Chapter 4: ¿Se te perdió algo?

49 5 0
                                    

Los días después de esa pelea con Gabriela pasaron, pero algo dentro de mí cambió, quizás pa’ siempre. Aprendí a mantenerme lejos emocionalmente y no exponerme en esos momentos de vulnerabilidad, porque esos eran los que Gabriela aprovechaba pa’ hacerme daño. Así que decidí ponerle límites a ella y a to’ el mundo que quiera joderme.

Hoy me levanté bien temprano, porque a las 10 a.m. tenía una entrevista promocional del álbum.

Me metí al baño a bañarme, y de repente escucho unas carcajadas de Gabriela. No le di mucha mente, me metí a la ducha con música pa’ no escucharla.

Ni siquiera me había mojado bien cuando de repente siento que alguien abre la puerta. ¡Dios mío! ¿No saben tocar?

—Mera, Beno, ¿le puedes bajar un poco a la música? —me pidió Gabriela, y enseguida cerró la puerta de nuevo.

Le hice caso, no tenía ganas de pelear con ella.

Cuando terminé de bañarme y arreglarme, salí del baño directo al clóset, pero cuando salí, escuché a Gabriela en la sala, hablando por teléfono. Empecé a caminar suavecito pa’ escuchar algo de lo que decía.

—¿Con quién estoy? ¿Por qué preguntas?

La escuchaba medio nerviosa, y mi curiosidad aumentó.

—Ahhh, ¿tú dices por lo de Beno? Jajaja, sí, sí, él es mi hermano.

¡¿SU HERMANO?! Mera, ¿qué carajo está diciendo esta cabrona?

Fui hasta donde ella estaba, la miré y le pregunté con quién hablaba, pero me ignoró. Así que, bien encabronado, le quité el teléfono de la mano pa’ ver que el contacto estaba guardado como un tal Edgard, con un corazón al lado. Tomé el teléfono y me lo puse en la oreja.

—Mera, ¿y tú quién carajo eres?

—Ahhh, con que tú eres el hermano de Gabriela. Mucho gusto, soy Edgard, pero me puedes decir Edi, como lo hace la hermosa de Gabriela —respondió el tipo, bien feliz.

—Mira, cabrón, yo no te voy a decir ni Edi ni Edgard. A ti te voy a llamar mamabicho, porque eso es lo que te gusta hacer. Y otra cosa, pregúntale a Gabriela si para ella un hermano es el tipo que le da bicho como gata cuando ella me lo pide.

Y sin más, le lancé el teléfono en la cara. No podía creer lo que estaba escuchando, ¡¿Me estaba siendo infiel en mi propia casa y en mi propia cara?! La sangre me hervía, pero tenía que calmarme, que la entrevista seguía en pie. Mientras caminaba pa’ la habitación, podía escuchar a Gabriela arrepentida, pidiéndole perdón.

---

Cuando llegué a la entrevista, el estudio estaba lleno de luces brillantes y cámaras por todos lados. El equipo de prensa me recibió con sonrisas y preguntas típicas, pero mi mente estaba en otro lado. Estaba pensando en la conversación con Gabriela, en lo que me dijo, y en lo que acababa de escuchar. Estaba bien cabrón, pero tenía que hacer la entrevista, así que traté de concentrarme.

La entrevista empezó normal, me preguntaron sobre el álbum, la inspiración detrás de las canciones, el proceso creativo. Pero como siempre, al final llegaron las preguntas personales. Y en cuanto mencionaron su nombre, sentí un nudo en el estómago.

—Entonces, Beno, todos sabemos que eres bien reservado con tu vida privada. Pero últimamente han salido rumores sobre tu relación con Gabriela. ¿Nos podrías contar un poco sobre eso? —preguntó uno de los periodistas, sonriendo como si ya supiera la jugosa historia.

Respiré hondo, traté de mantener la calma. Ya sabía que esto iba a pasar, pero no estaba preparado. No quería abrir ese capítulo ahora. No quería que supieran lo que realmente pasó.

𝐋𝐚 𝐌𝐮𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐏𝐥𝐚𝐲𝐚 𝐒𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭𝐚 [Bad Bunny x Tú]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora