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Miraba el telón con los nervios de punta, la vestimenta anticuada solo me ponía más nervioso, no tenemos vestimentas para este tipo de ceremonia para empezar, yo soy el primer monarca en ser coronado en la historia de Gran Inferno

"Hey..." -masculló antes de darme un beso en la mejilla- "No te pongas nervioso...sólo son un montón de aristócratas estirados" -me reí ligeramente

"No se muevan." -nos repitió Afth mientras volvía a obligar a Aidan a erguirse en su lugar, Aidan me guiñó el ojo y yo suspiré aún nervioso.

Las trompetas comenzaron a sonar y la escolta golpeó el piso con su pie derecho con fuerza haciendo un estruendo potente con el crujir de las armaduras antes de comenzar a caminar a un solo compás hacia adelante

La cortinas se abrieron y la escolta comenzó a avanzar hacia el centro de la cámara rodeando por ambos lados la esfera del ángel 

 Cada paso de la escolta resonaba con solemnidad, marcando el ritmo de la ceremonia con la misma precisión que el destino marcaba el nuestro.

Aidan y yo intercambiamos una última mirada antes de avanzar, guiados por Afth, quien se mantenía firme y severo, como si toda la historia de Gran Inferno dependiera de que no diésemos un solo paso en falso.

El primer sabio de la orden de los doce, un hombre de túnica oscura y bordados dorados, alzó la mano para silenciar cualquier murmullo. Su voz resonó en el aire con una gravedad que erizó mi piel e hizo callar a todos los que desde sus asientos nos observaban 

"Que los señores del inframundo se presenten ante su futuro pueblo."

Tomé aire antes de dar vuelta sobre mi puesto en el sentido de las manecillas del reloj junto con Aidan, mirando a la multitud directamente. Sentí una presión en el pecho, como si una fuerza invisible midiera mi existencia, escrutando cada fibra de mi ser.

"Timothee Elit Canaen de Ivanov, demonio mestizo nacido de una humana y engendrado por uno de los nuestros, hijo de Gran Inferno."

Pasé saliva nervioso, sabía que se diría durante la ceremonia, pero escucharlo mientras cientos de ojos nos observan es totalmente diferente...

"Primer monarca de nuestra era." -El primero se paró a mi izquierda y colocó un manto sobre mis brazos previamente extendidos-  "¿aceptas el juicio de los tuyos y te sometes al destino de los reyes?"

Mis manos se cerraron en puños, intentando contener la ansiedad que aún me recorría. Tragué saliva y, con la voz más firme que pude reunir, respondí:

"Lo acepto."

Mis ojos se desviaron de reojo a mis espaldas sin voltear el rostro al notar un brillo tenue a mis espaldas, ¿la esfera del ángel brillaba más que antes? La multitud contuvo el aliento mientras el primer sabio giraba hacia Aidan.

"Aidan Joiel Ivanov. Hijo de humana y engendrado de los tuyos, licántropo alfa, consorte del monarca, ¿aceptas compartir su destino y portar la corona del infierno a su lado?"

Aidan sonrió, sin miedo, sin dudas.

"Lo acepto."

Y entonces, la voz del sumo sacerdote retumbó en la cámara

"¡Que la corona del inframundo se manifieste!" -Un viento frío recorrió la sala, y del centro de las palmas del primer sabio emergieron líneas de sangre, hasta formar dos coronas negras, adornadas con zafiros oscuros y fuego líquido que fluía por sus filigranas.

 La multitud se puso de rodillas en unísono en respeto mientras Afth tomaba las coronas con reverencia. 

"Con este acto, Gran Inferno reconoce a sus monarcas." 

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