Los días continuaron con normalidad para Harry y Louis, los cuales se encontraban algo o muy ansiosos por la llegada de un bebé a sus vidas.
Harry se sentía un poco estresado por nos cambios que había estado experimentando en las últimas semanas, su cuerpo había comenzando a cambiar y Louis le había recordado muchas veces que era un proceso completamente normal, más siendo un omega en proceso y en cinta.
Así que, ahora tenían que tener muchísimos cuidados ya que el ojiverde se mantenía un poco más alerta por cualquier cosa, el hecho que su olfato y oído se hicieran más sensibles tanto por el embarazo como por el cambio le había afectado un poco.
—Harry. —Dijo el ojiazul para llamar la atención del menor, quien se encontraba sentado en un sofá mientras veía la televisión—¿Cómo te sientes últimamente, cachorro?
—Bien. —respondió el ojiverde sin despegar la mirada de la televisión.
Louis frunció levemente el ceño, en otra ocasión el rizado voltearía a verlo y se lanzaría a sus brazos para envolverse con su calor y aroma—¿Estás seguro?—preguntó al mismo tiempo que tocaba el hombre del más pequeño—Te siento un poco tenso, pequeño, ¿cómo te sientes?
—Un poco preocupado. —murmuró—No sé cómo sentirme, tengo un poco de náuseas y dolor en el cuello.
Una sonrisa se dibujó en el rostro del mayor, envolviendo al ojiverde entre sus brazos—Te voy a dar un masaje para que se te quite el dolor de cuello, amor. —susurró en el oído del omega—Y puedo prepararte un té para que te sientas mejor ¿Quieres eso, bebé?
Harry soltó un pequeño ronroneo al impregnarse con todo el aroma de su alfa, asintiendo suavemente—Sí, por favor... —dio un largo suspiro—Quiero dormir un poco, me siento un poco cansado y mareado. —susurró, apretando sus brazos alrededor de su alfa para no alejarse de él.
—Está bien. —susurró el ojiazul, enredando sus brazos en las piernas y cadera del menor para cargarlo y llevarlo a su habitación—Estás muy livianito, mi pequeño omega revoltoso. —susurró sobre el rostro del menor, dejando un suave beso en la nariz sonrojada del omega.
Harry ronroneo una vez más, apretando sus manos en los hombros del mayor—Me gustas muchísimo. —dijo en voz bajita, soltando una risita.
—Tú me gustas muchísimo más. —Susurró el castaño, llegando hasta la cama del rizado para poder recostarlo ahí para que pudiera descansar—¿Quieres dormir primero o que te haga un masaje y el té?
—Dormir. —respondió el menor, abrazando una pequeña almohada que tenía en su cama.
El castaño asintió, recostandose a la par del omega ojiverde.
🌒🌒🌒
Louis se despertó al sentir como su omega se removia inquieto entre las sábanas, su nariz estaba roja y sus mejillas también lo estaban.
—Amor. —susurró el mayor, quitandole las sábanas de encima para poder ver que sucedía—¿Qué tienes?—Murmuró, tocando suavemente la mejilla del ojiverde.
Sus mejillas estaban extremadamente caliente, estaba ardiendo en fiebre y por esa razón estaba inquieto.
—Hazz. —Volvió a llamar al menor, quitando con cuidado los rizos húmedos que estaban en su frente—Estás hirviendo, mi amor, y no puedo darte ninguna pastilla.
Lo tomó en sus brazos para llevarlo hacia el auto, tomó una cobija para abrigarlo junto con un sudadero de lana para el menor.
—Voy a llevarte con un superior. —susurró, acariciando las mejillas del menor.
Harry se encontraba consciente, pero sus ojos estaban cerrados y su nariz se encontraba fruncida por el frío que estaba sintiendo—Alfa. —dijo en voz bajita.
—Está bien, cielo. —murmuró mientras abría la puerta del auto para acomodarlo en los asientos de atrás—No tengas miedo, iremos a ver qué tienes ¿Si?
—Está bien. —susurró el ojiverde, abrazándose a la cobija con el que estaba cubierto.
Louis se apresuró a subir rápidamente al auto, tomando su billetera, las llaves y más cobijas para el rizado.
Miró su reloj y no era tarde, apenas eran las seis de la tarde y el clima estaba algo helado, pero no demasiado.
Soltó un suspiro al ver a su omega temblar en los asientos de atrás, aunque no era un experto en el tema, se había informado con la poca información que encontró sobre los omegas en transición en estado de gestación.
Las fiebres eran comunes en ese tipo de casos, pero debían ser tratados con superiores para evitar cualquier complicación.
Louis se encargó de conducir hasta llegar al bosque en donde anteriormente habían visitado con el rizado, para poder llegar con su superior para que pudiera revisar a su pobre omega.
—Amor. —susurró el castaño, abriendo la puerta del auto para sacar en brazos al menor—Hey, pequeño mocoso.
La nariz del rizado se frunció disgustada al escucharlo, estirando sus brazos para ser cargado por el mayor. Louis lo cargó entre sus brazos, poniendo la cabeza del menor con cuidado en su pecho para llevarlo con el consejo de lobos.
Caminó un poco, llegando hasta donde se encontraba la cueva de sus superiores.
—Hey. —saludó al entrar, haciendo una mueca al ver el gesto disgustado de un integrante del consejo de lobos—Ya sé que estás un poco molesto por esto, pero necesito tu ayuda.
Marcus, el jefe de la manada chasqueo la lengua y pidió que recostara al ojiverde en una pequeña cama que estaba en el lugar—Está hirviendo en fiebre. —murmuró, haciendo una mueca—No ha consumido ningún medicamento ¿Verdad?
—No. —respondió el ojiazul—Solo ha dormido toda la tarde y empezó la fiebre, vine de inmediato.
—Bien. —murmuró, estirándose para tomar unas cosas que estaban en los estantes—La fiebre es completamente normal, pero eso no quiere decir que no sea riesgoso. Voy a darle unos supresores que no le afectarán ni a él ni a su bebé. —susurró, poniendo diferentes cosas en una pequeña bolsa café—Se me hace realmente irresponsable de tu parte que te hayas arriesgo a hacer esto.
—Eso no estaba en mis planes. —murmuró, bajando la mirada—Realmente estaba que terminara su transición para marcarlo y tener cachorros. —sus mejillas estaban rojas por la vergüenza.
El alfa mayor negó varias veces, poniendo paños con agua fría en la frente del rizado—Es mejor que se queden aquí al menos esta semana, necesitará absoluto reposo para que pueda estar bien todo su embarazo. —informó, descubriendo el cuello del ojiverde—Tiene alergias también, es otro síntoma de su transición, ahora estará más que sensible por todo esto así que mejor hay que darle un descanso.
—Está bien. —murmuró el ojiazul, tomando la mano de su omega para no alejarse de él.
Y sí, ahora más que nunca cuidaría de él.
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Secret Alpha || larry stylinson
FanfictionHarry solo quería adoptar a un cachorro cuando se independizó, no se imaginó lo que pasaría luego de adoptar. • larry au. • omegaverse/cambiaformas. • humor y más humor.
