Violeta llevaba varios días pensando en un tema que no se le iba de la cabeza. Durante aquellos días, la pelirroja había visto a Chiara más de lo normal, ya que ambas estaban tratando de sacar todo el tiempo posible para quedar y hacer pequeños planes juntas. Y, aunque habían perdido la cuenta de cuantas citas llevaban, les gustaba disfrutar de aquel proceso juntas.
Sin embargo, una frase que Denna le había dicho a Violeta días atrás resonaba en la mente de la granadina. No quería espantar a la menorquina, pero sabía que su amiga llevaba razón, se estaban comportando como una pareja sin serlo. Por ello, Violeta llevaba tiempo dándole vueltas al asunto, se estaba planteando dar el paso y oficializar su no-relación con Chiara, pero no tenía ni idea de cómo hacerlo ni de si a la menorquina le gustaría la idea.
Todavía con aquel pensamiento en la cabeza, después de dejar las cosas del desayuno en la cocina, Violeta cogió su teléfono móvil, esperando algún mensaje de la menor, aunque sin suerte. En su lugar, se encontró con un grupo nuevo y demasiados mensajes que no le apetecía leer en el momento. Volvió a dejar el móvil sobre la mesa, esta vez con sonido, con la esperanza de escuchar aquel tono especial que le había dado a Chiara.
Se tumbó en el sofá y cerró los ojos, era sábado y no tenía ningún plan, ni siquiera con la menorquina, que todavía no le había contestado a los mensajes que Violeta le había mandado el jueves por la noche. Trató de relajarse, aunque fue en vano, ya que el ruido de unos mensajes interrumpieron su tranquilidad.
-Pff. -suspiró Violeta levantándose para coger su móvil.
Aquel grupo de nuevo. En una vista rápida, la pelirroja distinguió entre los cientos de mensajes algunos de Denna, así que decidió no leerse el resto y directamente llamar a su mejor amiga. Uno, dos, tres y cuatro tonos pasaron hasta que la rubia cogió el teléfono.
-Buenos días Almu. -le dijo Violeta.- ¿Para qué es el grupo?
-¿Tanto te costaba leer unos mensajes?
-Encima que te llamo para que escuches mi voz. Que sé que la echabas de menos. -respondió la pelirroja.
-Claro, es verdad, perdona. Empiezo otra vez. -dijo Denna con algo de ironía.- Buenos días, Violeta, el grupo es por el cumpleaños de Martin.
-Ves, no costaba nada ponerme al día. -contestó Violeta.- Muchas gracias.
Denna soltó una risa y Violeta sabía que estaba negando con la cabeza, conocía demasiado bien a su amiga.
-¿Qué te vas a poner? -preguntó la rubia.
-¿Para cuándo?
-Para la fiesta de hoy. -respondió Denna.
-¿Es hoy el cumpleaños de Martin? -preguntó Violeta algo alterada.- Mierda, no le he felicitado, menos mal que...
-Tranquila, es mañana, Vio. -le dijo Denna.- Pero es domingo, así que salimos hoy de fiesta y antes una cena con amigos de Martin. Vienes, ¿no?
-¿Va Kiki?
-¿No sabes si va tu novia? -preguntó la rubia volviendo a hablar rápidamente.- Que si, que no sois novias. Todavía.
-No me hables más de eso. -dijo Violeta.- Desde que me lo dijiste no me lo quito de la cabeza y sé que si se lo pregunto me va a decir que no. Pero es que es estoy algo cansada ya.
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(PAUSADO) Pared con Pared | KiVi
Fiksi PenggemarChiara se muda a Madrid en busca de nuevas oportunidades para lanzar su carrera como artista. Violeta se dedica al periodismo musical, trabajando en una revista como entrevistadora. Chiara es nueva en el edificio. Violeta vive en el piso de al lado...
