-Situado meses antes de que Zouhair se enfrentará a Dios-
Gracias a Uriel, todo estaba yendo viento en popa. Su ayuda a sido bastante eficaz, por ese motivo, han podido hacer que varios abrieran los ojos, y por consecuencia, que estén de su lado, hasta ocasionaron que algunos cuantos huérfanos adultos, los cuales cuidan los refugios de los niños abandonados o que sus padres murieron, estén de su lado e intenten inculcarle a los niños que no deben de confiar en alguien como Dios, el cual oculta su verdadera personalidad.
Las dudas que le han colocado a sus nuevos aliados y más los recuerdos que les ha mostrado de Uriel sobre ese día, han servido de mucho.
Después de eso, iba a los refugios para ver como les estaba yendo, además de asegurarse que la información no se filtrara. Aún no era el momento para que se enteraran de lo que iban a hacer.
En uno de esos días, se encontró con dos niños, los cuales eran hermanos. Su alfa interno al verlos se removió, ya que los veía tan solos y alejados de los demás, como si no quisieran ser lastimados nuevamente. Aquello le recordaba a Astaroth, cuando este tuvo miedo por varias semanas después de que Gabriel lo lastimó.
No pudo evitarlo y se acercó a ambos niños con calma, dándoles algunas frutas dulces, las cuales podía ver que disfrutaban, pero más el menor de los hermanos. Después supo como se llamaban. Ethan, el mayor, e Iri, el menor.
No podía dejar de ir a verlos y pasar tiempo con ellos, aún cuando no les podía hablar, los pequeños le entendían de alguna manera. Le gustaba su compañía, y notaba como ellos se sentían de la misma forma. Pero notaba algo raro, especialmente en Iri, como si quisiera ocultarle algo a él y a los demás, como cuando uno no quiere mostrar su verdadero ser.
Claramente le entristece que Iri este de esa forma, pero le entendía, ya que aún siguen siendo unos completos extraños. Apenas se conocen desde hace algunas semanas atrás.
Empezó a escuchar unas risas y como alguien decía que ya pararán, además de que también se escuchaba un llanto. Fue hacia esa dirección, viendo como están molestando a Iri y el como Ethan lo defiende.
No entendía bien la situación, pero parecía que estaban molestando a Iri por algunas preferencias que tenía.
Se les acerca y los separa, asustando a los niños que están molestando para que se vayan, lo cual logró y pudo verlos correr aterrados.
Se acerca a Ethan e Iri, podía ver como este último tenía una muñeca de trapo rota entre sus manos. Atribuyó eso a que los niños lo estuvieran molestando, ya que los prejuicios en el cielo son que las niñas jueguen con muñecas mientras que los niños jueguen con cosas más bruscas antes de descubrir sus castas. Se arrodilla frente a ellos, Ethan parecía desconfiado y que lo mordería en cualquier momento si se le ocurría molestar a Iri.
La situación del más pequeño, le hacía recordar a cuando Lucifer se le marchitaron unas flores.
Con calma, estira un poco sus brazos hacia los lados, como diciéndole a Iri que si necesitaba un abrazo en en ese momento, no habría ningún problema en que se vaya a refugiar entre sus brazos.
No falto mucho tiempo para que Iri lo fuera a abrazar, haciendo que él le regresará el abrazó y lo empezará a calmar, trasmitiendole la tranquilidad que necesitaba en ese momento. Ethan después de un rato, también se unió al abrazó, y él claramente no se lo negó.
Después de esos sucesos, le pudo arreglar la muñeca a Iri, viendo finalmente como este juega contento. Ethan claramente estaba a su lado observando a su hermano.
—Gracias —le escuchó decir. Lo notaba apenado—. Nunca lo he podido defender bien.
Le desordena el cabello y le dijo por telepatía: Has hecho tu mejor esfuerzo, eres bastante valiente para defender a tu hermano de un grupo de matones.
Observa como Ethan lo mira sorprendido, haciendo que le muestre una sonrisa de que todo está bien y que sus palabras las dijo de corazón. Esperaba que ese niño siguiera protegiendo a su hermano, no como lo que él no pudo hacer.
Así empezó a pasar el tiempo con esos niños, hasta que en una ocasión, pudo fijarse de la inseguridad que tenía Iri con el tema de su ropa de varón y que se sentía incómodo con esta misma, pero que cuando veía alguna prenda de niña, se le iluminaban los ojos. En ese momento entendió todo y porque le molestaban, por lo cual, un día en el cual Iri no tenía clases, le regalo una toga larga y con cinturón, lo que normalmente usan las niñas, la cual claramente era de su talla para que la pudiera utilizar.
Sentía que debía apoyar a Iri en ese aspecto y no dejarlo solo junto a Ethan.
—¿Puedo...? —notaba sus dudas y como tomaba la parte baja de su toga entre sus manos, apretandola.
Le asintió sin ninguna duda para después dirigirlo hacia la habitación que usa en ese refugio. Espero afuera mientras Iri se cambiaba. Ethan estaba en sus clases, así que cuando llegué, vería el cambio de la ropa de Iri. Esperaba que Ethan no lo juzgará y que apoyará lo que esta sintiendo Iri.
Igualmente no sabía si sus suposiciones eran ciertas, ya que Iri podía querer experimentar con otro tipo de ropa y ser versátil con esta misma. Después le preguntará sobre eso y sobre si quiere que le llame por otro nombre.
Después de un rato, Iri salió, podía notarlo más contento con su nueva ropa. Su alfa interno se removió feliz por eso. Por lo menos, pudo hacer feliz a ese pequeño.
—Gracias —le escuchó susurrar tímidamente.
Le acaricia suavemente la cabeza, como diciéndole que no hay de que. Después de eso, le hace una seña para ir hacia afuera, ya que empezó a sentir la presencia de Ethan. Pudo ver a Iri dudoso por el tema, por lo cual le extiende la mano. Al cabo de unos segundos, Iri le acepto aquel gesto, y juntos, yéndose unidos de las manos, se dirigen hacia donde se encuentra Ethan.
Al llegar al lugar, puede observar como Ethan se sorprende al verlos y como después sonríe, diciendole a Iri que se ve bien, pero igualmente le pregunta si se siente cómodo con esa ropa.
—Si. Me siento mejor con esto gracias al señor Miguel —mencionó con una gran sonrisa, la cual después disminuyó un poco—. No quiero seguir usando ropa de niño... —le escucho susurrar.
Le da un apretón de manos, dándole por medio de este su apoyo. No quiere ver como alguien por ser diferente a lo establecido o por el subgénero, sufra por los prejuicios.
—Si eso es lo que quieres —vio como Ethan estuvo dudoso en decirle algo más, pero él le hizo un gesto para que continuará hablando, lo cual no tardó en concretarse—. ¿Cómo te gustaría que te llamara, hermanita?
—Iris. Así no pierdo al 100% el nombre que me puso mamá —mencionó luego de un rato, y al igual que Ethan, la pequeña se mostró dudosa al principio.
Le acaricia el cabello a la recién renombrada Iris, dándole la señal de que siempre tendrá su apoyo y que nunca se sentirá juzgada a su lado.
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A Su Debido Tiempo (BORRADOR)
ParanormalNO ES UNA HISTORIA DE DIOS X LUCIFER. No les cuesta nada leer las etiquetas. ~~~ 𝔸𝕕𝕧𝕖𝕣𝕥𝕖𝕟𝕔𝕚𝕒 𝕕𝕖 𝕔𝕠𝕟𝕥𝕖𝕟𝕚𝕕𝕠: -𝔸𝕓𝕦𝕤𝕠. -𝕄𝕒𝕟𝕚𝕡𝕦𝕝𝕒𝕔𝕚𝕠́𝕟. -𝔸𝕦𝕥𝕠𝕝𝕖𝕤𝕚𝕠𝕟𝕖𝕤. -𝕄𝕖𝕟𝕔𝕚𝕠́𝕟 𝕕𝕖 𝕤𝕦𝕚𝕔𝕚𝕕𝕚𝕠. ~~~ Un omeg...
