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Una semana después



—Aghh. —. Gimió de dolor cuando el trapo mojado tocó su espalda, su piel ardía debido a la sangre.

Los latigazos que le dieron los guardias no fueron nada suaves, incluso tenía unas marcas de quemaduras en sus pies, el rey mandó a hacer todo eso para que terminará muerto. El último castigo era uno de los mas fuertes de Asia, intentaron hacer que las ratas al estar puestas en una jaula junto con el prisionero, cuando tuvieran hambre comenzaran a devorar sus entrañas.

Antes de que eso sucediera, Junhui logró sacarlo de ahí, aprovechando que su padre estaba concentrando en la llegada del rey de Japón. El cual al ver a Junhui se intereso de inmediato en el peliazul, pero Junhui solo lo estaba evitando porque no estaba interesado.

—Deja de moverte o te ardera más. — reclamo Junhui al alfa, cual solo no dejaba de moverse cuando le ardía la espalda.

Aquella agua que empapaba el trapo no era cualquiera, si no que estaba caliente y verdosa de hierbas medicinales para curar a Wonwoo.

—No entiendo como es que te preocupaste y te arriesgarte a sacarme de ahí. — se quejo cuando Junhui volvió a poner de nuevo el trapo.

—¿Podrías dejar de hablar? Realmente me estoy arrepintiendo. — Regaño el pobre omega sin tampoco percatarse de que ahora había una persona viéndolos.

El chico desconocido entró viendo que el alfa estaba semi desnudo y "su omega" estaba ahí con el, curando sus heridas. Aunque nada todavía era oficial, para el seguía siendo un trato estar con el de cabellos azules, Joshua ya lo había aceptado y ese pobre infeliz (Wonwoo) no tendría oportunidad de derrotarlo para obtener al omega.

Wonwoo no sabía que aquel alfa, era el nuevo prometido de Junhui, por lo que no le había tomado importancia cuando entró, pero Junhui si ya que quitó su sonrisa al ver Asahi ahí.

—No pensé que te gustaran los pordioseros. — Wonwoo gruñó ofendido hacia el joven, apenas lo había conocido y ya lo había odiado. —No me gruñas maldito perro. —.

Wonwoo le quería dar una paliza, pero Junhui le negó el acceso.

—¿Que haces aquí? Además de arruinarme el día. — dijo ahora Junhui mirándolo de mala manera pero Asahi solo sonrió.

El alfa era tan caprichoso que no dudaba que tarde o temprano el omega terminaría accediendo, lo único que le dijo Joshua es que no se preocupara, porque tenía más acceso al omega que ese alfa. Además ¿cuanto iba a durar Junhui con ese alfa pordiosero? No le iba a dar nada, en cambio el podía comprar hasta un país entero, en sus planes no está enamorarlo, si no comprarlo con todo lo que tenía.

—Solo venía por ti, tu padre me dio el permiso de llevarte conmigo a Japón, la boda será en unos meses. — Le dijo como algo sin importancia.

Ahora el alfa contrario entendía porque no conocía a ese alfa y porque no usaba el típico hanbok coreano, tenía otra vestimenta pero también dejaba ver que era parte de la realeza con ver su pequeña corona en sus rubios cabellos, en señal que era un príncipe. En cambio Wonwoo tiro su preciada corona en el bosque cuando los intentaron atacar, claro que ya no le importaba regresar por ella, pues ya no era más príncipe del reino Jeon.

—¿¡Qué?! ¿Te van a casar con ese imbécil? — Wonwoo se levantó, casi gritando su pregunta a lo cual Junhui asiente. El alfa toma la pequeña mano del peli azul mostrándole al alfa contrario que en su cuarto dedo, estaba un anillo incrustado. —El está casado conmigo. —

Asahi es quien borra su sonrisa, mirándolo serio, no había visto el anillo en su dedo, era lo que el rey había olvidado decirle, sin embargo no por ello dejaría de humillar al alto.

🌙Eclipse | Omegaverse WonhuiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora