CAP 26

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Maratón 1/3

Narra Rugge:

Rugge: Todo comenzó en mi adolescencia, cuando la vida nos tomó por sorpresa. Nadia, mi novia en ese entonces, quedó embarazada, no estaba en nuestros planes y el miedo nos envolvió como una enorme tormenta. hubo un momento en el que incluso pensamos en dar en adopción a nuestra bebé, pero al final, el amor fue más fuerte que el temor y decidimos quedarnos con ella, pero los padres de Nadia no estaban nada felices con nuestra decisión, tal fue su enojo que la despojaron de su hogar, de su único refugio con el que ella contaba en medio de la complicada situación, pero mis padres, con su inmenso corazón, nos abrieron las puertas y nos ofrecieron cobijo mientras encontrábamos nuestro propio camino. El día en que Layla llegó al mundo, todo cambió. Cuando la sostuve por primera vez en mis brazos, sentí que el universo se detenía, que el tiempo se encogía hasta reducirse a ese instante perfecto. Era tan pequeña, tan frágil, que temí romperla con el más mínimo movimiento. Pero en el mismo latido, entendí lo que era el amor verdadero, el amor a primera vista, mi corazón latía con tanta fuerza que parecía querer salirse de mi pecho, desbordado de emoción, lágrimas ardientes surcaron mi rostro cuando le habló por primera vez. Le susurré lo hermosa que era, lo mucho que la amaba, le prometí que la protegería con mi vida, Nadia sollozaba con la misma felicidad desbordante y en ese instante, no había mundo más allá de nosotros, Layla nos había convertido en algo nuevo, en algo más grande que nosotros mismos. Y jamás, en toda mi existencia, había sido tan feliz.

Me sentía vulnerable, hablando de algo de lo que jamás hablaba, el nacimiento de mi hija, ese momento en el que la vi y llore como nunca antes lo había hecho hasta ese momento, fue el mejor día de mi vida y el día en que tome la decisión más importante de mi vida, el ser padre, pero por más feliz que fuera ese bello recuerdo, ahora era un recuerdo de una vida que por no ser un buen padre perdí, Josué y Margarita me miraban con ojos de comprensión, se estaban poniendo en mi lugar, de seguro ellos sintieron lo mismo con su hijo y eso me daba algo de seguridad

Margarita: ¿Layla es el nombre de nacimiento de Michelle?

Rugge: Si, fue el nombre que escogimos para ella, tiene que ver con la noche y la belleza que en esta se esconde

Margarita: Suena muy bonito

Rugge: Lo se

Traté de sonreír, el nombre de mi niña era precioso, estuve unos segundos en silencio, tratando de controlar el temblor en mi voz y mis lágrimas, sabía que tarde o temprano iba a llorar, pero prefiero retrasar el momento lo más posible

Rugge: Las primeras semanas transcurrieron como lo esperaba: con esfuerzo, desvelos y un amor infinito por mi pequeña Layla. No fue fácil. Me dividía entre los estudios, el trabajo y las noches en vela, pero cada sacrificio valía la pena cuando la tenía en mis brazos. Criar a una recién nacida era desafiante, sí, pero lo hacía con el alma entera, porque ella era mi mundo, pero un día todo cambió, salí a comprar algunas cosas a la tienda y, cuando volví el silencio que rara vez reinaba en mi casa me recibió como un fuerte golpe en mi pecho, Nadia se había ido, no hubo despedidas, no hubo discursos ni perdón, solo una fría y breve carta en donde decía que no quería saber nada de mi ni de nuestra bebita, la llamé, la busqué, incluso llegué a suplicarle por respuestas, pero el eco de su abandono fue lo único que obtuve, tuve que hacerme a la idea de que no la volvería a ver, tuve que aceptar que un día tendría que mirar a mi pequeña Layla a los ojos y explicarle por qué su madre se había marchado, pero por más que el miedo que sentía me carcomía por completo, no podía dejarme caer, porque en ese momento Layla me necesitaba, ella era lo más importante para mi, ahora era padre soltero, ahora éramos solo mi niña y yo contra el mundo, y si el destino había decidido dejarnos solos, entonces yo me aseguraría de que nunca le faltara amor, la cuidaría, la protegería, la haría reír, la llenaría de felicidad, porque yo no iba a irme, nunca

Mi hija perdidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora