Capitulo 31: No Puede Cambiar El Pasado

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Miguel está enojado, su aura y el olor de sus feromonas dan el claro ejemplo de ese sentimiento; todo eso había sido causado después de ver a Astaroth lastimado, haciendo que de inmediato supiera que el responsable de las heridas era Gabriel, claramente sabe que eso tuvo que ser causado por lo que pasó el otro día.

Le dijo, o más bien, le advirtió lo que le iba a pasar si tocaba al beta, ¿pero no fue escuchado? ¿Enserió pensaba ese arcángel alfa que no le iba a pasar nada?

Sin pensar en nada más que en ir a enfrentarlo, sin dar ningún avisó previó, entra de golpe al Palacio Celestial, casi derivando la puerta en el proceso. No le importa lo que le dirán ni mucho menos la reunión que se hará dentro de algunos minutos, en la cual él también deberá de estar involucrado, pero sin decir nada a cambio, solo observar y escuchar la situación como un niño bueno, como Dios le dijo la última vez que se vieron.

Se acerca a la sala del trono, ya que en ese lugar es donde siente el aura de Gabriel; se nota a simple vista que Miguel esta caminando con fuerza, todo porque sus pisadas resonan por el lugar. Cuando ve a su "hermanito", se acerca rápidamente a este para lanzarle un puñetazo en la cara, y cuando ve que el menor cae por esto, se le lanza encima, sentándose en su torso, sintiendo en el proceso como sus caninos se sienten filosos, dando la clara señal de que su lado alfa esta saliendo a flote.

Lleva sus manos al cuello del menor para empezar a apretar esa parte con bastante fuerza, además de que no le dio tiempo de que usará sus brazos para defenderse, ya que ese lugar lo empezó a afirmar con sus rodillas. No le importa para nada que Dios los vea ni mucho menos sus otros hermanos, todo porque ellos no tienen el derecho de decirles alguna cosa ante la disputa que tienen ambos, además, ¿no qué a su creador le gusta ver el sufrimiento ajeno y las peleas que se arman?

—¡¿Qué te dije?! —su voz de mando salió, sentía el miedo de Gabriel y de sus hermanos, a los cuales les había mandado una sola mirada para que no se acercarán.

—Qué no... Tocará a... Astaroth... —claramente eso le iba a costar decirlo por la asfixia que le está proporcionando.

Le empieza a pegar una y otra vez en la cara con su mano derecha, la cual está hecha un puño, no importandole nada más en ese momento. Tanta ira contenida, tanto odio y rencor, están haciendo que sus golpes sean duros y concisos.

No sabe que pasó, no sabe cuanto tiempo le estuvo pegando a Gabriel, pero finalmente regresó en si, haciendo que en ese momento sintiera los brazos que los están rodeando, por lo que se dio cuenta que lo están abrazando, y que esto solamente es un gesto para que se separe del alfa menor. Mira por sobre su hombro, viendo que se trata de su... De Astaroth.

Cierra y abre sus ojos unas cuantas veces para intentar comprender lo que había ocurrido, haciendo que miré al alfa que aún se encuentra debajo suyo, viendo en ese momento el como le dejó la cara completamente destrozada con mucha sangre por los alrededores, pero sabe que aún así seguía con vida, ya que si los corazones no son destruidos, eso nunca va a pasar.

Los corazones...

Dirige su mirada al pecho de Gabriel, tiene tantas ganas de destruirle aquello en ese momento, pero la mirada penetrante de Dios, y teniendo aún a Astaroth tirando de él, no se lo permite.

—Hijo mío, esto lo diré una sola vez —esa voz le hizo temblar un poco—. No tienes permitido matar a tus hermanos celestiales, si lo haces, tendrás que pagar las consecuencias.

A Su Debido Tiempo (BORRADOR)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora