Si le preguntaran a Itoshi Sae si hubo algún momento de su vida en el que sintió miedo, respondería que nunca, pero en el fondo, esta ocasión fue la primera y única vez que experimentó esa sensación.
Movía su pie de arriba a abajo en repetidas ocasiones de manera acelerada, bastante nervioso de cómo pudiera resultar esta conversación. La noche anterior se quedó pensando y escribiendo en su aplicación de notas sobre sus sentimientos, algo no muy común en él, pero necesario para explicarle de forma clara lo que realmente sucedió ese día en el que se fue a la mierda lo que sea que hayan tenido en ese tiempo.
Detuvo su acción tan pronto observó a Shidou entrar por la puerta del local, rápidamente lo divisó con la mirada y al llegar frente a frente tomó asiento en la mesa sin decir ninguna palabra. Todavía se sentía incómodo respecto a Sae, pero estaba ahí para al menos resolver todas sus dudas que estuvieron atormentándolo durante años.
— Habla. — ordenó el de orbes rosados.
A Sae no le sorprendió el trato tan indiferente del moreno hacia él. No necesitaba hablarlo para entender lo que había hecho; sabía perfectamente que había destrozado su corazón con su partida inesperada. Pero, aun así, no retrocedió. Había pasado días preparándose para esta reunión, convencido de que las heridas que dejó podían sanar si era lo suficientemente valiente como para enfrentarlas. Estaba allí por una razón: arreglar las cosas, pedir perdón y, si la suerte estaba de su lado, recuperar el amor que todavía brillaba débilmente entre ellos, aunque Shidou no quisiera admitirlo.
— No sé cómo empezar, pero bueno. Cuando recién comenzamos a hablar pensé que al principio esto se trataba de una broma o un juego en el que querías beneficiarte de mí. Sin embargo, entre más te conocía, más me daba cuenta de que tus intenciones no eran malas, pero aún no estaba seguro de sí querías simplemente una amistad. Hasta que decidiste coquetear conmigo y me confundí más. Creí que lo que querías en verdad era una relación física y no una romántica, porque jamás lo aclaraste. Fue al final que cuando te conté que me besé con Oliver me reclamaste como si fuéramos una pareja y eso fue lo que no me gustó, porque no me dijiste que estabas enamorado de mí y yo no supe qué hacer.
— De acuerdo, esa vez admito que el que estuvo mal fui yo y me disculpé sinceramente por lo que dije, ¿qué hay del día después? — articuló Shidou insatisfecho.
— Después de que... me confesaras tus sentimientos yo me confundí. No, tuve miedo, miedo al compromiso. No me sentía listo para una relación y aproveché que tenía trabajo en España que terminar para irme, mi idea era que me distanciaría de ti por unas semanas y luego te desbloquearía para contestarte, pero nuevamente el miedo se apoderó de mí y no pude. Luego supe que salías con Sendou y me enojé demasiado contigo, tu no tenías ninguna culpa solo estabas siguiendo adelante pero me dolió que estuvieras con alguien más y ahí reafirmé que estaba enamorado de ti. Cuando terminaron quise tratar de contactarte y me di cuenta de que ahora tu me tenías bloqueado. — relató.
— ¿Y Kaiser?
— ¿Qué?
— ¿Ese chico también fue tu amigo o si tuviste alguna relación con él? — inquirió Shidou en un tono seco.
— Solo fuimos amigos, no de esa clase de amigos, sino una simple amistad más. — respondió lo más honesto que pudo. Shidou buscó alguna pista que le hiciera ver lo contrario pero al final no la encontró y desistió.
— De acuerdo.
— ¿No tienes más dudas? — preguntó Sae esperando que Shidou le reclamara por cualquier cosa, en vez de estar de brazos cruzados mientras guardaba silencio, pensativo.
ESTÁS LEYENDO
Mensajes | Ryusae.
Fiksyen PeminatShidou decide mandarle un mensaje a Sae luego de que éste le diera su número como prometió, con la esperanza de conquistarlo incluso sí es a través de una pantalla.
