Desgraciadamente para Seokjin, el lunes había llegado, y con ello su jornada escolar, soltó un quejido cuando escuchó que su alarma había comenzado a sonar, lo que lo hizo despertarse.
Había pasado todo el fin de semana llorando y con su familia tratando de consolarlo, tenia la cara levemente hinchada y cero ganas de asistir ese día, pero sabía que si quería tener un promedio excelente no podía faltar.
Así que con los ánimos por el suelo se levantó de su cómoda cama y se dirigió a su baño para poder ducharse y aplicarse rápidamente su rutina de la mañana.
No tardó más de veinte minutos en hacer aquello, por lo que arreglo correctamente su uniforme, se maquilló un poco y se colocó un poco de perfume para que no se notara su aroma agrio.
Tomó sus cosas y bajó a la cocina de su hogar, esperaba que alguno de los cocineros ya hubiera preparado algo, pues se sentía demasiado hambriento esa mañana.
Agradeció a los cielos cuando vio una charola con panquecitos decorados sobre ella, tomó un tupper, metió unos cuantos de ellos y los guardó en su mochila, para luego tomar otro y comenzar a degustarlo en ese instante.
— Pensé que faltarías hoy. — dijo Yoongi por detrás suyo, sobresaltandolo un poco.
— No puedo permitirme faltar. — contestó mientras caminaba hasta la puerta de su casa.
El alfa se apresuró a tomar rápidamente un panquesito y corrió hasta la salida, pues notó que ya se les estaba haciendo tarde para la entrada a su universidad.
El camino fue relativamente corto sin mucha plática de por medio, pues el omega no se sentía lo suficientemente animado como para hablar igual que siempre.
Seokjin se bajó del auto una vez que estuvieron en la entrada de la universidad, se despidió cortamente de su hermano y luego se dirigió a su edificio.
Mientras caminaba trataba de ignorar los murmullos que había en los pasillos. Todos (o la gran mayoría) hablaban sobre la fiesta de ese fin de semana, lo cual le hacía recordar los distintos videos sobre Namjoon y esa omega.
Del solo pensarlo lo hacía sentirse más deprimido, por lo que se apresuró todavía más a llegar a su aula designada, donde justamente ya lo esperaban sus dos amigos.
Se acercó a sus amistades y se sentó en la silla libre que había allí, para luego dejar caer suavemente su cabeza sobre la mesa.
— Escuchaste los murmullos, ¿cierto?. — preguntó Taehyung mientras Jimin hacía unas caricias en el cabello de Seokjin.
— Todos hablan sobre la fiesta, es imposible que no los escuchara. — dijo obvio Jimin.
— Y también hablan de el... — mencionó por fin Seokjin, levantando un poco su cabeza en dirección a los otros dos omegas.
— Es un estúpido, deja de concentrarte en eso.
— Mi lobo sigue deprimido por el, no puedo dejar de pensar en eso.
Justo antes de que uno de los otros dos omegas dijera algo al respecto, su profesor asignado entró al aula, haciendo que todos en el lugar guardaran silencio y que Seokjin alzara por fin la cabeza, concentrándose así en clase.
O intentando hacerlo.
No podía parar de escuchar los constantes gimoteos lastimeros de su lobo, le deprimía ese estado pero no podía hacer mucho para cambiarlo.
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Lo que llegamos a ser
FanfictionDonde Namjoon y Seokjin descubren que son destinados. Eso los hace inseparables, ¿verdad? •Omegaverse •Namjoon Top / Jin bottom •No adaptaciones •Historia de mi autoría
