Rachel, una chica de 14 años, cabello castaño, delgada pero de baja estatura, es una ciudadana más del montón en el distrito 16, también llamado "QUOLD". Ya habían pasado algunos meses desde que se había mudado al distrito, aun tenia algunas dificultades para acostumbrarse, ya que venia del distrito 34. Las reglas suelen ser más estrictas mientras más bajo es el número ya que son los más cercanos a la ciudadela donde viven los gobernantes y el líder supremo.
Tambien las cosas de mejor calidad son para los distritos más cercanos a la ciudadela. En una casa de clase media común de la zona de tan solo 2 plantas, se encontraba la joven Rachel, preparando un desayuno para el inicio de su agradable día, apesar de que se le considera lo suficientemente mayor para enlistarse en el ejército, extractor de residuos o un técnico en mantenimiento, trabajos beneficiosos para los líderes y para uno mismo además de ser muy bien pagados, Rachel prefería seguir sus estudios, ya que difícilmente uno puede salir después al entrar a esos trabajos, siendo casi de por vida, además de que la joven ilusa mantenia la esperanza de volver a su antiguo hogar alejado de tantas reglas y etiquetas, sin embargo la evidencia apuntaba a otro lado ya que su padre cada vez buscaba un mejor empleo lo que provocaba que se cambiaran de nuevo a un distrito más estricto.
La chica terminó de preparar el desayuno y se sentó sola a desayunar en el gran comedor de su casa, debido al trabajo de sus padres estos suelen estar constantemente ausentes y las veces en que pueden verse suelen ignorar a la chica ocupándose de cosas que consideran importantes.
En la soledad del comedor, limpio de paredes blancas y luz pálida, la joven terminó de comer y se dispuso a salir de casa, tomó su mochila y se coloco en su camisa un gafete en el que se revelaba su nombre, edad, fecha de nacimiento y un código designado para su reconocimiento. Dicho gafete es obligatorio para aquellos menores de 15 años.
Salió de casa sintiéndose tranquila, miraba la calle observando alegre lo segura que era esta ciudad, es difícil ver crimen bajo el nuevo régimen sin embargo, aún recuerda con miedo cuando vivía en el distrito 624 y un ladrón entró a su vivienda, los distritos alejados al no estar bajo tanta vigilancia, se pueden encontrar estos casos, sin embargo aquel ladrón fue detenido rápidamente por oficiales que patrullaban la zona y con el derecho que les han dado, asesinaron aquel hombre a golpes, ya que en este régimen, aquel que rompe la ley, pierde cualquier derecho humano y es tratado como un simple animal al cual hay que sacrificar por su violencia y descontrol.
Paseando por la ciudad Rachel tubo la mala suerte de pasar cerca de un par de oficiales, ellos rápidamente al verla se acercaron con risa maliciosa pero en cuanto vieron el gafete se tuvieron que alejarse decepcionados, "Me alegra no haber cumplido aún la mayoría de edad, aunque ya solo me falta un año" pensaba la chica, puesto que se había salvado de la abusiva ley que dicta que todo oficial puede pedirte dinero a modo de pago, o impuestos extras por sus servicios de simple vigilancia al orden.
Rápido la chica llegó a una escuela, rodeada de grandes muros y dividido en 4 edificios de 7 plantas cada uno. Rachel se dirigió al primer edificio hasta el piso 6, se sentó en su asiento y observo a sus compañeros como máquinas, apenas eran percibíbles sus parpadeos, con espalda recta en total silencio esperando la llegada de algún mayor, el Profesor no se hiso esperar ni un segundo mas, y entró entusiasmado a la clase. Aquel profesor era de los pocos que consideraba agradables en aquella escuela, entusiasmado por enseñar a los jóvenes, mientras que la gran mayoría ven a aquel grupo como un desperdicio, pues se considera inútil enseñar a mentes tan jóvenes y fáciles de distraer, para esta sociedad donde es mejor encontrar un lugar útil lo más pronto posible, encontrar gente tan joven estudiando en vez de trabajar es algo mal visto, solo los adultos tras dar sus servicios a la sociedad a través de trabajo pueden aspirar a más estudiando para algún otro trabajo especializado.
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cuidado con las moscas
Science FictionLas utopías siempre han sido un sueño inalcanzable. Sin embargo la humanidad lo logró, sometiendo a la gente a reglas estrictas, manteniendolos controlados y vigilados. Pero ¿qué pasaría si alguien de esta sociedad reprimida conociera la libertad?. ...