SEGUNDA PARTE (P.O.V. Tu misma)

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CAPITULO 2


Bakugo y yo ibamos caminado rumbo a la casa de Midoriya. Estaba en verdad muy emocionada pensando que ese día podría verle. Cuando llegamos a la puerta de su casa su madre nos recibió muy amablemente, nos hizo pasar a la sala mientras iba a avisarle a su hijo que habíamos llegado. Recuerdo que la esencia de ese lugar era tan reconfortante y agradable. En eso momento que me di cuenta.

¿Por qué ya no olía la furia de Bakugo? Me quite discretamente el cubrebocas y lo confirme de inmediato, como acto de reflejo lo mire aturdida.

- Oye a ti qué demonios te pasa?! – me pregunto con una cara de desagrado desde su lugar.

- Podria preguntarte lo mismo... - murmure viéndolo fijamente. Pude oler una nota inusual en él, como la esencia de alguien tímido.

En eso el delicado aroma de Midoriya se hizo presente. En cuanto lo vi mi corazón dio un vuelco de alegría.

- Hola Midoriya-kun, quise venir a saludar espero no te moleste – le sonreí mientras sacaba la libreta de pendientes.

- No, al contrario... Muchas gracias a los dos por venir a dejarme los deberes – nos decía con un semblante en verdad angelical.

- El profesor me obligo Deku – soltó con su típico tono altanero Bakugo y de pronto la esencia de Midoriya cambio.

- Ya veo... lamento las molestias Kacchan

Ese olor se hizo mas notorio, esa tímida esencia me resultaba algo desconcertante y más porque ahora podía percibirla en ambos, una esencia similar a la de melancolía por parte de Midoriya comenzaba a preocuparme por lo que rápidamente cambie de tema acerca de los deberes de la escuela y es que ese día nos habían encargado hacer un reporte de la clase de historia.

Cuando termine de explicarle todo, nos dirigimos al recibidor. Mientras terminaba de ponerme mi abrigo me arme de valor para entregarle mi regalo.

- Yo... mmmm bueno... ayer me ayudaste mucho y aunque ya paso un dia me gustaría agradecerte – y cuando estaba a punto de sacar el regalo de mi bolsillo, Midoriya levanto sus manos y se apresuro a decir lo siguiente.

- Ah... no fue nada, en verdad disfruto ayudar a los demás – se que no habia sido su intención pero en ese momento mi corazón se rompió.

- Ya veo, espero te recuperes pronto... Nos vemos en clases – dije rápidamente mientras intentaba evitar verlo a la cara.

Sali de inmediato de su casa, queria huir en ese momento. Me sentía avergonzada y percibir la molesta esencia de Bakugo no me ayudaba para nada en ese momento.

- Oye tonta, la estación esta del otro lado – me grito furioso.

- Cállate – le grite mientras me daba la vuelta corriendo.

- ¿Qué diablos te pasa? Estas mas rara de lo normal... - lo escuche decirme mientras me alejaba lo mas rápido posible.

Ni siquiera me gire para verlo, sali en dirección a la estación de autobuses mientras contenía mis lagrimas. Estaba tan furiosa conmigo misma, no podía creer lo ingenua que habia sido al pensar que el trato que me dio Midoriya era especial, su naturaleza era ser amable con todos, no obstante darme cuenta de ello me dolió mucho.

Como toda adolescente de 14 años, monte un mega drama cuando llegue a mi casa. Al día siguiente y con los ojos hinchados a mas no poder, me presente a clases, porque ante todo debía cumplir con mis deberes para conseguir esa beca que anhelaba tanto.

Acabando las clases, me dirigi a la biblioteca para estudiar y es que sentía que eso me ayudaría con la frustración que tenia.

En eso pude oler la molesta esencia de Bakugo, en verdad estaba fastidiada asi que sin girar para verle comenze a hablarle.

- ¿y ahora qué? – solté escuetamente.

- Oye ayer cuando saliste corriendo se te cayo esto- me gire a ver de que se trataba y al ver que se trataba del regalo para Midoriya sentí una enorme vergüenza.

- Tíralo – solté sin mas mientras volvía a mi libro. Su esencia a furia disminuyo y de pronto olía a melancolía.

- Espero no te arrepientas después – aquello me ofendió tanto, el era el menos indicado de opinar sobre sentimientos ajenos.

- Eso tambien va para ti, con solo olerte lo se – solté mientras su esencia a furia aparecía.

- ¿Qué dijiste maldita extra?

- Se que significa ese olor cuando lo ves – aquel olor a furia y confusión me saco de quisio asi que me levante de mi lugar - Me voy, no soporto tu olor.

Después de ese dia, decidí que lo mas importante era conseguir mi beca. Me jure a mí misma concentrarme y lograr mis objetivos. Por lo que después de muchos meses de estrés y arduo estudio consegui una de las becas mas importantes que habia para irme a estudiar al extranjero.

Como debía ir a los cursos de preparación me perdi la ceremonia de graduación, y aunque me repetía que eso no tenia importaba en lo mas mínimo, en el fondo me dolió el no poder haber visto a Midoriya una ultima vez antes de dejar Japón.

6 AÑOS DESPUÉS

Después de un día super ajetreado en el laboratorio de la universidad, me dedique a revisar mis pendientes. Ese día me puse a revisar mi correo personal, en mi buzón un correo en japones de parte del reconocido Dr. Ryu Yoshida me sorprendió enormemente, mentiría si dijera que lo lei detenidamente pero solo vi lo esencial:

" Su trabajo de investigación es un enorme orgullo para la comunidad científica blah blah blah conferencia sobre sus avances en la neurociencia aplicada en la tecnología blah blah junto al prestigioso panel de jóvenes expositores estaran blah blah blah"

Izuku Midoriya (Ultimo portador del OFA)

Relei su nombre una y otra vez en verdad impresionada. En ese instante llame a mi universidad para solicitar permiso de asistir a ese evento sin falta.

Mi corazón latia de emoción, era cosa del destino poder encontrarme con él una vez más.

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Me pique escribiendo la primera parte, asi que la segunda quedo algo corta... pero espero les este gustanto.... GRACIAS POR LEERME :D

ESENCIAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora