Cuando murió una estrella, un nuevo universo fue creado, sin embargo, no como una vida normal, la oscuridad fue creada, a su vez, al otro lado del limbo, fue creada la luz, la luz hacia la sombra, la Sombra hacia la luz, y el limbo entre ambas era como un hoyo negro, succionaba a la luz hacia la oscuridad como un ladrón, pero reflejaba esperanza de algo mejor para la sombra, ambas grandes mentiras.
Las almas perdidas de un mundo superior llegaban a este lugar, ya fuera porque sus cuerpos se disociaban de ellas o porque realmente había caído bajo, y todas estas almas, tan puras e inocentes, caían desde lo más alto de aquella hermosa y cálida luz, y eran atrapadas por el limbo, las cuales se ahogaban en ese enorme mar, y eran poco a poco arrastradas contra su voluntad hacia la oscuridad eterna y agonizante...
En pena por su injusticia, una de estas almas nadó hasta lo profundo de la oscuridad, y no vió más que dolor, tortura y desesperación y el final de sus miserables vidas, así que con todas sus fuerzas, trató de nadar de vuelta a la superficie, apoyándose de otras almas perdidas que se hundían con ella.
Al salir tomó una bocanada de aire enorme, la oscuridad casi le había tragado por completo, las almas que le habían ayudado a subir aún se hundían, pero también hacían su mejor esfuerzo por salir. No había nada a kilómetros, tan solo el horizonte del limbo que separaba la oscuridad de la luz, hacia abajo una muerte segura, y hacia arriba, almas que se regocijaban, felices de estar en la dicha, sin darse cuenta de las almas que habían caído bajo ellas...
–Debemos hacer algo– susurró el alma, notando que en todo ese océano, no había nadie más a flote, solo él. –... Tal vez Yo deba hacer algo...–
Con todas sus fuerzas empezó a llamar por auxilio a los que aún permanecían tranquilos en las nubes de la luz, gritaba y gritaba, y parecía que le ignoraban, pero una de ellas, por suerte, escuchó sus llamados desesperados.
Como un bello ángel, con alas de luz y seda, se acercó a aquella alma perdida que asomaba su cabeza, con cuidado de no ser arrastrada hasta la miseria y la perdición adentrándose al limbo en su auxilio.
–Hay almas que no merecen terminar aquí, ayúdame a salvarlas– suplicó.
Asintió y volvió a su paraíso de luz y habló con las demás almas puras que pasaban desapercibidas a las que habían caído; todas se asomaron a ver a la pobre alma que suplicaba, y tiraron sobras de luz para que sobreviviese...
Desde cumplidos, halagos, y regalos inútiles pero significativos, esto ayudó a que el alma que flotaba pudiera construirse una balsa, una hecha de luz que se desgastaba mientras flotaba en la oscuridad, pero era suficiente para mantenerse a flote.
–¡Ayúdame por favor!– llamó un alma que empezaba a salir
–¡¡!!– junto con su balsa, le ayudó a salir de esa oscuridad infernal.
Los halagos que había recibido los había guardado, y ahora se los otorgaba a esta persona, a esta alma perdida.
"Eres buena persona"
"No merecías pasar por tanto"
"Eres alguien maravilloso"
"Ellos se lo pierden"
"Eres especial"
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Historias amargas y sin sentido
Short StoryUna que otra historia que sale de la nada, el sufrimiento del día a día es la musa de este libro, y no tiene ningún fin de expresión de odio ni mucho menos enseñanza de ese mismo, solo esta hecho con fin de expresar sentimientos reprimidos para ser...