𝟐𝟖

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|1 AÑO ATRÁS|

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|1 AÑO ATRÁS|

Hyunjin se encontraba en su cuarto, acostado en la cama, con su teléfono en la mano, dudando en si enviar aquel mensaje que tenía escrito para Felix, el cual era el siguiente: "Hola Lixie... me preguntaba si te gustaría que tuviéramos una cita, si no quieres está bien, lo dejaremos para otro día" Hyunjin sabía que si seguía dudando más, jamás le iba a mandar aquel mensaje, ni hoy ni nunca. Así que, se armó de valor y le dió a enviar. Después, bloqueó su teléfono y lo dejó en la mesilla de noche, solo quedaba esperar una respuesta, respuesta que no tardó en llegar, al poco tiempo de sonar la notificación, Hyunjin ya estaba desbloqueando su teléfono y entrando al chat de Felix, encontrando el siguiente mensaje: "Claro que me gustaría tener una cita, ¿a que hora?" Hyunjin rápidamente respondió: "Dentro de una hora estaré en tu casa, aunque deberemos tomar el autobús para llegar al sitio" y Felix respondió: "Está bien, aquí te espero"

Ese fue el último mensaje antes de que Hyunjin comenzara a prepararse, primero se duchó, después buscó ropa para ponerse, aunque dudó mucho, al final eligió. Al terminar de vestirse, secó su cabello para después peinarlo. Hyunjin estaba indeciso, no sabía si aplicar un poco de maquillaje en su rostro o no, pensaba que si se ponía maquillaje tal vez se vería demasiado perfecto, no sería él, pero si no se aplicaba maquillaje, se verían todas las imperfecciones de su piel y se verían sus ojeras, y no le gustaba que Felix viera su rostro así. Así que, decidió que aplicaría un poco de base, un poco de corrector y un poco de bálsamo labial con un poco de color. También aplicó un poco de sombra de ojos con colores neutros. Cuando ya estuvo listo, agarró su teléfono, salió de su habitación y al llegar a la puerta de la casa, agarró sus llaves y se fue hacia casa de Felix.

Al llegar, Hyunjin tocó el timbre y al poco tiempo fue recibido por Felix, el cual al ver a Hyunjin sonrió.

-¿Estás listo? -preguntó Hyunjin.

-Sí, ya estoy -dijo mientras agarraba su teléfono y sus llaves, para después salir del departamento e ir hacia la parada de autobuses más cercana.

Al llegar a la parada, se sentaron en el banco que había bajo aquel pequeño techado, estaban solos, no había nadie, suponían que era porque ya estaba anocheciendo, aunque era bastante temprano. A los cinco minutos el autobús llegó, ambos se subieron y pagaron el billete. Como el autobús estaba prácticamente vacío, se sentaron en unos de los asientos traseros, y aprovecharon para tomarse de las manos y darse algún que otro beso.

Al llegar al lugar, Hyunjin le hizo una señal a Felix para que ambos bajaran, ya habían llegado a su destino. Al bajar, ambos pudieron ver la N Seoul Tower.

-Sé que no es el sitio más romántico del mundo, pero el lugar es bonito -dijo Hyunjin.

-No digas tonterías, aunque me hubieras llevado a un contenedor de basura me habría parecido el sitio más romántico del mundo.

-Bueno, demos un paseo por los alrededores, todo está nevado -dijo Hyunjin.

-Está bien, vamos -dijo Felix para después sonreír y entrelazar sus manos para comenzar a andar.

Ambos iban agarrados de la mano, sonriendo, como si nadie más existiera a su alrededor, como si únicamente estuvieran ellos dos. Hyunjin se preguntaba, ¿por qué no podían ser así en la escuela? ¿por qué no podían mostrar su relación frente a todos? ¿tan poca cosa era él para que a Felix le diera vergüenza que los vieran juntos? Felix al notar que Hyunjin estaba perdido en sus pensamientos, decidió sacarlo de ellos.

-Hyunjin, ¿qué te pasa? ¿estás bien? -preguntó Felix mirando a Hyunjin.

-¿Eh? -dijo saliendo de sus pensamientos -, amm, sí, estoy bien.

-¿Seguro?

-Sí. Solo que... tengo una pregunta.

-¿Qué pregunta?

-¿Tan poca cosa soy para que no quieras que en la escuela me vean contigo? -estas palabras dejaron helado a Felix, el cual detuvo su andar.

-No es eso Jinnie, ven, vamos a sentarnos -ambos chicos fueron hacia un banco cercano y se sentaron -no eres poca cosa, eres alguien increíble. Pero nadie sabe que soy gay, y me da "miedo" que lo sepan, me da miedo que me rechacen, me repudien, me insulten, me traten mal. Me daría igual perder mi popularidad, me da igual ser popular, pero tú no eres poca cosa, hay veces que siento que no te merezco, que eres demasiado para una persona como yo, pero creeme que me encantaría poder gritar a los cuatro vientos que eres mi novio, y que soy la persona más feliz del mundo estando a tu lado, pero solo te pido tiempo, te prometo que en algún momento le gritaré a todo el mundo en todos los idiomas que existan que eres mi novio, y que quiero pasar el resto de mis días contigo -al terminar de hablar, Felix colocó sus brazos rodeando el cuello de Hyunjin, para después besar dulcemente a Hyunjin, al cual colocó una de sus manos en la cintura de Felix.

El beso duró unos cuantos segundos, ignorando las miradas de otras parejas que habían por los alrededores, algunos los miraban con ternura, otros con cierta expresión de asco, otros con una expresión neutral, y otros simplemente los ignoraban.

La pareja que no ignoró aquello fueron los padres de Hyunjin, los cuales paseaban por la misma zona. Y no queridos lectores, los padres de Hyunjin no los perseguían, jamás harían eso, pero tuvieron la "mala suerte" de encontrarse con su hijo y su novio, Felix.

Cuando Hyunjin y Felix se separaron, para después unirse en un abrazo.

-Te quiero mucho Jinnie -dijo Felix en medio del abrazo.

-Yo también te quiero mucho Lixie -respondió Hyunjin.

Al separarse del abrazo, ambos se pusieron de pie y fueron rumbo a casa de Felix, ya que había empezado a nevar ya hacía mucho frío. Al llegar a casa de Felix, este prendió la calefacción para entrar en calor. Preparó dos tazas de té caliente, y una de ellas se la extendió a Hyunjin, el cual se lo agradeció con una sonrisa. Después, ambos fueron al salón, se sentaron en el sillón y se tomaron el té. Cuando entraron el calor y el frío se retiró por completo de sus cuerpos, ambos se acostaron en el sillón, para después abrazarse.

A los pocos minutos, después de muchas caricias y besos, el sueño comenzó a invadir los cuerpos de ambos, por lo que sus ojos pesaban, y poco después, se quedaron profundamente dormidos.

A los pocos minutos, después de muchas caricias y besos, el sueño comenzó a invadir los cuerpos de ambos, por lo que sus ojos pesaban, y poco después, se quedaron profundamente dormidos

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𝐆𝐮𝐚𝐫𝐝𝐚 𝐒𝐢𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨 𝐋𝐢𝐱𝐢𝐞 | 𝐇𝐲𝐮𝐧𝐥𝐢𝐱Donde viven las historias. Descúbrelo ahora