Devora mi amor, haz que arda sin cesar,
incluso si duele; desearía el humo de este.
Tira mis deseos, vuelve polvo mis súplicas,
y aférrate a mí, aunque no lo quiera.
Siente el sabor de mi alma,
escúchame pedir,
escúchame llorar,
escúchame gritar.
Quémame con cariño.
