⸻ Categoría madura puesta por: Nsfw (+18), descripciones gráficas de muertes, de trastornos, y heridas, material sobre suicidio, palabras denigrantes, afrodisiaco, leves referencias a las drogas, y autodestructivo. (Esto se estará actualizando).
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Dolía demasiado, podía sentir como todo su cuerpo se sumergía en constante dolor, tanto físicamente como mentalmente. Cualquier mínimo movimiento le causaba un profundo dolor que le hacía arrepentirse por haberse movido y lo mental fue lo que él mismo causó por llegar a tal estado.
Él no quiso eso, desde que supo de tal suceso jamás deseo que llegará el momento, pero para su lamentable existencia eso no fue así. Llegó el momento y fue lo más doloroso que llego a experimentar. Ahora no podía mover sus extremidades, teniendo que estar de forma obligatoria en el mismo sitio, ya que, si no hacía eso, le dolía, demasiado.
Quería llorar, pero cada intento de hacerlo siempre terminaba con sus lágrimas evaporizándose en la oscuridad del universo donde no llegaba su luz.
No era igual a lo que una vez fue. Una estrella hermosa y brillante, brindando calor cálido a sus planetas, tal vez, no a todos, tampoco era la mejor estrella, perdiendo los estribos de forma regular, pero aun así, queriendo a todos sus planetas, lamentablemente, no llego apreciarlos como debería de haberlo hecho. Ahora estaba solo, solo en el inmenso universo, solo siendo una más de las miles estrellas solitarias, ahora sin un sistema envidiable para cualquiera estrella.
Algunas veces pensaba si debió de ser él quien tuviera a sus planetas y tal sistema, anteriormente no dudaría en decir que sí, pero ahora... Duda de eso.
Si pudiera viajar hacia atrás, no dudaría en expresar su cariño. Odiaba recordar su pasado y solo recordar momentos de él volviéndose loco con sus planetas, oh, sus lindos planetas, sus nenes, sus hijos.
Un sollozo lastimero salió de su boca.
Él mató a sus hijos, tres de ellos. Odiaba recordar aquel momento, donde perdió totalmente la razón y empezó a devorarlos sin una pizca de piedad, no quiso hacer eso, jamás quiso que ese momento llegara, pero al final llegó y no pudo hacer nada para detener el suceso.
Primero Mercurio.
Segunda Venus.
Tercera Tierra.
Ninguno de ellos lo culpo, o lo vio con enojo. Simplemente, sabían que él no podía controlarse. Todos dándole una sonrisa cálida, mientras su pequeño cuerpo temblando y luchando de forma inútil en un intento de escapar para después empezar a gritar de dolor. Tembló y sintió una ola de pánico en su pecho, un profundo sentimiento de tristeza que ahogaba todo su ser. Fue cuando recordó leves momentos con Marte, animando su estado y diciendo que nada era su culpa.
Recordaba bien, en aquel momento lloraba sin parar, sin realmente tener lágrimas bajando por sus mejillas, mientras pedía perdón constantemente, antes de perder su movilidad por aquel mismo dolor, siendo Marte su mayor apoyo para calmar un poco su dolor mental.
Sus últimos planetas fueron su consuelo profundo, lo que motivo a seguir hacia adelante, incluso cuando el dolor en todo su cuerpo avanzaba y de forma lenta lo dejaba inmóvil. Ya no era impulsivo o tosco con ellos, ahora mostraba su gran profundo afecto a cada uno de ellos, incluyendo a sus lunas.
Todo hubiera sido lindo si no fuera por aquella estrella, que arrebato casi todo lo que le quedaba. Estaba enojado, furioso, pero principalmente roto, tampoco pudo hacer algo al respecto por su, en ese momento, leve incapacidad para moverse.
Su sistema... No, sus planetas, planetas enanos y lunas se habían ido. Solamente quedando su primer compañero de vida; Júpiter. Solo ellos dos.
Siendo ellos el inicio y ahora el final.
Para ese momento ya era algo doloroso moverse unos centímetros, así que mayormente estaba quieto. No le dolía mucho hablar, así que lo hacía con regularidad, hasta que empezó a ser bastante doloroso impidiendo poderse comunicar de forma correcta. Odiaba sentir como poco a poco sus extremidades le eran arrebatadas por el intenso dolor, incluso, a pesar de sus complicaciones pudieron coexistir de ellos dos.
Júpiter fue lo más cercano que tuvo en aquel momento, fue su nueva motivación para seguir. Hasta que pasó otra estrella, donde esta vez le arrebato todo lo que le quedaba. Esta vez, estaba solo. No había nadie quien lo acompañará en su dolor.
Odiaba estar solo, más sabiendo que estuvo acompañado con hermosos planetas que no supo valorar por su inmadurez, principalmente por no recibir una guía de como cuidarlos sin enojarse con ellos o dañarlos. Su cuerpo tembló y soltó un sonido que transmitía dolor, no físico, emocional, deseaba tanto ir hacia atrás y mostrar lo tanto que quería a sus planetas, debes de gritarles y volverse loco por cualquier mínima cosa que hacían, ellos solo querían divertirse, algo que no pudo comprender.
Su núcleo no podía admitirlo, lo destrozaba, pero sabía que él no fue una buena estrella.
Podía sentir como lentamente su vida se escapaba como una mano sosteniendo arena. Lentamente y dolorosamente su vida empezaba a llegar a su final, la muerte no siendo bastante amable con él. Cerró sus ojos, sintiendo de forma imaginaria lágrimas rodando por sus mejillas. Se sentía cada vez más muerto.
Fue cuando el dolor desapareció, abrió sus ojos en reflejo, viendo que estaba en un sitio blanco y enfrente de él sus lindos planetas. Sollozo, sintiendo por primera vez las lágrimas recorrer por sus mejillas, algo que, por mucho tiempo, deseaba experimentar. Sin dudar, corrió hacia sus planetas, abrazando a todos ellos, llorando y pidiendo perdón por sus malas acciones.
Durante eso, en el lugar donde estaba antes había una gran acumulación de gas y entre toda esa materia una pequeña estrella blanca, con sus ojos cerrados y una leve sonrisa. La pequeña estrella estaba dormida y al parecer soñando con algo que anhelaba y lo hacía feliz.
Sin saber que el requisito para poder estar en aquel sueño donde todo es felicidad era jamás poder despertarse nuevamente.
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⸻ Teoría y contexto del capítulo: Cuando el sol se convierte en gigante roja va a comer a Mercurio, Venus y Tierra, dejando a Marte como el único sobreviviente. En millones de años va a pasar una estrella que se va a llevar a casi todos los planetas, a excepción de Júpiter, solo después de otros millones de años otra estrella va a pasar cerca del sistema, donde, ahora sí, Júpiter será llevado.
ANGST DEL SOL, ÑAM, ÑAM, ÑAM, Q RICOOOOO. ¿Qué tal?, jijiji. El sol se nos petateo, pipipi. Ni modo, ya le tocaba al don llamaradas 😋.
PTMD, PQ NADIE ME AVISO SOBRE PUBLICAR ESTO??, CSMMM, AHSJABkbaksnaksa
Pd: Se me olvido decir anteriormente, pero ya salí de vacaciones, ¡yupi!