"Tanto tiempo, tantas cosas, tantas personas y pensar que todo este tiempo yo solo te buscaba a ti". M.B
Nuestro primer encuentro en esta vida fue hace más de veinte años atrás de la mano de nuestras madres las cuales fueron amigas desde niñas y en esta camino de la vida se hicieron hermanas. El plan original de ellas había sido en principio que nostras replicáramos su historia, ser amigas y ver si en trayecto podríamos ser hermanas, pero el destino ya tenia otro planes solo fue cuestión de tiempo caer en cuenta de cuales eran y si seriamos capaces de asumirlo pero sobre todo si lo veríamos.
Fue mediado de los años noventas, en un verano precioso de Toledo en el cual nos citaba en la finca de los de la Reina. Nuestros padres eran amigos íntimos por el estatus económico, politico y social que compartían nuestras familias pero su amistad se vio forjada más allá de ello por la perdidas que tuvieron que pasar a temprana edad y habiendo encontrado apoyo en su amistad incondicional, como era de esperarse en aquellas épocas tenían que contraer matrimonio pero la vida les sonrió a ambos como redención de sus perdidas a dos mujeres hermosas por fuera pero aun más por dentro si es que esa palabra les hacia justicia. La vida fue bueno con ellos en aquellos años, como todo matrimonio tenían sus altas y bajas, lugares donde poder ceder y otras en donde no había negociación pero casi siempre podían llegar a una conciliación, uno de los momentos más ansiados para ellos era la presentación de sus hijas que en cuanto a la familia de la Reina no hubo problemas para concebir ya que Marta era la segunda hija del matrimonio que a diferencia de los Valero era su primogénita Fina que les costo llegar a tener el fruto de su amor.
Según mi madre fue una tarde en el patio de la finca jugando en medio de las flores, rodando por el suave césped hasta el cansancio y nos acompasaban las suaves brisas que corrían adornando aquella ocasión. Como era costumbre en la amistad que compartían Adela y Catalina aquella tarde las esperaba una cita para merendar y compartir los postres que eran propios de la ocasión pero que no podían faltar ya que era parte de fundamental. Ya estaba todo listo, solo quedaba a la espera de los invitados que estaban por llegar de su regreso al país, si habían pasado unos años en que no pudieron verse por cuestiones de trabajo y geográficas que aún con todo y eso no perdieron el contacto era demasiado cercana su amistad así que aprendieron a perdurar en el tiempo, por lo tanto tenían doble motivo de celebración ese día.
Los primeros en saludarse y darse un gran abrazo fueron nuestros padres el trato de ellos era como de hermanos así que hicieron lo propio soltar unas cuantas lagrimas por el amor y lo que se habían extrañado, en el caso de nuestras madres no fue la excepción pero fue aun más eufórica plagadas de besos, abrazos y sonrisas de felicidad de tenerse la una a la otra en el mismo espacio tiempo compartiendo con los que más querían que eran su familia. Catalina, no tardo nada para pedirle a su amiga que dejara sostener a la pequeña Fina dormida en sus brazos seguramente agotada de tanto trajín del día, cuando la tuvo en sus brazos una lagrimas brotaron de sus ojos pero de felicidad porque ahí estaba uno de los sueños que tanto le costo conseguir a su hermana, no hizo falta que dijera con palabras lo que representaban por ya estaba siendo rodeada por un abrazo de Adela que también tenia estaba llorando pero de amor, de cariño y de amistad porque su felicidad era compartida.
Es preciosa, Adela - con una sonrisa - demasiado, pero debo admitir que tiene un gran parecido a Isidro.
Gracias, si que lo es - mientras admiraba a su hija - sera sin duda alguna la debilidad de Isidro .
Bueno, entonces tendrán que ver ambos padres que harán con unas hijas tan preciosas, porque serán su perdición - el rostro de ambos perdió la sonrisa por unos momentos y ambas mujeres rieron.
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UN VESTIDO Y UNA FLOR
Historical Fictionen esta ocasión era real y más vivido que nunca porque el peso de la frente de Marta sobre la suya le hacían palpar su presencia, su mirada sosteniéndola mientras le ofrecía el mundo que era ella y su respiración marcando las pulsaciones de su pecho...