cap 31

203 19 50
                                        

Con la Mafia Vampiros...

Mientras la Mafia Diamantes celebraba el compromiso de Mateo y Nicki, en otra parte de la ciudad, el ambiente era completamente diferente. En el refugio de La Mafia Vampiros, un viejo club subterráneo lleno de luces rojas y neones apagados, las cosas no podían estar más tensas.

Duki: -golpeando la mesa con el puño- Qué carajo me estás diciendo, Neo?! -su voz resonó en todo el lugar, haciendo que incluso Cazzu alzara la vista de su teléfono.-

Neo: -tratando de mantener la calma- Lo que escuchaste, jefe. Alguien está jodiendo con nuestras rutas. Uno de los nuestros cayó en la trampa, y ahora tienen información sobre nosotros.

Cazzu: -dejando el teléfono sobre la mesa- ¿Información? ¿Qué tan grave es esto, Neo?

Neo: Grave. Lo suficiente como para que sepan que estamos involucrados en lo de los diamantes. Si no hacemos algo ahora, no sólo vamos a perder el negocio, vamos a perder el control de toda la zona.

En ese momento, Duki se quedó en silencio, apretando la mandíbula. No era sólo el negocio lo que estaba en juego. La mención de los Diamantes hizo que su mente viajara a un lugar que había intentado olvidar por meses. Emilia. Su Emilia. Bueno, ya no suya.

Habían tenido una historia intensa, de esas que queman rápido y fuerte. Entre secretos, traiciones y momentos fugaces de felicidad, lo suyo se había roto. Ninguno había querido admitir que, al estar en mafias opuestas, lo suyo era una bomba de tiempo. Pero la última vez que se vieron... fue diferente. Hubo palabras que quedaron en el aire, cosas que Duki jamás terminó de entender. Y ahora, con todo esto, el pasado parecía volver a buscarlo.

Lali, que estaba sentada en un sillón al fondo, con un cigarrillo entre los dedos, se inclinó hacia adelante con una mirada calculadora.

Lali: ¿Y quién fue el idiota que dejó que lo atraparan? Porque alguien de adentro falló, y vos lo sabés, Neo.

Neo: -mirándola serio- Es lo que estoy investigando, pero parece que hay un traidor entre nosotros.

Cro, que había estado en silencio hasta ese momento, se levantó y caminó hacia la barra, sirviéndose un vaso de whisky.

Cro: -con voz calmada- Un traidor -dijo con voz pensativa- Siempre es lo mismo. Alguien se cree más listo que los demás, pero al final, todos sabemos cómo terminan esas historias. -le dio un sorbo al vaso y miró a Duki- ¿Qué hacemos, jefe?

Duki: -frotándose las sienes con frustración- Primero, encontramos al traidor. Segundo, recuperamos lo que es nuestro. Y tercero... -sonrió de lado, con una mirada que hizo que todos sintieran un escalofrío- ...nos aseguramos de que nadie más se atreva a cruzarse en nuestro camino.

Mari, que hasta ahora había estado afilando una pequeña navaja, se acercó con una sonrisa fría.

Mari: Me gusta la idea ¿Por dónde empezamos?

Ysy, que estaba sentado en una esquina con las piernas sobre la mesa, se levantó de un salto, golpeando las palmas.

Ysy: ¡Ya fue! Vamos a buscarlos ahora mismo. Estoy cansado de esperar, hermano. Si hay un traidor, lo sacamos nosotros mismos.

Lali: -mirándolo con una ceja alzada- Calmate, pibe. Esto no es un juego. Si salimos ahora sin un plan, nos van a cagar a todos.

Duki asintió, levantándose de su asiento con una calma que contrastaba con la tensión del lugar.

Duki: Lali tiene razón. No vamos a salir a lo loco. Neo, vos te encargás de rastrear a todos los que estuvieron cerca de la carga. Cazzu, necesito que hables con nuestros contactos y averigües quién está hablando más de la cuenta.

Cazzu: -asintiendo mientras agarraba su chaqueta- Entendido. Si alguien sabe algo, lo voy a sacar.

Cro: -terminándose su whisky- Y los demás, ¿qué hacemos?

Duki: Mari, Ysy y vos vienen conmigo. Vamos a visitar a unos amigos... -su voz bajó, casi en un susurro peligroso- ...y a recordarles quién manda en esta ciudad.

El ambiente en el club se volvió aún más pesado. Cada miembro sabía lo que estaba en juego. Si no solucionaban esto rápido, no sólo perderían el control, sino que su reputación como una de las mafias más peligrosas también estaría en riesgo.

Mientras todos se dispersaban para cumplir sus órdenes, Neo se quedó un momento mirando a Duki.

Neo: -en voz baja- jefe, hay algo más. Creo que los Diamantes están metidos en esto.

Duki: -mirándolo fijamente- ¿Los Diamantes? ¿Estás seguro?

Neo: No completamente, pero es demasiado casualidad que justo ahora estén haciendo movimientos grandes en su lado de la ciudad.

Duki se quedó en silencio, su mente trabajando rápido. Si los Diamantes realmente estaban involucrados, esto significaba que la guerra que habían logrado evitar por meses estaba a punto de estallar. Pero, más allá de todo, lo único que pasaba por su mente era una sola pregunta: ¿Ella lo sabía? ¿Ella estaba detrás de esto?

Duki: -con una sonrisa oscura- Entonces, más vale que estén preparados. Porque si los Diamantes se metieron con nosotros, no vamos a dejar que salgan vivos.

Neo asintió, y Duki se giró para unirse a los demás. La noche recién comenzaba, y la Mafia Vampiros estaba lista para desatar el caos. Pero, para Duki, esto no era sólo una cuestión de territorio. Era personal. Si ella tenia algo que ver...

____________________________________

𝗔𝗺𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝗳𝗶𝗮 ♱ 𝖤𝗆𝗂𝗅𝗂𝖺 𝖬𝖾𝗋𝗇𝖾𝗌 & 𝖣𝗎𝗄𝗂Donde viven las historias. Descúbrelo ahora