9

14 2 0
                                        

Noches de pesadillas en "Nigthmares"

Jia

Luego seguimos bailando hasta que veo a ese cuerpo que e visto tantas veces y rostro inigualable lo veo pasar de un lado a otro

Dejo a todos atrás y comienzo a seguir a aquel hombre

—Estás loco— hablo entre jadeos

—Me llamas loco pero enamórate de mi si es una maldita locura...

Comienzan a llegar recuerdos

Sigo caminando en su dirección mi corazón palpita descontroladamente. Me lleno de nervios por cuál será la reacción de...

—¡Sage!— grito para llamar su atención pero sigue caminando

—¡Sage ,Sage ,Sage...! — grito con todas mis fuerzas pero voy perdiendo la voz e duele la garganta

Corro hacia el sin parar, pero no me acerco,no tengo aire en los pulmones

Me siento muy sensible,muy ,muy ,muy extradamente relajada.

Me quedo de pie respirando lentamente, cierro los ojos y no escucho la música,ni los murmullos de las personas,nada. Todo está en un sumido silencio.

—Vamos al tercer piso — escucho a lo lejos la voz de Grace , intento abrir los ojos pero no puedo

El miedo empieza a crecer

¿Que me ocurre?

—Pero si no somos pareja — escucho decir a Michelle

—Eso quien lo sabe — de nuevo escucho hablar a Grace

Consigo abrir los ojos pero todo está oscuro,no veo nada ,veo todo negro

De pronto lo oscuro,como si la luz hubiera estado apagado se enciende pero en azul

Estoy en el segundo piso pero donde habían tantas personas bailando y bebiendo ya no hay nadie . Solo estoy yo,sola

O eso creía...

Veo a algo negro pasarse de un lado a otro no logro enfocar,veo borroso

Noto que alguien viene hacia mi ,es un hombre,uno muy alto

Está vestido completamente de negro. La oscuridad de su atuendo contrasta con la luz tenue del lugar. Cuando se detiene frente a mí, su figura se vuelve familiar, casi amenazante.

—¿Sage?— pregunto, mi voz temblando, dejando al descubierto el miedo que me consume.

—Sí, Cherry.— Habla, su voz baja y ronca, como el murmullo de un eco en una cueva.

—¿Qué? ¿Qué haces aquí?— balbuceo, las palabras se arrastran por mi mente, luchando por salir.

—¿No es obvio?— su mirada es penetrante, oscura como la noche.

—¿Vienes a por mí?— la pregunta queda flotando en el aire, una verdad que no quiero aceptar.

—Exacto— responde, como si fuera la respuesta más natural del mundo.

—¿Por qué haces esto?— la incredulidad se mezcla con el pánico que comienza a apoderarse de mí.

—Tú lo provocaste— dice, su tono implacable.

—¿Qué yo hice?— me siento perdida, tratando de recordar, de desentrañar ese enigma que parece abarcarlo todo.

—¿No te acuerdas? Pues te haré recordar— las palabras caen como un oscuro presagio.

La sensación de pánico se vuelve abrumadora, como si el aire a mi alrededor se despojara de todo oxígeno, como si algo terrible estuviera a punto de ocurrir.

—No, no, no me hagas eso, por favor— suplico, retrocediendo un paso, pero él avanza hacia mí, su rostro imperturbable.

—¿Por qué me tienes tanto miedo, Cherry?— pregunta, su voz suavemente amenazante.

—No... No, te— mis labios vacilan; cada sílaba es un desafío contra el terror que me invade.

—No te salen las palabras, Cherry— me interrumpe, y él sonríe con una curiosidad inquietante.

¿Por qué le tengo tanto miedo? La verdad me abruma. En mi vida, solo he sentido esa enorme sensación de pánico en dos ocasiones.

Pero ahora, el temor se ha hecho carne, un monstruo que me acecha mientras él avanza lentamente hacia mí.

—Cherry— dice, acercándose más. —Vamos, no te escondas. Es hora de recordar todo lo que deseas olvidar.

Una imagen mía corriendo al lado de Isabella mientras miro hacía atrás llega a mi mente , escapando de ese lugar.

—No lo sé, tu presencia hace que mi cuerpo tiemble, eres aterrador, un lobo con piel de cordero.—Mis palabras fluyen de mis labios con una delicadeza inquietante, como si el dulce tono que utilizo pudiera apaciguar la tormenta que se avecina.

Él se ríe, un sonido bajo y ronco que resuena en el frío aire entre nosotros.

—Pero a pesar de todo me amas. Me amas como no tienes idea, me amas más que a tu vida, vives y mueres por mí— dice, sus ojos oscuros iluminándose con una chispa de locura.

—¡Sí, puede que esté loca por ti!— exclamo, con la esperanza brillando en mis ojos. Las palabras brotan de mi corazón, una súplica por la reciprocidad de un amor que alimenté durante tanto tiempo.

Pero las palabras de Sage son como un balde de agua fría que apaga toda la calidez que había crecido dentro de mí.

—Te amé— responde, su voz temblando mientras cada sílaba parece costarle. —Me utilizaste.

—¡Lo hice por mí!— le grito, tratando de rescatar la cordura de esta conversación, defendiendo mis acciones como un niño asustado que se aferra a su manta de seguridad.

—Esto también lo haré por ti— dice, su voz baja y cargada de un odio visceral. —Dónde mejor estás es a dos metros bajo la tierra.
Mis instintos de supervivencia gritan, pero el parálisis me atrapa. Veo cómo su mano se desliza hacia el bolsillo de su jersey.

El pulso late con fuerza en mis sienes; la anticipación es una serpiente fría que se enrosca a mi alrededor.

Entonces, saca una navaja. El metal brilla a la luz tenue, y siento que el pánico me invade con una fuerza arrolladora. ¿Qué me pasa? ¡Voy a morir!

—Mereces morir. Naciste para morir— murmura, y en su tono hay un veneno que se infiltra en cada rincón de mi ser.

—No me odias, me tienes rencor, pero nunca me odiarás— afirmo con desesperación, las palabras saliendo atropelladamente de mi boca. —Te podré matar y revivirte, pero tú muy en el fondo sabes que nunca me odiarás. Odias saber que lo que estoy diciendo es la verdadera verdad...

Mis palabras se desvanecen cuando siento la fría hoja de la navaja hundiéndose en mi pecho. La agonía es un destello de luz brillante y desgarrador, antes de que todo se convierta en un negro total.

La oscuridad se cierne sobre mí, como una manta pesada que sofoca cualquier atisbo de luz. Un grito desgarrador resuena en mi mente, un eco que me llama desde un lugar lejano.

—¡Cassidy!— escucho el grito desgarrador de Ren, lleno de desesperación y pánico.
Las imágenes comienzan a desdibujarse; las memorias se desvanecen en una niebla espesa, mientras mis pensamientos se convierten en un torbellino caótico.

La razón por la que estoy aquí se diluye, y la última imagen que retengo en mi mente es la de Sage, su rostro una mezcla grotesca de odio y desdén. La oscuridad me abraza y siento que me alejo, como si fuera una hoja arrastrada por una corriente violenta.

Quizás esto sea lo último que escucharé. La desesperación de Ren, su luz en medio de mi inminente oscuridad, se vuelve borrosa, y me pregunto si él entenderá. Si alguna vez supo lo que realmente significó para mí.

El silencio cae, y la sombra se cierra a mi alrededor.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Dec 19, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Utopía (En Curso)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora