Chapter 5: "Atardecer"

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-¿Se te perdió algo? -preguntó, ladeando la cabeza con curiosidad, pero sin un ápice de incomodidad.

Me quedé sin palabras por un momento. ¿Cómo podía alguien tener tanta calma frente a un extraño?

-No, no... bueno, quizás sí -respondí, rascándome la nuca nervioso-. Creo que tú me robaste algo.

-¿Ah, sí? ¿Y qué fue? -preguntó, cerrando el libro lentamente.

-Mi atención. Desde hace días te veo aquí, siempre leyendo. Me preguntaba qué libro es el que te tiene tan concentrada.

Ella rió suavemente, como si disfrutara del juego. Cerró el libro por completo, pero cubrió el título con sus manos.

-No creo que te interese. Dudo que sea tu estilo -respondió, manteniendo el misterio.

-¿Cómo sabes cuál es mi estilo? -repliqué, sentándome a su lado en la arena.

Ella me observó por un instante, evaluándome con una ceja levantada.

-Supongo que no lo sé. Pero tú tampoco sabes nada de mí.

-Por eso estoy aquí, para conocerte.

-Mmm, no sé si te lo pondré tan fácil -dijo con un tono pícaro, cruzando las piernas mientras sus ojos me analizaban.

-Está bien, empecemos por lo básico. Soy Benito. ¿Y tú?

-Benito... -repitió, frunciendo ligeramente el ceño, como si tratara de asociar el nombre con algo familiar-. Es un nombre interesante, no lo había escuchado antes.

La sorpresa en mi rostro fue inmediata. ¿No sabía quién era yo? Era algo que no me pasaba desde hacía años.

-¿Nunca lo habías escuchado? -pregunté, sin ocultar mi asombro.

-¿Debería? -respondió, riéndose de mi reacción.

-No... no necesariamente. Es solo que no es un nombre muy común -contesté, tratando de disimular.

Por un momento, sentí una extraña mezcla de alivio y confusión. ¿Cómo alguien podía no conocer a "Bad Bunny"? Pero, a la vez, esa ignorancia me daba la oportunidad de ser simplemente Benito.

-Entonces, Benito... -dijo, recargando la barbilla en una mano-. Si quieres saber algo de mí, tendrás que ganártelo.

-¿Ah, sí? ¿Y cómo me lo gano? -pregunté, intrigado.

-No lo sé aún. Supongo que dependerá de ti sorprenderme.

Sonreí ante su desafío. Ella tenía una energía única, algo que me atrapaba y me hacía olvidar todo lo demás, incluso a Gabriela.

Hablamos durante horas, pero ella se negó a darme su nombre. Cada vez que intentaba preguntar algo personal, cambiaba el tema o me respondía con algo críptico.

El atardecer se estaba haciendo presente, y los minutos con ella eran contados

-Entonces...¿No me dirás tu nombre? -dije finalmente, mirando al horizonte, donde el sol ya casi había desaparecido.

Ella rio inocentemente mientras me observaba

-Mmm...Creo que eso será lo último que sabrás de mi-Resondio misteriosamente-¿Porque no me creas uno tu?

La mire incrédulo, no sabía que responder.

-me parece buena idea...¿Que te parece "Atardecer"?

Me miró con asombro y desprecio a la vez

-¿Que sucede? ¿No te gusto?

-No, no es eso... Atardecer...-Replico para ella misma-Me encantó, me gusta la idea de ser un misterio, al menos por un rato.

-Está bien, Atardecer. Me alegro que te haya gustado, supongo que ahora tendré que conformarme con eso.

Cuando la noche cayó por completo, me di cuenta de que había pasado mucho más tiempo del que había planeado. Tenía que volver a casa.

Al llegar, Gabriela estaba sentada en el sofá, con los ojos hinchados de llorar. Apenas me vio entrar, se levantó de un salto y corrió hacia mí.

-Beno, por favor... tenemos que hablar. No quiero que esto termine así.

-Gabriela, estoy cansado. No quiero discutir -dije, pasando junto a ella, pero me agarró del brazo con fuerza.

-No quiero discutir tampoco. Solo... quiero que me escuches. Por favor, dame una oportunidad.

Suspiré, sin energía para pelear. Me dejé caer en el sofá, mientras ella se sentaba a mi lado.

-Sé que me equivoqué, que fui una idiota. Pero te juro que no significa nada. Él no significa nada. Yo solo... estaba confundida, Beno. No sé por qué hice lo que hice, pero lo único que sé es que no quiero perderte. Tú eres todo para mí.

Sus palabras estaban llenas de arrepentimiento, pero había algo en su tono que no me convencía del todo. Sin embargo, su habilidad para manipularme siempre había sido su mejor arma.

-Dime la verdad, Gabriela. ¿Qué es lo que realmente quieres de mí?

Ella desvió la mirada por un momento, como si estuviera debatiéndose internamente.

-Quiero estar contigo, Beno. Quiero que todo vuelva a ser como antes.

-No sé si eso es posible...

-Dame tiempo, por favor. Te lo demostraré. Te prometo que no volveré a fallarte.

Su voz temblaba, y aunque mi instinto me decía que no debía confiar en ella, una parte de mí aún no podía soltarla.

-Está bien, Gabriela. Pero si esto vuelve a pasar, se acabó.

-Te lo prometo, no volverá a pasar -dijo, abrazándome con fuerza, mientras yo me quedaba inmóvil, atrapado entre la rabia y la resignación.

Esa noche, me acosté pensando en la chica del atardecer. Por primera vez en mucho tiempo, había conocido a alguien que me hacía sentir libre, alguien que no veía a "Bad Bunny", sino a Benito. Pero con Gabriela aún en mi vida, no sabía cuánto tiempo podría mantener ese secreto a salvo.

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⏰ Última actualización: Dec 19, 2024 ⏰

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𝐋𝐚 𝐌𝐮𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐏𝐥𝐚𝐲𝐚 𝐒𝐞𝐜𝐫𝐞𝐭𝐚 [Bad Bunny x Tú]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora