Final. Chapter 3 (Season 2)

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Con la razón ya perdida, y el brillo desapareciendo de sus orbes, Michael caminó casi arrastrándose por la habitación, era sigiloso, como una pantera en cacería, sus acompañantes lo escudriñaban con la mirada mientras lo observaban acercarse al equipo de música y conectaba una cajita en el amplificador.

— ¿Alexa? — preguntó él — ¿Si, Michael? — él sonríe de lado — reproduce "Used to love her" — La música empezó a salir de los parlantes y él comenzó a tararearla mientras se acercaba a su hermano.

"I used to love her, but I had to kill her
I used to love her, mm, yeah, but I had to kill her
I had to put her six feet under
And I can still hear her complain"

Cantaba la canción mientras se desplazaba acercándose más a Chad, quién miraba fijamente el suelo, en un momento de puro descuido del menor Michael, le agarró el cabello y tiró de él exponiendo su cuello dejándolo a su entera disposición y tomó el cuchillo que tenía entre las solapas de la bata aún y cortó la garganta de éste en un movimiento rápido de un tajo.

La sangre salía de su garganta a chorros, y también salía de su boca mientras se ahogaba con su propia sangre, Amelie entró en cólera y comenzó a dar alaridos, trataba de huir despavorida, se acerca a las puertas y se da cuenta de que están cerradas, a lo cuál, Michael, con una risilla burlona le dice — ¿Que sucede, cariño? ¿Me tienes miedo?

"I used to love her, ooh, yeah, but I had to kill her
I used to love her, ooh, yeah, but I had to kill her
I knew I'd miss her, so I had to keep her
She's buried right in my backyard, whoa, yeah
Ooh, yeah"

La chica llena de miedo, nerviosa y en shock por lo antes presenciado trata de huircñ con desesperación del lugar, pero él la persigue con calma mientras cantaba alegremente la canción. El tiempo pasaba, y Amelie se desesperaba  más y más por tratar de escapar para salvar su vida. Esconderse en ese momento fue en vano, todo sucedió muy rápido. Él la tomó de sus hermosos cabellos largos y la comenzó a arrastrar por todo el suelo mientras iba en dirección a la sala — ¿Adónde crees que vas, amor?¿Me vas a dejar solito?¿Acaso crees que te voy a dejar ir tan fácilmente? Últimamente te has vuelto una chica muy traviesa, cariño. Tu no me puedes dejar, hicimos el pacto de hasta que la muerte nos separe ¿Te acuerdas? Hace ya diez largos años...

— ¡No me mates, por favor! Te lo suplico — dice ella  con lágrimas recorriendo su piel porcelana — Perdóname, Michael. Se qué me equivoqué, pero puedo compensarlo... — suplicaba entre lágrimas.

— ¿Y cómo me vas a compensar, según tú? No creo que tengas nada con lo que me pueda sentir satisfecho, no existe ni existirá cosa en el mundo que tú puedas ofrecerme que a mí me interese, pues lo que yo quería de ti, lo que yo necesitaba, lo que yo anhelaba, tú la arruinaste. Lo que quiero ahora es desaparecerte de mi vida, eso me haría más que feliz.

Se subió encima de su abdomen, sentándose a horcajadas, con una mano juntó sus muñecas y las presionó inmovilizándola — Siempre te dije que tuvieras cursos de defensa personal, cariño. Lástima que nunca me hiciste caso, te podrían haber salvado la vida — la chica sentía la respiración de su esposo, ahora irreconocible ante sus ojos, sobre sus labios y se quedó inmóvil del pánico mientras cerraba sus ojos. Poco después pudo sentir dicha respiración alejarse y una risa malvada — ¿Crees que te besaré, cariño? ¿Crees que besaré la misma boca que besó mi hermano?.

Michael volvió a tomar el cuchillo y con el acarició el rostro de Amelie — Cariño..., cariño... — canturreaba en un siseo bajo escudriñando a la mujer de arriba a abajo — Sabes que yo te amo aún ¿verdad? Pero me duele demasiado lo que hiciste... y eso no te lo voy a perdonar — con el cuchillo realiza un corte poco profundo en la mejilla de la chica, por el que no tarda en salir sangre. Ella brama de miedo y dolor mientras él ríe bajito, justamente como un niño haciendo una travesura. Sin cuidado alguno Michael, lame su herida — sería un desperdicio nunca haber probado tal exquisitez...

— ¡Michael, para por favor! Eres mejor que esto. No tienes que matarme, no le diré a nadie lo que has hecho, pero déjame ir por favor — le coloca el cuchillo en el cuello y hace presión por lo que se hace un leve rasguño y sale un hilito de sangre de la herida.

— Cállate, perdiste tu derecho de hablar, zorra, mira como tu vida se va yendo ante tus ojos porque ni vivir te mereces. Eres pura escoria. Tu voz me irrita. Quiero silencio.

En un movimiento rápido entierra el cuchillo hasta el mango en el pecho de la chica, y así lo hace varias veces, hasta que se siente saciado, hasta que siente paz y todo su enojo se va. Ahora solo habita la paz y el silencio en su hogar. Mira todo el desastre producido en el encuentro y chasquea su lengua con fastidio.

— Mierda, ahora tengo que limpiarlo todo.

***

Lo primero que hace es dirigirse a su patio trasero, los Davis vivían en una casa bastante grande y acogedora a las afueras del pueblo de Black Waterfalls, cerca de las cascadas que en esa época del año nadie visitaba por lo riesgoso de llegar con ese clima, por tanto no tenían vecinos, y eso era muy conveniente. Agarró su pala mecánica, la última que salió al mercado, con la que no tenía que esforzarse para nada en palear, y comenzó a abrir en el suelo, con ayuda de su pala, de dos agujeros de 6 pies bajo tierra cada uno.

Cuando estuvieron listos los hoyos arrastró los cuerpos y puso uno en un agujero, y uno en el otro, tiró el cuchillo dentro y par de cosas más lo acompañaron, las cuales estaban manchadas con sangre, incluida su ropa y una alfombra de edición limitada. Organizó toda su casa y todas las pertenencias de su esposa las llevó a el horno de leña que se localizaba en el patio también y les prendió fuego.

Agarró un balde con agua, un cepillo de fregado, un paño, detergente, limpiador y aromatizante y se dispuso a limpiar cada fragmento de la casa dejándola impoluta, como si nada hubiera sucedido.

***

Todos creyeron su historia, incluso se compadecieron del pobre Michael, el cuál fue abandonado por su esposa, quien le pidió el divorcio un día que llegó temprano a casa y se fue con su hermano, con quién Amelie, su ahora ex mujer, mantuvo relaciones sexuales durante años,  para nunca más volver .

Todos odiaron en el pueblo a la persona que en su momento fue la más amada cuando Michael les dijo qué él los vio juntos ese día. Los habitantes de Black Waterfalls estaban consternados ¿Cómo una muchacha de buena familia podía hacerle algo así a su esposo que la adoraba? Nadie tenía la respuesta, ni la iban a tener jamás.

La policía no investigó, además de que no habían pruebas suficientes y la coartada de Michael era más que convincente, la gente se olvidó con el tiempo de la señorita Portman y de su amante, ¿Y Michael? Pues canta "Used to love her" todos los años con la misma emoción, en el aniversario de muerte de su esposa, la que nunca dejó de amar con locura,  mismo día en el que, casualmente, coincidía su 11° aniversario de casados.

"I used to love her, but I had to kill her
I used to love her, mm, oh, yeah, but I had to kill her
She bitched so much, she drove me nuts
And now I'm happier this way, yeah
Whoa, whoa, yeah"

The end?

Used to love her// FinalizadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora