¿Estás segura que es Vander? -dijiste mientras corrías-
Claro que es el -dijo Jinx-
Corrían por las oscuras calles de Zaun, persiguiendo a la bestia que, para su sorpresa, parecía ser Vander. La criatura se movía con una rapidez asombrosa, derribando todo a su paso. Bajó por unas escaleras, rompiendo la baranda con un solo golpe, y al ver una puerta, la destrozó con una facilidad aterradora
-La ves entrar- se fue por ahí -dijiste-
Sigamoslo -dijo Jinx caminando hacia la puerta-
Siguieron el rastro de las garras de Vander. Adentrándose cada vez más en ese oscuro lugar, iluminando solo con un mechero
¿Que es este lugar? -dijiste-
Es una mina -dijo Jinx con una mirada apagada-
¿Cómo lo sabes? -Dijiste mirando a Jinx-
-Jinx aplaudió y el lugar se iluminó por una especie de hongo que reaccionaba con el sonido- mi mama nos contaba como era la vida en las minas. Lo contaba mientras preparaba la comida -dijo con una sonrisa nostálgica-
No hablas mucho de tus padres -dijiste mientras aplaudes y volví a iluminarse-
Tu tampoco lo haces -dijo Jinx-
A diferencia de ti, no tengo un buen recuerdo de ellos -dijiste bajando la mirada-
¿Puedo saber que paso? -dijo Jinx mientras te toma la mano-
Recuerdo cuando era pequeño… Mi padre había salido de Stillwater justo cuando tenía 3 años. Nunca entendí por qué volvió, pero cuando lo hizo, todo cambió para peor -aprietas un poco la mano de Jinx- Era un hombre cruel. Me maltrataba sin razón alguna. Cada vez que llegaba a casa, podía sentir el miedo en el aire. Sus gritos resonaban por toda la casa, y yo tan solo quería desaparecer
¿Y tú madre? -dijo Jinx-
Mi madre… antes de que el volviera, era una mujer amorosa -sonries por un momento y luego te pones serio de nuevo- pero luego. Se refugiaba en el alcohol para escapar de la realidad. Recuerdo verla con una botella en la mano, tambaleándose por la casa. Nunca estaba realmente presente. A veces, parecía que ni siquiera sabía que yo existía
Tuvo que ser difícil para ti -dijo Jinx-
Lo fue. Fueron 3 años en ese sufrimiento. No había nadie en quien pudiera confiar. Cada día era una lucha por sobrevivir en ese ambiente tóxico. Pero, de alguna manera, encontré la fuerza para seguir adelante -dijiste mientras miras a Jinx- Después los encontré a ustedes… y mi vida pasó de ser en blanco y negro a estar llena de todos los colores
Ambos se miraron con una sonrisa y siguieron caminando. Luego de un rato encontraron unas marcas de garras y se detuvieron a ver si no habían más rastros
No hay más rastros de el -dijiste viendo las marcas- lo perdimos
-Suspira- regresemos, veamos cómo está Isha -dijo Jinx y tú asientes-
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¿Isha? -llamo Jinx-
Volvimos -dijiste-
Silencio -dijo Sevika acostada en el sofá- acaba de dormirse -señala a la carpa donde se encontraba Isha durmiendo- no paro de llorar hasta quedarse dormida
Gracias por cuidarla -dijiste mirando a Isha-
No tienes que agradecerme -dijo Sevika mientras se levantaba-
