Enfys
Los primeros rayos del sol han empezado a entrar por la ventana, siento calor en mi costado derecho y el peso de una persona sobre mi pecho. Abro los ojos un poco y veo una mata de pelo desordenado casi rubio, su brazo sobre mi abdomen y un hilo de baba cayendo sobre mi pectoral. Se siente super bien tenerla aquí, medio subida en mí. No es algo que pueda discutir, se siente bien la verdad. Una sonrisa se me escapa al verla así, tan normal, tan ella, menos asesina, menos Jefa, menos...
Intento moverme un poco pero noto como gruñe por molestarla, sus cejas se juntan y cierra la boca. Necesito salir de aquí, porque ese sonido ha despertado algo que se está poniendo duro bajo la presión de su rodilla y también necesito pensar haciendo ejercicio.
Me muevo un poco cogiendo unos de los cojines del suelo y lo voy colocando poco a poco en el hueco que voy dejando hasta que consigo salir del tirón. Parece una koala agarrado a la rama del árbol. Voy al vestidor parándome a verla un poco, es toda una diosa durmiendo aunque le cuelgue la baba un poco. Sonrío para mi y busco algún pantalón de chándal y una camisa cómoda de manga corta.
Al salir al pasillo me encuentro a mi hermano con la misma ropa. También necesita hacer deporte por lo que veo.
-¿Gimnasio?
Le asiento y caminamos juntos para ir al gimnasio. No mediamos palabras y de reojo puedo ver que tiene algunas marcas en el cuello y en los brazos. Esta noche habrá tenido cardio intenso. Yo tampoco me puedo quejar, hemos tenido movimiento casi toda la noche, hasta que ya no pudo más, hasta que se sacio,... Nos saciamos mejor dicho. Se quedo dormida cuando fui al baño a buscar con que limpiarla, la limpie dormida y despertando las ganas de entrar otra vez en ella.
Me paso las manos por el pelo y dejo ir el aire que estaba reteniendo pensando en las escenas de anoche. Sus ojos estaban tan oscuros que parecían negro. Las esmeraldas anoche se fueron, solo había ganas, deseo y lujuria, esta es ella, la verdadera mujer que me cautivo, y no puedo negar que ahora mismo solo quiero estar otra vez dentro de su canal haciéndola gemir y gritar mi nombre otra vez.
Ambos necesitamos hacer una parada en la cocina para tomar un café antes de empezar.
Al llegar al pasillo que da al gimnasio, lo primero que hacemos es coger unas botellas de agua de las neveras y unas toallas de las repisas antes de empezar hacer ejercicio. Unos estiramientos antes, para después ejercitar la parte de arriba del cuerpo con varios ejercicios.
Antoni, va por su cuenta con el saco de boxeo. Esta dando unos golpes muy fuertes, esta descargando energía o liberando sus pensamientos acumulados. Por mi lado me voy por las pesas, ejercitando los bíceps y haciéndolos bombear. Después de varias repeticiones, bajo la pesas y voy directo al saco, posicionandome detrás sujetandolo para hablarle.
-Te hace unos golpes - le digo -. me hace falta ejercitar los golpes.
-Me parece bien, creo que también me hace falta.
Paro el saco que se balancea con el último golpe que ha dado. Se acerca a mi lado al banco que esta arriba de la plataforma de combate. Sacamos los guantes de combate para colocarlos en las manos. Nos miramos con una sonrisa y nos subimos a ella.
Cada uno en una esquina dándose golpes en las manos. Asentimos para confirmar que estamos listos y nos chocamos las manos con los guantes puestos.
-No me voy andar con rodeo - le digo con el primer golpe en sus costillas -. ¿Qué coño te pasa por la cabeza para que estés así de agitado? - paro el golpe que me lanza y esquivo otro.
-Tengo muchas cosas en la cabeza hermano - otro golpe que esquiva -. específica.
-Empieza a decirme que piensas y así podré saberlo.
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Juego Secreto (BORRADOR)
AcciónSinopsis: Del pasado no se puede escapar y ella mejor que nadie lo sabe. Tiene que acabar con él cueste lo que cueste. Aunque con ello acabe con su propia vida. El demonio vive con él pero para cuando lo descubra, ya será demasiado tarde. Traición...
