Los días después de la confesión de Jin habían traído una calma aparente al grupo, pero Yoongi sentía algo diferente en el aire. No era el rumor de Sora, que ya estaba enterrado bajo la declaración pública de Jin, sino un murmullo más sutil que comenzaba a filtrarse por los pasillos. Las miradas de algunos estudiantes hacia él y TN eran más frías, menos curiosas y más cargadas de algo que no podía identificar del todo. No le dio mucha importancia al principio; después de todo, habían sobrevivido a cosas peores. Pero esa mañana, algo cambió
Estaban en el aula de ciencias, trabajando en un proyecto grupal, cuando Yoongi notó que uno de sus compañeros, Taeyang, lo miraba con una mezcla de resentimiento y desafío.
Taeyang había sido su compañero en un proyecto anterior, uno en el que Yoongi había destacado sin intención de opacarlo, pero claramente el chico no lo había olvidado. Durante la clase, Taeyang hizo un comentario cortante cuando Yoongi sugirió una idea para el experimento
—Claro, como siempre tienes que ser el genio, ¿no?
dijo Taeyang su tono ácido mientras revolvía los materiales en la mesa
Yoongi frunció el ceño, sorprendido por la hostilidad
—¿Qué pasa contigo? Solo estoy tratando de ayudar
—Seguro
respondió Taeyang, sin mirarlo
—Siempre ayudando, siempre perfecto. Algunos tenemos que trabajar para destacar, ¿sabes?
TN, que estaba al otro lado de la mesa ordenando los tubos de ensayo, levantó la vista, captando la tensión
—Oye, Taeyang, relájate. Todos estamos en el mismo equipo aquí
—Por que te metes TN?
Taeyang resopló, pero no dijo más, aunque su actitud dejó un mal sabor en el ambiente. Cuando la clase terminó, Yoongi y TN recogieron sus cosas en silencio, caminando juntos hacia el pasillo
—¿Qué le pasa a ese tipo?
murmuró Yoongi, ajustándose la mochila al hombro
TN se encogió de hombros, pero había una sombra de preocupación en sus ojos.
—No lo sé. Ha estado raro desde hace unos días. Tal vez solo tuvo un mal día
Pero Yoongi no estaba tan seguro. Mientras caminaban, notó cómo TN seguía mirando hacia atrás, como si esperara que Taeyang los siguiera. Había una tensión en ella que no había visto antes, no desde los días en que Sora la acosaba abiertamente. Y entonces, sin previo aviso, sintió una punzada en el pecho, una necesidad casi instintiva de protegerla, de asegurarse de que estuviera bien
—Si alguien te molesta, me lo dices, ¿sí?
dijo de repente, su voz más firme y fuerte de lo que pretendía
TN lo miró, sorprendida por el tono
—Claro, Yoongi. Pero estoy bien, de verdad. No es como antes con Sora
Él asintió, pero la sensación no se fue.
Durante el almuerzo, mientras se sentaban con Jin y Namjoon, Yoongi mantuvo a TN en su visión periférica
Ella reía con los demás, compartiendo una broma de Jin, pero él notaba pequeños detalles: cómo sus hombros se tensaban cuando alguien pasaba demasiado cerca, cómo su sonrisa vacilaba por un instante antes de volver. Y cada vez que lo hacía, esa punzada en su pecho regresaba, más fuerte
Esa tarde, después de clases, Yoongi se ofreció a acompañar a TN al club de arte, algo que no solía hacer. Mientras caminaban, ella charlaba sobre un dibujo que estaba terminando, pero él apenas escuchaba las palabras. Estaba demasiado ocupado observando cómo la luz del sol iluminaba su rostro, cómo sus ojos brillaban cuando hablaba de algo que le apasionaba. Y entonces, como un relámpago, lo golpeó
No era solo amistad. No era solo lealtad o el instinto de proteger a alguien importante. Era más. Mucho más
—¿Yoongi?
dijo TN, deteniéndose al notar que él se había quedado atrás
—¿Estás bien? Te ves... perdido
Él parpadeó, regresando al momento
—Sí, estoy bien
respondió, su voz un poco ronca
—Solo... pensando
—¿En qué?
preguntó ella, inclinando la cabeza con curiosidad
Yoongi dudó, su mente dando vueltas. No podía decírselo, no todavía. No cuando él mismo apenas estaba entendiendo lo que sentía
—En... Taeyang
mintió a medias
—No me gusta cómo te habló hoy
TN sonrió, relajándose
—No te preocupes por eso. Puedo manejarlo. Además, te tengo a ti, ¿no?
—Sí
dijo él, asintiendo lentamente
—Siempre me tendrás
Ella rio y siguió caminando, pero Yoongi se quedó un paso atrás por un momento, su corazón latiendo más rápido de lo normal. Siempre me tendrás. Esas palabras resonaron en él, y por primera vez, se permitió reconocer lo que significaban. No era solo una promesa de amistad; era algo que había crecido sin que se diera cuenta, algo que lo hacía querer estar más cerca de ella, no solo como su apoyo, sino como algo más.
Esa noche, en su habitación, Yoongi se sentó en su escritorio, mirando un cuaderno en blanco. No escribió nada, solo dejó que sus pensamientos se asentaran. Había llegado a la escuela como un extraño, había encontrado en TN una amiga que lo entendía como nadie, y ahora... ahora sentía algo que no podía ignorar. No sabía cómo manejarlo, ni si ella alguna vez lo vería de la misma manera. Pero lo que sí sabía era que no podía dejar que nadie, ni Taeyang, ni Sora, ni nadie más, le quitara esa luz que TN había encontrado
(...)
Esa semana, mientras el grupo seguía enfrentando las pequeñas tensiones que Sora había sembrado como las miradas frías de Taeyang o los susurros de algunos compañeros del club de arte hacia TN—, Yoongi se encontró observándola más de lo habitual. No era algo consciente al principio; simplemente sucedía. En el almuerzo, mientras Jin y Namjoon discutían sobre un libro que Namjoon estaba leyendo, Yoongi notó cómo TN inclinaba la cabeza para escuchar, cómo sus dedos jugaban con el borde de su bandeja cuando algo la hacía pensar. Era un gesto pequeño, pero para él, era como si el mundo se detuviera por un segundo
—Y tú qué opinas, Yoongi?
preguntó TN de repente, sacándolo de su pensamiento. Sus ojos se encontraron con los de él, y por un instante, Yoongi sintió que su respiración se atoraba
—Eh... ¿sobre qué?
respondió, intentando sonar casual mientras su mente corría para recordar de qué estaban hablando
TN rio, un sonido ligero que hizo que su corazón diera un vuelco
—Sobre si Jin tiene razón en que el final del libro es predecible. No estabas escuchando, ¿verdad?
—Lo atrapaste
intervino Jin, riendo
—Yoongi estaba en su propio mundo otra vez
Namjoon lo miró con curiosidad, pero no dijo nada, solo sonrió de esa manera que decía que había notado más de lo que dejaba ver. Yoongi se obligó a sonreír también, murmurando una excusa sobre estar cansado, pero la verdad era que TN estaba ocupando más espacio en su mente de lo que estaba dispuesto a admitir.
