Capítulo 3

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–El rey Zochi...

– ¿Te gusta la astrología? ¿A veces sientes que no perteneces a este lugar?

–Sí...

Tenía miedo, esta chica me incomodaba, pero a la vez sentía una inmensa confianza.

¿Cómo era posible?

–Escucha va a sonar muy loco, pero soy una guardiana me mandaron a la tierra solo por una cosa. Por ti. Tú no eres humano, eres como les dicen ustedes... Extraterrestres.

– ¿Esto es una broma? Evans ya sal... Esto no es divertido.

Busque atrás en el auto, esperando a que saliera de la parte trasera, pero él no estaba ahí.

–Esto no es una... Broma, hace 20 años hubo una guerra en Kesikuiladi, atacaron a tu familia, eras el único sobreviviente, pero eras solo una larva así que te enviaron a la tierra, para cuando llegara el momento volvieras a tu reino.

Esto no podía ser verdad parecía que fuera un sueño o si estuviera viendo una película. Mire al frente, ya era de noche.

–Escucha sé que suena loco, pero tienes que creerme. Apenas me conoces hace unas horas, pero debes de confiar en mí.

Es difícil confiar en alguien, siempre creí que al final todos te traicionaban, que nunca debías de darle esa responsabilidad tan grande a alguien, pero en ella lo hacía en un par de horas ya se la había ganado por completo, cosa que ni con mi familia, ni con mis amigos lo había hecho.

–Confío en ti. ­– Ella me sonreía y me abrazaba. – De acuerdo... Pero ahora que sigue.

–Debo entrenarte... Más bien a que aprendas a usar tus poderes, pero será mañana, ahora debes descansar y asimilar todo lo que dije, por cierto no le digas a nadie... Te veo mañana a las dos de la madrugada en este mismo lugar.

De la nada ella desapareció.

Estaba a las dos de la madrugada como me había dicho, veía como el humo salía de mi boca, la temperatura había bajado muy abruptamente.

–Hola.

Salté y casi me caigo, de la nada había parecido Zoey.

–Hola, casi me das un infarto.

–Tranquilo, empecemos. Ven. ­­–Me agarró las dos manos quedando en frente el uno del otro. – Los Kesikuiladiticas tenemos poderes como agilidad, por eso ayer me fui muy rápido, brillamos como las estrellas, podemos mover cosas con solo pensarlo. Así que comencemos. Piensa en que quieres llegar a cierto lugar, solo piensa en ese lugar.

Pensé en una cafetería donde iba cuando era niño, me quedé pensando en esa cafetería, cerré mis ojos y respire.

–Ábrelos.

Hice lo que ella dijo y estábamos en dicha cafetería.

–Lo has hecho muy bien, ahora piensa en el mirador, pero esta vez no cierres los ojos.

Hice lo que ella me pidió y en eso vi como mis piernas con una rapidez anormal, veía cómo iba dejando atrás.

Veía como las personas no se daban cuenta que yo pasaba a su lado, creo que si iba muy rápido.

Llegamos al mirador. Le solté las manos y me caí al suelo. Inhala, exhala, inhala, exhala.

– ¿Estas bien?

–POR SUPUESTO QUE NO, SABES SINCERAMENTE TENÍA LA ESPERANZA DE QUE TODO ESTO FUERA UNA CRUEL BROMA, PERO NO, ES REAL SOY UN ALÍEN.

–Escucha sé que no es nada fácil de entender, pero tu pueblo te necesita. ¿Quieres continuar?

–Sí.

Dije, sinceramente quería continuar pero por dentro tenía un miedo que con nada se iba a calmar.

)Uy(

When the stars shineHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora