Un cazador, cazado

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(Créditos a zaso. Bien, eh estado algo ausente, pero aquí vamos devuelta a la rueda.)

Signora sonríe al ver la energía radiante cual esta emana, la fuerza en su determinación le resulta preocupante a Eula. Esta última coloca su mano sobre el hombro de la otra, su mirada le dice claramente "Confío en ti, pero no te excedas."  

—No tienes porque esperar —La Heraldo se encoje de hombros sonriente, antes de transformarse en una mariposa carmesí que vuela para evitar una puñalada. Un chico de cabellos verdes la intentó matar con su lanza embistiendo hacia delante, a pesar de ello la rubia se abalanza con un derechazo.

Su puño presionándose con fuerza contra el rostro del desconocido, que chocaría contra la pared al estar desconcertado parcialmente por el inesperado ataque. Levantándose para recibir otro puñetazo a la cara por parte de Emiya, rápidamente asesta un derechazo al abdomen continuando con una embestida frenética.

Sacando el aire del cuerpo del mocoso, para rematar con una patada al abdomen que rompe la pared en pedazos. Con un salto alto acorta la distancia y acierta una patada descendente cual le expulsa hacia la tierra levantándose el polvo, con la rubia mirando desde el cielo nocturno como esa cortina de humo se dispersa.

(Créditos a hisehisekin)

(Créditos a hisehisekin)

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—Eso dolió... me tomaste por sorpresa, esta vez, estas jodida, te enfrentas a Alatus el último Yaksha de esta era  —El autoproclamado último Yaksha emana un aura peligrosa, manifestándose como llamas verdes y oscuras. Aquellos ojos dorados enviando escalofríos a la fémina que desciende para tocar el suelo, y en solo un parpadeo avista un puñetazo a su estomago pero con sus antebrazos cruzados se protege.

Retrocede varios metros aun de pie notando el dolor en su antebrazo derecho, Emiya solo sonríe antes de notar como a su lado aparece Eula. Quien comienza a tronarse los nudillos, llamando la atención de Alatus que visualiza un aura eléctrica alrededor de la rubia, el chillido de varios rayos resuena en el campo de batalla donde se encuentran.

—Enserio estas bien pendeja, te encuentras embarazada. Podrías perder el... agh, yo tomaré el frente, y si aun así deseas hacer el tonto, protege tu vida y la del bebe —Lo único que recibe es un pulgar arriba de su pareja, antes de verla desaparecer en un destello purpura. Sacando un papel cual tiene un sello tocándolo para así invocar su mandoble, para agarrarlo con su mano derecha elevándolo hasta estar a su cintura.

Como dos esferas de energía tanto el Yaksha y la mortal chocan puños, moviéndose con velocidad a través del campo sus pisadas sin hacer ruido alguno. Parece como si ni siquiera sus pies tocarán la tierra, y en determinado punto van a un golpe de frente a frente en línea recta, con la peli celeste arrojando su mandoble hacia su novia.

Esta última en medio de su sprint gira rápidamente para agarrar el mandoble, y traerlo al frente con otro giro forzando al adeptus a agacharse en busca de un gancho, que es bloqueado por el arma agarrada cerca de la punta y el mango por las manos de Emiya. Apareciendo al lado de derecho de este Eula con un derechazo que lo toma desprevenido, ganando distancia de este nuevamente.

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⏰ Última actualización: Jan 21 ⏰

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El monstruo (omegaverse)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora