chapter three. secrets that came

399 45 53
                                        

˚ׅ ❛ capítulo tressecrets that came ❜𓈒˙

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

.˚ׅ ❛ capítulo tres
secrets that came ❜𓈒˙




━━━━━⋆ ˚。⋆🌕⋆ ˚。⋆━━━━━


La alarma suena al día siguiente antes de que pueda ver lo que se oculta detrás del par de luces amarillas, aunque luego descubro que no es la alarma de mi reloj, si no la de mi celular, que vibra en desesperación, así que respondo con voz rara.

—¿Stiles? ¿Cómo conseguiste mi número?— inquirí.

—Mi papá es policía, pero eso no importa, eh— tartamudeo Stiles al otro lado de la línea —Lydia ya apareció y tú eres su otro contacto de emergencia según tengo entendido.

La palabra «Lydia» y «apareció» juntas me hace brincar de la cama tan pronto como las procesa mi cerebro adormilado. Reviso el reloj de muñeca que llevo siempre y que es herencia de mi familia, y visualizo la hora: casi una de la madrugada, sin embargo, aún así me levanto corriendo hasta mi armario para sacar un suéter y unos pantalones, con los cuales tropiezo al intentar meter mi pierna izquierda.

El sonido de mi caída despierta a Margo, que de inmediato enciende la luz del pasillo y asoma su rostro lleno de una rara mascarilla verde, y el cabello rojizo envuelto en una toalla.

—¿A dónde vas a estás horas de la madrugada?— inquiere —¿Y qué fue ese sonido?

Le doy un leve vistazo, mientras la paso de largo por el pasillo, lista para salir corriendo de la casa.

—Lydia ya apareció, iré a verla— le digo.

—¿Por qué no lo haces mañana?— frunce su ceño.

—Porque estará desubicada y sola, no puedo dejar que una de mis únicas amigas esté sola luego de vagar por el bosque desnuda, no sería muy Dáire de mi parte— señalo y ella baja las escaleras conmigo.

—Dáire, detente entonces, iré contigo.

Me detengo en seco, porque en realidad estoy más dormida ahora mismo que Margo.

—De acuerdo, pero quítate esa mascarilla de lo que sea que esté hecha— bromeo y ella regresa luego de soltar ambos brazos al aire.

La espero unos minutos cuando está como nueva, casi tan arreglada como para ir a una fiesta y es que ese es el mayor don de Margo, se puede arreglar en cinco minutos y parecer que va a una fiesta, mientras yo en cinco minutos estoy terminando de enchinar mis pestañas.

Siempre he admirado lo veloz que ella es para llegar a todos lados, en pocas palabras, creo que Margo es el mejor taxi que puedo tomar, por lo que en menos de cinco minutos estamos en el hospital, donde a Lydia aún le hacen estudios.

—Si llegaste— Stiles frunce su ceño.

Le miró confundida —Tu me llamaste.

—Sí, pero no pensé que vendrías a esta hora.

heat waves ⌇ isaac laheyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora