Mirio entro con cuidado y sin hacer ruido a la habitación de Tamaki, cerro con cuidado la puerta y se dedico a recorrer la habitación escuchando el sonido de la ducha, la habitación de los de ultimo año tenían sus baños dentro de esta pues al ser ya héroes con licencia no podían perder tiempo en nimiedades como duchas comunes y esperar por otros
Mirio tomo de maravilla que la pantera estuviese en la ducha seria buena idea unirse a su novio, se quito la ropa sucia y sudada quedando solo en sus simples bóxer abrió la puerta del baño lentamente intentando ser lo mas cauteloso posible para que su novio no lo notase, se quedo un momento viéndolo y deleitándose con su hermosa figura, no era demasiado alto, con trasero generoso, un vientre plano, muslos rellenos y suaves, su cola moviéndose ligeramente mientras el enjuagaba su cabello con el agua de la ducha, todo una belleza y era suyo, amaba todo de Tamaki, su cuerpo, su voz, sus hermosos ojos que lo miraban con amor y deseo
-Mi luna- ronroneo ronco haciendo que Tamaki se asustara esponjando su cola y orejas un poco
-Ho-hola Mirio- dijo avergonzado por que Mirio lo viera desnudo como si nunca lo hubiese visto, Mirio lo mira con deseo y eso lo hace sentir vulnerable, podía ver la erección del león por sobre la ropa y desviaba la mirada para no seguir viendo
-Puedo entrar contigo?- pregunto a la pantera, no avanzaría si el no lo permitía, podía estar muy excitado pero jamás le faltaría el respeto, Tamaki miraba a Mirio y su vista se paso por su cuerpo, su cuerpo lleno de cicatrices ya sea por su nuevo Kosei, por peleas pasadas o por lo trabajoso que era su Kosei propio, asintió con sus mejillas rojas y rápidamente se pego a la pared sintiendo las baldosas mojadas y el calor del cuerpo frente a el, Mirio era mucho mas grande que el, el rubio tomo el rostro de su novio para que lo mirara antes de besarlo con intensidad apenas sus cuerpos se rozaron, paso sus manos por el cuerpo de su pareja repasando con gula su cuerpo, no había rincón que Mirio no conociera de ese delgado pero apetecible cuerpo
-Mi luna- suspiro oliendo el delicioso olor a shampoo de bombones que usaba el azabache, miraba con una sonrisa las mejillas sonrojadas de su chico, volvió a besarlo y Tamaki paso sus brazos por los hombros del león haciendo que sus besos fuesen mas calientes, Tamaki se avergonzaba fácilmente pero el también necesitaba ese contacto con su novio, sintió como Mirio lo tomaba de sus muslos y los levantaba haciendo que sus manos se enrollaran en su cadera, mordía el cuello de Tamaki mientras lo preparaba, estaba ansioso por sentir la calidez del cuerpo de su luna
-Mirio- gimió Tamaki disfrutando de los toques, Mirio sabia que ya era tiempo, no necesitaba alargarlo mas, Tamaki estaba húmedo y listo para recibirlo, comenzó a entrar en el sintiendo como la calidez lo envolvía no pudiendo resistirlo mas se enterró de una vez hasta lo mas profundo mordiendo su hombro comenzando las estocadas fuertes y certeras entando con fuerza sintiendo como su espalda era rasguñada por su luna mientras gemía su nombre, Tamaki busco su boca para callar un poco sus gritos de placer, Mirio uso sus látigos negros para sostener a su novio mientras el tomaba la cadera de la pantera para envestirlo con mas fuerza
-Eres tan hermoso mi luna, eres perfecto- dijo mientras miraba el desastre que era su novio y lo sexy que se miraba atado con sus látigos, -Te amo- dijo besándolo de nuevo
-Yo también te amo Mirio- dijo con amor en medio de gemidos disfrutando del placer que este le daba, no paso mucho tiempo para sentir un escalofrió en todo su cuerpo atravesando su columna vertebral y sintiendo como llegaba al orgasmo, Mirio sintió como su pene era apretado y en medio de un gruñido dejo su salir su semen
-Te necesitaba tanto- dijo Mirio limpiando a su novio
-Yo-yo también- dijo con su rostro rojo -Po-podemos seguir- dijo en un susurro mirando hacia el suelo pero el león solo pudo sonreír
