Epílogo

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Changbin se colocaba de puntillas tratando de ver todo, Han pegándole para que dejara de saltar como conejo.

- Todo está bien, yo mismo lo verifiqué.

- ¿Pero los arreglos también? ¿Y ya llegaron los globos? ¿Qué hay del pastel?

- Changbin no tendría un salón de bodas y eventos si no supiera que son cosas esenciales para estos.

- Solo quiero que este día sea perfecto.

- Lo será, pero deja de brincar como conejo, debes caminar por ese pasillo que tanto me costó.

- Ya, ya, me quedaré quieto.

Aunque por dentro no lo estaba, los nervios eran tan grandes y demasiados que le hacían sudar, temer y temblar. Ya había hecho esto una vez pero sentía que ahí en ese salón de su amigo, en ese increíble salón estaba su corazón por completo, dado en bandeja de plata a las manos de Chan, temiendo por si lo tomaría y lo amaría para siempre o si lo dejaría tirado en el suelo como la vez anterior.

Bajó las escaleras agarrado de la mano de Felix y fue de la mano de su papá. Quien a pesar de estar muy encontra como Minho, estaba ahí llevándolo al altar con toda la adoración de un padre a su hijo.

- ¿Estás listo?

- No, no me dejes caer.

- Jamás.

Respiró profundo y las puertas se abrieron mostrando a todos los invitados, junto con el final del pasillo donde un hombre, el único hombre que había amado toda su vida le sonreía de una forma tan bella mostrando sus hoyuelos. Caminó por ese largo pasillo sin titubear observando a sus bebés que cada mamá de ellos tenía uno en su regazo.

Y entonces estaba ahí, sosteniendo su mano, indicándole que se moviera para ambos acomodarse mejor en aquel altar y todos los invitados tomaron asiento para presenciar no por segunda vez, por primera vez, única vez como aquel amor de ambos se unía en matrimonio ese día.

- ¿Seo Changbin aceptas a Bang Christopher Chan como tu marido?

- Acepto.

- ¿Bang Christopher Chan aceptas a Seo Changbin como tu esposo?

- Acepto.

El viento soplaba ligero moviendo las cortinas de los grandes ventanales, los votos pronunciados hicieron llorar a más de uno, después con un grito unísono salieron del espacio del altar rumbo al lugar donde sería la fiesta completa, baile, flores, pastel, regalos, niños corriendo, bebés embarrados de pastel. Todo era perfecto, incluso las cosas no planeadas como que una mesa se rompiera o que lloviera en plena boda.

Chan tenía el cabello mojado al igual que él, ambos bailando bajo la lluvia con una sonrisa que no se igualaba a otra, esto era lo que siempre quisieron, lo que se imaginaban cuando pensaban en familia o en el futuro.

Cuando imaginaban estar juntos para siempre.

- Te amo, siempre te he amado desde la primera vez que te ví, aún cuando muchas veces no pude externar este amor.

- Yo más, mi corazón late por ti, incluso cuando me dejabas del otro lado de la puerta, quiero envejecer contigo, a tu lado y ser feliz como un cuento de hadas que le contaremos a nuestros bebés para dormir.

Esa noche ambos corazones latieron al mismo tiempo, un lazo rojo, fuerte, tan fuerte enredándose entre ellos que incluso la luna y el sol tuvieron envidia. Todo llevaba su toque, hasta el mismo detalle era de ellos dos y era tan precioso a su manera que tal vez algunas personas no entendían pero no importaba, su felicidad era solo de ellos dos.

En la madrugada cuando despidieron a todos personalmente agradeciendo que estuvieran ahí ese día tan importante, ambos pudieron ir a su casa.

- Tu mamá debe pensar lo peor de nosotros.

- No lo hace, ella se ofreció a cuidarlos, es nuestra luna de miel.

- Solo esta noche.

- Sí.

Chan lo abrazó de la cintura, los dos caminaban a tropezones sin soltarse por la casa, demasiados absortos en la calidez que sus almas sentían, así como el deseo desbordado en una luna de miel perfecta con gemidos, jadeos, sosteniendo ambas manos demostrando la unión y la cima de todo eso hasta la mañana siguiente.

Dos semanas después Hyunjin y Minho fue su turno de casarse e increíblemente los papás del mayor de los dos no pudieron asistir, nadie sabía si no podían o no querían, pero Minho estaba en su lado de espera solo arreglando su traje, Han le dijo que se encargaría porque él también debía entrar con alguien para caminar hasta el altar donde esperaría a Hyunjin.

- ¿Puedo? - Dijeron detrás de la puerta.

- Sí - Levantó la mirada por el espejo para ver a Chan de pie ahí.

- Sé que no volveremos a ser mejores amigos, pero puedo acompañarte hoy.

Minho solo le miró por el espejo por unos minutos, largos minutos hasta mover su cabeza en afirmación.

- Te ves bien - Halago ayudándole con el moño de su saco que parecía no querer cooperar.

- Gracias.

- ¿Estás nervioso?

- Un poco, ¿Lo estabas?

- No... Casi me vómito de los nervios.

- Te creo - Sonrió.

- Estarás bien, verás que todo se va cuando lo veas caminar hacia ti.

- ¿Y si no es así?

- Entonces tienes ansiedad, pero no es porque no lo quieras.

- Sí.

- Lo amas Minho, sé que lo haces.

- Es hora - Han informó.

- Vamos - Chan caminó delante de él hasta el pasillo donde ambos caminaron a lado del otro, Minho sintiendo ese sentimiento de arrepentimiento y de agradecimiento a la vez por él. Debió ser un mejor amigo, porque ha sido un egoísta todo este tiempo y Chan no dudó ni un segundo en entregarlo al altar ese día.

La música empezó de nuevo, anunciando a Hyunjin, levantó la mirada para observarle, sintió que su estómago se asentó, así como una felicidad absurda lo abordó para hacerlo sonreír sin pensarlo al verlo acercarse, tan perfecto y sexy como solo Hyunjin podía lucir.

- Empecemos - Se escuchó detrás de ellos, su señal para acomodarse mejor en aquel altar con sus manos unidas y empezar con todo eso.

La fiesta también era en aquel salón, la música tan alta que ni siquiera te dejaba pensar, los chicos que habían sido entrenados por ellos haciendo una coreografía como regalo. Después la pista se llenó de gente junto a los recién casados, no bailar no era una opción para aquellos dos.

- ¡Tengo sed! - Changbin se sentó junto a Chan y Han.

- Iré por agua.

- Me alegra que ellos estarán en nuestro nuevo capítulo.

- Son nuestros mejores amigos, claro que ellos estarán.

- Me alegra recuperarlos, es lo que digo.

- Me alegra que volvieras - Changbin se inclinó para besarle.

Ambos sonrieron entre el beso, después Seungmin les llamó junto a Han, todos ellos, Jeongin, Felix, Hyunjin, Minho y Woojin bailaron esa noche feliz y completos, incluso cuando todo parecía que no se había movido ni un poco era un nuevo capítulo que cruzarían.

Como familia, como amigos, los mejores amigos que eran.

- ¡Foto!

Dos fotos memorables, una de ellos bailando todos juntos y otra más tarde con sus bebés cargados en sus brazos mostrando la extensión de ellos mismos.

- ¡Por los novios!

- ¡Por los amigos!

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Anillo perdido \\ ChanChangHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora