Los habitantes estaban listos para una noche inolvidable. El jardin y la piscina estaban adornados con papeles de colores vivos, luces brillantes y banderas mexicanas que ondeaban al ritmo de la música mariachi.
La noche prometía diversión, risas y, para algunos, momentos especiales.
Marce estaba teniendo problemas con su vestuario pues su collar se habia atorado con su cabello lo cual la estaba lastomando.
—¿Te ayudo con eso? —preguntó Roman, señalando el collar.
—Claro, gracias —respondió ella con una sonrisa, agradecida por la ayuda.
La música comenzó a sonar más fuerte, señal de que la fiesta estaba llendo de maravilla. Había mesas llenas de comida tradicional mexicana: tacos, tamales, churros y, por supuesto, mucho tequila y mezcal.
Roman tomó la mano de Marce y la llevó al centro del patio donde habia varios compañeros bailando, bajo las luces de colores.
—¿Me concedes esta pieza mi querida julieta? —le preguntó, haciendo una reverencia exagerada que hizo que ambos se rieran.
—Claro que sí, mi romeo —respondió ella, jugando con el papel de dama de la fiesta.
Comenzaron a bailar un jarabe tapatío o eso intentaban ya que marce le estaba enseñando a roman como bailar y el estaba batallando un poco para entender la dinámica de ese baile , la química entre ellos era innegable y eso todos los habitantes podian verlo. La música, las risas y el ambiente festivo creaban un marco perfecto para lo que estaba por venir o eso se esperaba.
Después de varias canciones y risas, juntos los dos y con los demás, roman la llevó a un rincón más tranquilo del patio, muy cerca de la fogata donde las luces eran más suaves y la música se oía a lo lejos.
—Marce, quiero decirte algo que a estado quebrando mi cabeza cada segundo desde el día uno —dijo, con una seriedad que contrastaba con el ambiente festivo.
—¿Qué pasa, no me asustes ? —preguntó ella, un poco nerviosa.
—Desde que te conocí, he sentido algo especial. Esta noche solo me ha confirmado lo que ya sabía: me gustas mucho más de lo que deberías y me asusta demasiado porque soy casado, pero me encantaría conocerte mejor fuera de esta casa
Marcela se quedó sin palabras por un momento, sorprendida por la confesión.
—Roman, tú me gustas incluso mas que solo gustrame, eso es más que obvio pero tu mismo acabas de decirlo y ya lo hablamos hace dias, eres casado y tienes una familia yo no puedo destruir eso. Y por más que me encantaría conocerte fuera de esta casa, no podemos —respondió finalmente.
—Entonces solo quiero decirte que me enamore más de ti en una semana que de galina en todos los años que llevó de conocerla y es ahi donde me doy cuenta que no es el tiempo , es la persona y tu eres esa persona que tiene mi corazón —le confeso mirándola fijamente a los ojos.
— mientras tu corazón este latiendo e incluso cuando deje de hacerlo ,mi corazón es y será todo tuyo y se que esto qué estamos hablando es un arma de doble filo—le respondio con una sonrisa triste
Roman la abrazó, y los dos se quedaron así, disfrutando del momento, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo nocturno, celebrando no solo la fiesta mexicana, sino también el inicio de algo especial entre ellos.
La noche continuó con más risas, música y baile, pero para Roman y Marce, esa fiesta mexicana siempre sería recordada como el momento en que sus corazones se encontraron bajo las estrellas.
Después de varias horas donde ninguno de los dos se separo del otro. Las chicas fueron por la mexicana para bailar una improvisada víbora de la mar en la cual los caballeros se unieron y varios habitantes terminaron en la piscina y otros en piso.
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𝑳𝒂 𝒄𝒂𝒔𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒘𝒓𝒆𝒔𝒕𝒍𝒊𝒏𝒈
FanfictionGracias a un reality show cuatro amigas podrán cumplir su sueño más grande. Conocer a sus superestrellas favoritas del deporte que tanto aman, pero en todo momento jugaran con la suerte que puede estar a favor o en contra de ellos . ¿Que podría...
