CAPÍTULO 9: Amigas en apuros

9 3 0
                                        

Narrador omnisciente

Era sábado y la luz del sol se filtraba por los altos ventanales de la Biblioteca Esmeralda, iluminando las infinitas estanterías llenas de volúmenes antiguos y manuscritos mágicos. Sin embargo, en ese día en particular, la calma habitual de la biblioteca había sido destrozada. Libros volaban por todas partes, pergaminos estaban desparramados por el suelo, y los gritos de frustración llenaban el aire.

En medio del caos, siete figuras se alzaban con rostros sombríos. Las cinco hadas: Namika, Ayelen, Hasret, Bahari y Adara, junto con las dos demonios, Katherina y Olivia, todas miraban el desastre a su alrededor con una mezcla de furia y resignación. Sabían que no eran las culpables de todo este desastre, pero eso no importaba. Ellas eran las que habían sido castigadas, y tendrían que pagar por el ataque injusto de las Winx.

Olivia: Esto no es justo -gruñó, con los brazos cruzados y los ojos resplandeciendo con furia. Su largo cabello rubio caía sobre su espalda como una sombra mientras pateaba un libro que yacía a sus pies.- Fueron ellas quienes nos atacaron sin razón, y ahora estamos aquí, castigadas por algo que no hicimos.

- Fueron ellas quienes nos atacaron sin razón, y ahora estamos aquí, castigadas por algo que no hicimos

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ayelen: Lo sé, -suspiró, mientras recogía con cuidado un pergamino roto. Su cabello rubio brillaba con la luz que entraba por los ventanales, pero su expresión era de puro agotamiento.- Las Winx no dijeron ninguna de sus absurdas razones solo mintieron y atacaron cuando solo estábamos estudiando en paz.

- Las Winx no dijeron ninguna de sus absurdas razones solo mintieron y atacaron cuando solo estábamos estudiando en paz

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Katherina: estudiando en paz, -murmuró, una de las dos demonios, rodando los ojos. Su tono de voz era sarcástico, pero se notaba que estaba tan molesta como las demás.- ¿Quién en su sano juicio nos acusaría de conspirar solo para que nos puedan castigar? ¡Estábamos leyendo una historia antigua!

- ¿Quién en su sano juicio nos acusaría de conspirar solo para que nos puedan castigar? ¡Estábamos leyendo una historia antigua!

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
𝑭𝒂𝒊𝒓𝒚 𝑫𝒆𝒎𝒐𝒏Donde viven las historias. Descúbrelo ahora