- Mi gistis - se burló Jooheon en el marco de la puerta - lamento romper su momento kdrama pero está llamando el proveedor que tiene un pedido atrasado Bin, es importante.
- Voy a matarlo - susurró el pelinegro cerrando fuerte los ojos.
- Por favor no lo hagas - Sanha comenzó a reír - interiormente agradecía la interrupción de Jooheon porque iba a comenzar a hiperventilar. ¿Bin gustaba de él? ¿Era de verdad? Sintió el estómago en su garganta y apenas pudo respirar.
- Bin dijiste que te avisara "inmediatamente" si llamaba ese tipo, y yo vine inmediatamente - sentenció Honey levantando sus brazos, él solo seguía instrucciones.
- Continuaremos con esto - le susurró al oído a Sanha para luego dejarle un beso en la mejilla, que hizo que el receptor se pusiera de todos colores.
¿Y ahora qué? Sanha continuaba temeroso de todo, pero pensaba en Bin y era como... wow, ya me han roto el corazón, puedo soportarlo otra vez. Sus detalles son lo más lindo del mundo, con él puede hablar de cualquier cosa, a nadie podía engañar, su vecino de local lo tenía vuelto loco. Chilló y se tapó la cara con las manos, era impresionante lo emocionado que estaba, quería gritar y saltar de felicidad pero Bin lo iba a escuchar y entonces se iba a dar cuenta que era un adolescente atrapado en un cuerpo adulto, no iba a querer algo con él, así que debía tener altura de mira. Decidió llamar a Jinwoo, era lo más maduro en ese caso.
- ¡No me lo vas a creer! - enfatizó por el teléfono.
- Dime, dime - Jinwoo estaba esperando escuchar buenas noticias, hasta estuvo a punto de programar algún programa para ayudar a los dos chicos a darse cuenta de sus florecientes sentimientos.
- ¡Bin me dijo que le gusto! ¡Le gusto Jinjinie! ¿Puedes creerlo? Estoy demasiado emocionado, quiero gritar.
- ¡Por fin! - soltó el otro sin más, era momento que esos dos se declararan.
Continuaron hablando hasta que los clientes de la librería que llegaban mostraban un interés inusual por su conversación telefónica. Y espero a que por fin dieran las 6 de la tarde para poder ir a la cafetería Moon Bean y hablar con el propetario, tomarlo de las manos y poder decirle que también le gustaba y que estaba dispuesto a darle una oportunidad, ojala cuando Jooheon y los demás empleados se hubiesen ido.
*
La espera terminó cuando el sol se estaba poniendo, a las 8 de la noche. Resulta que había un festival en la ciudad cercana, con bandas musicales, obras de teatro y demases; y todos decidieron dar una parada en el pequeño pueblo para vivir la fantasia de la que tanto hablan los turistas. Es por eso que el café estaba a tope cuando Sanha puso fin a sus labores, sin contar que tuvo problemas haciendo la contabilidad y eso le tomó bastante tiempo. Entro y se encontró con el caos, personas de pie bebiendo café y comiendo pasteles, filas para recibir las bebidas y pagar, y Bin en medio de todo con su ropa de trabajo remangada, dejando ver sus irresistibles bíceps, su cara estaba levemente roja y sudada por el esfuerzo de preparar tantos cafés, y su mirada concentrada pero seguramente feliz, el negocio iba bien y al parecer la maldición del local estaba siendo vencida por él. En eso estaba Sanha, mirándolo fijamente cuando los ojos del mayor se levantaron por una fracción de segundo y esbozó su preciosa sonrisa, seguida de una mueca de dolor. Al ver al menor directo a los ojos fue tanta su emoción que no calculó bien con su mano y terminó quemándose con la leche hirviendo. Dejo caer la taza sobre la zona de desechos de la máquina y se tomó la mano, Sanha se abrió paso de inmediato entre la multitud de clientes y traspasó la barra que separaba a los empleados de los clientes.
- Tu mano - le dijo mientras la tomó entre las suyas para besarla - hay que ponerle agua fría. Lo llevó a la parte trasera, donde lavaban la vajilla y abrió el chorro de agua, ambos tenían el corazón acelerado, y no estaban seguros si era por el susto del accidente o por el tacto y la cercanía que estaban experimentando. La mano de Bin comenzó a sentirme mejor, entumecida, aunque apenas intentó sacarla del agua comenzaba a arder de nuevo.
- Gracias - masculló hacia el más alto, golpeando con su aliento los labios de Sanha, quien estaba vuelto loco con esa simple acción - soy un torpe.
- Hey, tranquilo, a cualquiera puede ocurrirle - le dio una sonrisa que reafirmaba lo que le estaba diciendo - manten tu mano en el agua fría, volveré en seguida.
- No - la voz de Bin mostraba pánico - no me dejes - sus ojitos se llenaron de lágrimas, de verdad le dolía la mano y pensar que Sanha no estaría allí para apoyarlo lo estaba poniendo sensible, el menor nunca lo había visto tan vulnerable, siempre era él quien se metía en problemas, se golpeaba o estaba en alguna situación incómoda, y lejos de parecerle extraño o molesto le gustó, le gustó saber que Bin se estaba apoyando en él en estos momentos.
- Debo ir a buscarte un gel calmante, tengo uno en la librería, es un gel con aloe vera que te va a calmar porque no puedes estar con la mano en el agua todo el tiempo - volvió a darle una sonrisa pero Bin tenía su sweater tomado firmemente con su mano buena - ¿de acuerdo? - tomó delicadamente la mano pegada a su ropa y la besó, en un intento por reconfortarlo.
- No - continuó el mayor con un puchero en los labios - no quiero que vayas, quiero que te quedes conmigo. Quiero...
Sanha no se aguantó, la distancia era mínima, demasiado fácil de cerrar, y el puchero en los labios de Bin simplemente lo invitaba a posar su boca sobre la del mayor. Así que lo besó, fue un suave y delicado toque, que hizo que los estómagos de ambos se contrajeran de la emoción. Bin por arte de magia olvidó el dolor de su mano y la sacó del agua para tomar la cintura de Sanha y apegarlo más a él, mientras que el menor posó sus manos en su cara, acariciando delicadamente las mejillas de Moon, mostrandole de la mejor forma que conocía que sí, él también había quedado firmemente prendado en su corazón. No querían separarse, desean continuar con ese adorable beso lleno de cariño y emoción, pero estaban en la parte posterior del negocio y no se vería exactamente bien si alguien entrara y los viera, y sí, con alguien me refiero a Jooheon.
- Esto quiere decir que ¿también te gusto? - Bin abrió sus ojos para poder mirar los de Sanha, quería ver la sinceridad en ellos, quería grabar ese momento en su memoria.
- Por supuesto que también me gustas Binnie, ¿cómo podrías no gustarme?
Ambos sonrieron a la vez mientras pegaban sus frentes y Bin comenzaba a chillar del dolor. La quemadura de su mano volvía a arder.
ESTÁS LEYENDO
Sweet ~ BinSan
FanfictionSanha vive en un pueblo pequeño rodeado de paz; Moonbin llegará para causar una explosión en su corazón. ~Fluff~ MoonBin&YoonSanHa
