Eli choco con todos los casilleros tratando de salir de los vestidores, maldijo en voz baja escuchando los pasos del coach.
Para ser sincero le agradaba el anciano, algunas veces, otras no tanto, menos cuando miraba a su padre y luego su mirada juzgadora caía sobre él mientras sus cejas se alzaban diciendo "¿Por qué no te pareces en nada a tu padre?".
-¡Eres idéntico a tu padre Bilinski! -Eli se volteó al instante, completamente confundido y noto como los ojos de su entrenador se abrían igual de sorprendidos que los de él.
-¿Qué dijo? -Preguntó Eli totalmente confundido.
-No, nada que ya sabes...-El entrenador miro a otro lado- el sol está precioso hoy -dijo mientras se metía a la oficina y cerraba la puerta.
Eli nunca ha sido bueno par controlar su parte lobo, es horrible de hecho, pero de algo que se siente orgulloso es saber detectar las señales químicas y mucho más las mentiras, es incluso mejor que cualquier lobo veterano.
-Bilinski -murmuro para si mismo y sonrió- lo tengo -Salio corriendo del lugar con una sonrisa.
Sabía muy bien que tenía dos padres, no es como si se necesitará ser muy listo para saber que se supone eso es lo normal, aunque la normalidad no es parte de su vida desde que es mitad lobo, aún así investigo y supo que los hombres lobo no se reproducen por si mismos sino que necesitan una pareja, sí Eli Hale tuvo que investigar eso.
Pero es que Derek Hale su padre jamás había mostrado que le gustará alguien, ni señal química, ni olor, ni escapadas, nada, es como si fuera asexual pero entonces ¿De dónde vino él?
Tuvo dudas pero no tantas como para obligar a su padre a decir algo, además, cuando se tocaba ese tema las feromonas de su padre se volvían locas como si estuvieran expandiéndose por toda la casa buscando algo.
Siempre pensó que su padre Omega lo abandono y por eso no pensó en él, porque no lo merecía, pero el entrenador nunca diría algo así para lastimar a alguien a menos que su padre no lo hubiera abandonado, eso despertó todas sus alarmas.
Corrió hacia el único lugar dónde tendría información de manera tan sencilla como respirar, una persona que no sabía guardar un secreto por qué se le notaba en la cara.
-¡Tío Scott! -Grito Eli llegando a la veterinaria- ¡Estoy aquí!
Scott sonrió frotando el cabello de Eli- ¿Que haces aquí cachorro?
Eli sonrio mostrando todos sus dientes- Bilinski.
Y entonces supo que había algo cuando Scott choco contra las jaulas mirando con horror a Eli como si hubiera dicho una mala palabra, trato de recomponerse.
-¿Bilinski? Qué rara palabra acabas de inventar - Scott empezó a reír incómodamente- ahora tengo que ir a casa a comer.
-Huelo la comida que acabas de pedir, lo sé porque se que está caliente -dijo mirando a la mesa donde estaba la bolsa del repartidor- ¿Quién es?
Scott se aclaró la garganta- Escucha Eli no hay nadie llamado Bilinski ni conocí a nadie llamado así - sabía que era verdad, era muy bueno detectandola- ¿Tu papá sabe que estás jugando el detective?
-Mi papá a guardado muchos secretos en estos años -Eli se paró firme en su lugar- Tio Scott ¿Mi papá me abandono?
No necesito nada más el olor a enojo lleno todo el lugar como si Scott se estuviera conteniendo- Eli Hale tu eres un niño amado y esperado, nadie nunca te ha abandonado -murmuro apretando los dientes con rabia- ahora vuelve a casa.
Fue una orden que Eli tuvo que seguir porque se la dijo el alfa de la manada. Scott por su parte se dejó caer al suelo respirando y guardando sus garras.
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Los pasos que me llevan a ti.
FanfictionUna sola frase de su coach Bobby Finstock hace que Eli Hale empiece a buscar a un tan Bilinski. El inicio de un desastre.