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BAJO LAS ESTRELLAS

Mazatlán los recibió con su característico aire cálido y el sonido del mar besando la orilla

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Mazatlán los recibió con su característico aire cálido y el sonido del mar besando la orilla. Era una de esas noches donde el mundo parecía detenerse, donde la vida parecía más ligera después del frenesí de los conciertos, los reflectores y la música que hacía vibrar a miles de almas.

Natanael Cano y Peso Pluma, Hassan para los más cercanos, habían llegado junto con su grupo de amigos: junior, Gabito, tito y Oscar maydon. Después de reventar el escenario con un concierto en el carnaval de Mazatlán que los dejó agotados pero con el corazón lleno de adrenalina, decidieron que merecían un descanso. Unos días en la costa, con la brisa marina y la libertad de no ser más que un grupo de amigos disfrutando del momento.

Habían rentando una casa junto a la playa, lejos del bullicio de la ciudad, donde podían relajarse sin preocuparse de los flashes ni los rumores. Aún quedaban cervezas y caras botellas de tequila abiertas sobre la mesa

—A la verga, parece que andamos en un campamento de niños— se burló Junior mientras Gabito intentaba prender el fuego con un encendedor gastado

—Cállate wey, esto se va a poner chido— Replicó Gabito, fruncido el ceño cuando por fin las llamas comenzaron a crecer, iluminando la arena dorada y los rostros de los presentes

Natanael se dejó caer en un silla, sosteniendo una cerveza fría entre los dedos. Se sentía relajado, pero al mismo tiempo, inquieto. Desde hacía semanas, había algo en el ambiente que lo descolocaba. Una especie de tensión que flotaba en el aire, que lo hacía sentir extraño cuando estaba cercas de Hassan. Nata tomó un trago de su cerveza y se hundió más en su asiento. Llevaba semanas sintiendo que cada vez que estaba cercas de Hassan, su cuerpo reaccionaba de manera diferente. Se sentía raro, incluso a veces nervioso, pero nunca le dio mucha importancia

Lo peor de todo es que parecía ser el único que no se daba cuenta

Hassan, sentado a su lado, mantenía vista en la fogata, bebiendo de la lata de cerveza con calma. Estaba tan tranquilo que parecía como si estuviera en otro mundo, pues no es algo tan normal de él, siendo una persona algo hiperactiva.

—¿En qué piensas, compa?— le preguntó Gabito, dándole un leve codazo en el brazo

Hassan pestañeo, saliendo de su trance, y miró al rededor. Su mirada se encontró fugazmente con la de Natanael, antes de desviarse hacia el mar

—En nada, wey. Nomas disfrutando la vista– Tomó un gran trago de su cerveza, el otro ya no preguntó y sentó para seguir la conversación con los demás

Gabito, Jesús (tito) y junior se lanzaban comentarios entre ellos, riendo por alguna tontería, pero de vez en cuando desviaban la mirada hacia los dos sin decir nada.

Por qué ellos sí lo notaban

—Oye, ¿Y si nos metemos al mar?— sugirió Oscar de repente, rompiendo la tensión con su entusiasmo

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⏰ Última actualización: Feb 12, 2025 ⏰

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𝐎𝐍𝐄-𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒┃ᴺᵃᵗᵃ ˣ ʰᵃˢˢᵃⁿDonde viven las historias. Descúbrelo ahora