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- Afrodita y la Gata-
Una gata se había enamorado perdidamente de un apuesto joven (su dueño, para que vean que los gatos sí tienen sentimientos hacía sus amos) y, anhelando estar a su lado, suplicó a Afrodita que la convirtiera en una mujer.
Afrodita estaba conmovida por su deseo, la diosa accedió y la transformó en una hermosa doncella.
Y Bibbidi-Bobbidi-Boo, ¡la cenigata se convirtió en humana!
Cuando el joven la vió, después de pasar frente a un montón de jóvenesque se quedaron embelesados con su belleza, quedó cautivado por lo linda que era y sin dudarlo la llevó a su hogar.
Pronto, celebraron su unión.
Sí. La cenigata y el muchacho se casaron a los días de conocerse y, llegada la noche, se retiraron juntos a la alcoba nupcial.
Cuando se iba a poner bueno el asunto, algo más tenía que suceder y es que, Afrodita, curiosa por saber si la gata había cambiado no solo de forma, sino también de naturaleza, decidió ponerla a prueba. Con un gesto sutil, hizo aparecer un ratón en medio de la habitación.
Apenas la joven lo vió, olvidó su nueva condición y, dominada por su instinto, saltó del lecho y corrió tras la pequeña criatura, ansiosa por atraparla.
Al ver aquello, la diosa se sintió decepcionada. Comprendió que, aunque se pueda cambiar la apariencia de alguien, su verdadera esencia permanece inmutable. Con un destello de su poder, Afrodita deshizo su hechizo y la doncella volvió a ser una simple gata.
Moraleja: Aunque la gata se vista de seda, gata se queda. F por Jerry (la rata)
Lo bueno es que al final, Afrodita conservó a Panza Arriba (la gata) :P
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