2 años atrás, Hwang Hyunjin estaba locamente enamorado de Lee Felix, el chico más guapo de toda la escuela. Decide tener valor y le pide ser su novio, pero tienen que mantener su relación en secreto, por lo que los baños son testigos de cosas que na...
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Al salir del juzgado, todos fueron a comer a un restaurante cercano, aunque todo hubiera acabado, Jeongin aún se sentía raro, sentía que en cualquier momento la historia se volvería a repetir, se sentía como si fuera un juguete que cualquiera podía usar como se le diera la gana, y eso no le gustaba para nada. Una sensación de ahogo comenzó a recorrer todo su cuerpo, así que antes de que algo pasara, decidió que sería buena idea ir al baño a echarse agua en la cara y tratar de calmarse.
—Voy al baño —dijo Jeongin levantándose de la silla.
—¿Estás bien hijo? —preguntó su madre algo preocupada.
—Amm... es solo que... necesito ir al baño, nada más —dijo para después irse al baño.
—Chan —le llamó Hyunjin, Chan solo lo miró —, ve a comprobar si Jeongin está bien.
—¿Y por qué no vas mejor tu hijo? —le preguntó su madre.
—Creo que en estos momentos necesita más a Chan que a mi —Chan se levantó de la silla y se fue hacia los baños, al entrar al de hombres, pudo escuchar un sollozo proveniente de uno de los cubículos de los baños, al instante supo que era Jeongin, no había nadie más en aquellos baños.
—Innie, ¿por qué lloras? —preguntó Chan al otro lado de la puerta.
—No es nada.
—Innie, abreme, o al menos sal del baño, por favor —pocos segundos después, Jeongin abrió la puerta, dejando ver a un Jeongin con las mejillas sonrojadas y los ojos llenos de lágrimas —ahora dime la verdad, ¿por qué lloras?
—Es que, tengo miedo.
—¿De qué tienes miedo? tu primo ya está en la cárcel, ese hijo de puta no te va a volver a tocar en lo que le queda de su miserable vida, no debes preocuparte, todo está bien —dijo Chan para después colocar una de sus manos en una de las coloradas mejillas de Jeongin.
—No tengo miedo de eso... tengo miedo de que la gente me vea como un juguete, tengo miedo de que me veas como un juguete que puedas usar cuando quieras, y que cuando ya lo sirva lo tires a la basura.
—Innie, si de algo me arrepiento, es de haberte tratado como te traté, por nada del mundo te volvería a usar de esa manera, no debes preocuparte por eso. De ahora en adelante no haré nada que tú no quieras, lo haremos todo cuando tu quieras, y solo si tú quieres. No quiero que te sientas así —al terminar de hablar, Chan abrazó a Jeongin con fuerza, y al separarse, se besaron por unos cortos segundos —, ahora lávate la cara y secatela, que no se note que has estado llorando o todos los que hay allí fuera me mataran —esto último hizo reír a Jeongin.
Tal y como le dijo Chan, Jeongin fue hacia los lavabos, abrió la llave y se echó agua en la cara, después, agarró papel y se secó la cara. Cuando Jeongin ya estaba calmado del todo, decidieron que era momento de salir del baño y regresar a la mesa.
—¿Te encuentras bien hijo? —le preguntó su madre viendo como Chan y Jeongin se sentaban en la mesa.
—Sí, me encuentro bien, no pasa nada —su madre asintió.
—Bueno, hijo, ¿qué es exactamente lo que Chan y tú tienen? ¿son solo amigos, novios, casados pero sin hijos, casados y con hijos? —dijo su padre de forma simpática.
—Amm... de momento solo... novios, lo de casarnos y tener hijos para más tarde —dijo Jeongin.
—Papá, ¿cómo es posible que siempre sepas las cosas que no te contamos? —preguntó Hyunjin —porque supiste desde el primer día que traje a Felix a casa que él era mi novio, y ahora sabes que Chan y Jeongin son pareja, ¿como lo haces? ¿dónde escondes tu bola de cristal?
—Ay hijo, todavía te queda mucho por aprender. Cuando tienes hijos, desde el primer día que los sostienes en tus brazos, se crea una conexión especial, que te dice en cada momento que es lo que tus hijos sienten. Y la bola de cristal la escondo debajo de la cama, si algún día la necesitas te la presto —esto hizo reír a todos.
—Al parecer nunca tendremos nietos, pero si son felices, los nietos son lo de menos, les deseo lo mejor chicos, Chan, se que cuidarás bien de Jeongin, eres un buen chico.
—¿Quién ha dicho que no te vayamos a dar nietos? Felix y yo adoptaremos a 3 gatos, es lo mismo que tener hijos al fin y al cabo —habló Hyunjin.
—Bueno, los animales también me sirven como nietos, pero que tengas claro que los pienso consentir y les compraré la ropa más hortera que haya en toda la tienda de animales.
—Está bien mamá, la vestimenta te la dejaré a ti.
—Sé que es pronto para preguntar esto pero... si en algún momento deciden casarse, ¿qué harán? ¿se irán a otro país donde si sea legal? —le preguntó su padre a Hyunjin.
—No lo sé, supongo que sí, pero aún queda mucho tiempo para que eso pase, aún somos menores de edad.
—Está bien hijo, cuando llegue el momento decidirán que hacer, los apoyaremos de igual manera. Lo mismo para ustedes Chan y Jeongin. Solo les pido que no se casen en fechas muy juntas, debo planear bien mi outfit para no repetir en ambas bodas —esto último el padre de Hyunjin y Jeongin lo dijo de forma graciosa, lo que provocó risas en aquella mesa.
El resto de la comida pasó tranquilo, charlaban entre todos, contaban algún que otro chiste, hacían alguna que otra broma, y sobre todo, no faltaban las anécdotas de la infancia de Hyunjin y Jeongin.
Al terminar de comer, los padres de Hyunjin y Jeongin pagaron la comida. Después, todos fueron al coche para ir dirección a casa de los Hwang, al llegar, Hyunjin y Felix se fueron al cuarto de Hyunjin, Chan y Jeongin al cuarto del anteriormente nombrado.
Al llegar a su cuarto, Jeongin se echó en la cama, estaba completamente agotado, aquella mañana había sido la peor mañana de su vida. Chan se acostó junto a Jeongin y lo abrazó por la cintura, mientras dejaba alguna que otra caricia en el cabello del menor, lo que provocó que el sueño le invadiera por completo, y unos minutos después, acabara durmiendose.
En cambio, Chan no se durmió, se quedó velando el sueño de Jeongin, desde que empezaron a salir como pareja, una especie de instinto de protección afloró dentro de él. Chan sentía que debía de proteger a Jeongin en todo momento, y sin duda lo haría, no le fallaría una segunda vez a Jeongin.
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