus ojos se posaron en mi, Omegas de todo los tamaños mirandome fijo para luego un Alfa de unos 30 aparecer, este era alto de piel oliva, cabello azabache y largo, unos rizos negros, unos ojos oros tan fuerte que intimidaban a cualquiera. —¿Quién eres? Para entrar necesitas cumplir ciertas condiciones, una de ellas. Aceptarme como líder y el unico que manda aquí.
La otra que a partir de ahora todos niños me dirán "padre" y sus madres deberán pagar un caché, aunque eres un Alfa quizás pueda hacer una excepción. Dime aceptas unirte a la familia yo juro protegerlos de todo, pero donde me traiciones haré que te arrepientas de haber nacido.
—Ni loco. Mi hijo ya tiene un padre, no necesita a un pelele con aires de emperador. Tu no eres nadie para mandar aquí, eres un arribista, un oportunista, quieres controlarlo todo para aprovecharte de ellos. Das lastima.
—Sabes que allí afuera hay un sniper de la IMOAM con años de trayectoria, te encontrará en segundos ni bien pises afuera de aquí. Mi aroma es tan fuerte que jamás los encontraría.
Te lo repetiré aceptas ¿o no?
—No, jamás lo haria. —El Alfa se reía a carcajadas, mientras los Omegas seguían ordenando todo sin prestar atención a nuestra discusión. —Ven vamos pelea, si eres tan malo. —colocando su brazo para una pulseada para medir fuerzas, acepte sin duda no se vei tan temerario, yo era mas alto y más corpulento cuando iba a ganarle... —Sabes porque yo lideró, crees que no intentaron derrocame otros Impuros en el tiempo que llevo aquí. Porque soy el más fuerte, y aunque ellos van y vienen yo prevalezco, yo perduro. Deje que un Omega hiciera su vida porque me ganó en fuerzas, pero ese no sucedara dos veces.—¡Dios mio! No podía moverlo su brazo era una piedra, inamovible. Yo usaba todas mis fuerzas, pero él ni se mosqueaba ni inmutaba. El tipo sonreia de forma maliciosa para ir lentamente moviéndome mi brazo para ganarme. —Aceptas mis reglas o dejaré que ese sniper te cacé y serás propiedad de la IMOAM. —¡Maldita sea me acorrolo! Necesitaba un lugar hasta terminar mi tramo final —¿Qué tan seguro eres?. —Él comenzó a reírse para soltar su feromonas tan fuerte que luego ya no se sentía nada es como si tapara el resto para luego desaparecer esta misma.
Es como si no existiera nadie allí, para luego este sentarte frente a mi y camuflarse con el ambiente, desaparecer de la vista del ojo humano. Con razón era tan temido, era una Sirena Griffo con Genetica Camaleon —No no lo acepto, yo solo estoy de paso.
—Eres igual de orgulloso que Agustín, ja ja ja, puedes quedarte. Sin duda Agustín tiene un buen ojo para filtrar.
—¿Qué? —No entendía nada, de nada.
—Sí sabes que las calles no se divide por grupos si no por familia, cada familia se hace cargo de los suyos.
Agustín no ayudaba Alfas ya que era peligroso para él. El pudo mandarte conmigo desde el día 1 pero confío en ti, y decidió ayudarte y pues por algo será. Yo no acepto Alfas directamente, jamás dejaría que una Alfa entre en mi familia, pero puedes quedarte unos días. -Como si fuese otra persona este se convirtió en otra distinta alguien amable y comprensible, como si todo lo anterior fuese un show, y entonces me percate de algo, algo horrendo, que me hizo hervir la sangre y es que todos los de alli eran Omegas y todos tenían un rostro similar, pero principalmente los ojos ámbar era minicopias de él.
Ellos eran sus hijos, todos los 15. Los 15 eran su descendencia.
Aquel Impuro había parido 15 hijos en la calle y lo peor que ahora notaba que este estaba en la dulce espera por su hijo número 16.
Lo que me hizo hervir la sangre no fue que fueran tantos, fue que el a duras penas llegaba a los 30 años.
Un niño vulnerable pariendo si parar para sobrevivir.
Continuara...
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El Vínculo Se Ha Roto
Romance"Un Omega que ha crecido en la orfandad debera huir con su Alfa para evitar ser separado de este, pero una duda siempre lo acecha ¿Quién es su madre?¿por qué un día simplemente lo dejo de amar? ¿Por qué lo abandono? " ... "Las pesadillas lo consu...
