Capitulo 51: Adam y Eva

33 3 15
                                        

Astaroth estaba nervioso, por algún motivo extraño para él, Dios le mando al Jardín del Edén para encontrarse con Adam y Eva, los "primeros" humanos, ya que supuestamente es para ver si no lo han desafiado comiéndose el fruto prohibido ni nada parecido.

Gracias a su padre, supo que Eva se trata de la segunda mujer y esposa de Adam, la cual fue creada de la costilla de este mismo, y que además, se trata de una omega. Esperaba que no pasará lo mismo que ocurrió con Lilith, en el tema de que Adam la traté mal, y que por consecuencia, Eva se quiera ir y obtenga el mismo destino de la primera mujer.

Llegó al lugar, cerca del árbol que tiene el fruto prohibido, el cual curiosamente tiene dos manzanas rojas. Sabe que ese fruto es del conocimiento y libre albedrío, su padre le había comentado que Dios les quito este mismo a Eva y Adam después de lo ocurrido con Lilith.

Mira a los "primeros" humanos, pero sin ser visto aún. Sentía que no debía de acercarse, pero Dios quería que hablara con ellos y les preguntará algunas cosas por alguna extraña razón. Suspira, no le queda de otra, pero tiene terror, y no sabe el porqué.

Niega un poco, intentando disipar aquellos pensamientos y así acercarse a Adam y Eva. Al estar frente a estos, les dice aquellas preguntas que le dijo Dios: Si estaban bien, si tenían alguna duda, si no habían visto nada raro; pero aquella última pregunta, la más rara y la cual le costó pronunciar: ¿Han pensado en comer el fruto prohibido?

Aquello fue negado enseguida, pero ocasionó que Adam y Eva le empezarán a preguntar que es lo que ocurría si se lo comían, haciendo que no supiera que responder y quedará en completo silencio, pero eso no evitó que los humanos le siguieran insistiendo por una respuesta.

Antes de que se le ocurriera alguna excusa, siente como algo filoso es posicionado en su espalda, y por el grosor, supo que era una espada. Ve como dos arcángeles, los cuales son algunos de los más cercanos a Dios, se ponen a decirle a los humanos que esas frutas son dañinas para ellos, que podrían morir, y que por esa razón, no se la pueden de comer, y si cumplen aquello, pueden recibir una recompensa.

—Te vienes con nosotros —escuchó susurrar al arcángel que tiene la espada, haciendo que cerrará los ojos con fuerza.

Traga saliva mientras tiembla, ahora tiene miedo. ¿Por qué Dios le hizo aquella trampa? ¿Qué fue lo que él le hizo para merecer eso?

Abre los ojos para poder irse con los arcángeles, dándose cuenta en ese momento que Dios hizo aquello para hacer sufrir a su padre.

"No puede ser."

Piensa que fue un idiota por no darse cuenta antes de la situación. ¿Ahora como verá a su padre? ¿Qué le pasará? ¡No quiere dejarlo solo!

Al llegar al Palacio Celestial, lo lanzaron al suelo frente a Dios, el cual se encuentra sentado en el Trono Celestial. El Creador le empezó a preguntar el por que les hizo crecer las dudas a Adam y Eva después de lo ocurrido con Lilith, que si quería repetir lo que esta última hizo.

No supo que decir, y por consecuencia, El Creador mandó a esos arcángeles que lo fueron a buscar, a golpearlo por su "desobediencia". Claramente se intentó defender, pero como esos arcángeles eran de los más cercanos a Dios, no pudo hacer gran cosa.

Le dolía el cuerpo, le dolía mucho, más las heridas que le hacían y como le cortaban en algunos partes justamente en sus alas, pero no al grado de cortarlas desde la raíz, y por consecuencia, que pudieran despegarse de su cuerpo. Solo siguió las ordenes y eso fue lo que recibió.

Pararon de golpearlo por una orden de Dios, algunos zonas de su piel quedaron rojizas, clara muestra que después le aparecerán moretones, además de que, aparte de sus alas, tenía cortes también por el cuerpo. Podía sentir como sus costillas se encontraban rotas, ya que le costaba respirar, y por consecuencia, sentía un dolor infernal en su torso.

A Su Debido Tiempo (BORRADOR)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora