Me removí debajo de mi edredón caliente, maldiciendo el momento en el que llegó el día.
La noche anterior había sido demasiado larga, los pensamientos que atormentaban mi mente estaban quitándome el sueño.
Pero no dejaría que me afectara todo esto, así que era momento de levantarme, tenía que ir al restaurante a despejar mi mente por un tiempo, estresarme por otras cosas que no fuera mi vida amorosa.
Me di una ducha de agua tibia, y como el clima era fresco opté por unos pantalones de vestir acampanados negros, una sudadera blanca, un abrigo color beige y los zapatos, bueno esos son unos un poco altos tacón de aguja, del mismo color de mis pantalones.
Esperé por Robert en el comedor, la muchacha del servicio había preparado el desayuno, el jamás bajó.
-¿Rocy sabes si el señor ya se fue a trabajar?- pregunté a la mujer que estaba sirviendo sumo de naranja en un vaso de cristal
-Si señora, salió desde temprano- respondió cordialmente
-Rocy- dije
-Digame- volteo a verme con curiosidad
-¿Usted ha estado confundida?- pregunté
-Siempre- dijo con el seño fruncido -pero no comprendo en qué aspecto- cuestionó
-Confundida por dos personas- dije ella parecía sorprendida pero su expresión se suavizó casi al instante
-¿Puedo?- preguntó la mujer dándome a entender que se quería sentar en la silla de enfrente a a lo que yo sentí. Acto seguido ella tomo asiento en la silla de enfrente. -Yo creo que si hay confusión no hay amor- y yo simplemente me quedé callada. Le di una sonrisa para que siguiera -El señor Robert es un buen hombre señora, pero si usted no está segura de lo que siente por el debería decírselo o quizá tomar distancia con la otra persona-
-No se si quiero alejarme de ella- respondí
-Y entonces¿que hará con el señor?-
-No se Rocy- dije -El es importante para mí pero de pronto la conocí y los sentidos salieron disparados por ella- suspiré -te juro que no quería que pasara pero esto es más fuerte que yo-
-Entonces háblelo con el señor, se que lo entenderá-
-Me da miedo- mis ojos se estaban viendo vidriosos -Me da miedo lastimarlo-
-El está sufriendo más viéndola distante, créame- tomó mi mano dando una leve caricia en ella -Usted más que nadie sabe que él es un hombre muy alegre y ahorita veo la tristeza en sus ojos- dijo, mi corazón se hacía pequeño al escuchar esas palabras
-¿Cree que si le pido el divorcio el lo acepte?-
-El lo entenderá señora- dijo
-Muchas gracias Rocy- sonreí. Ella era muy amable, la verdad es que la aprecio mucho.
-Para eso estoy señora- sonrió de vuelta -Si me disculpa seguiré con mis labores- yo solo asentí.
Me levanté de la mesa en cuanto la la muchacha se fue de aquí.
Me dirigí a mi coche para dirigirme al restaurante. Cuando llegué me encargué de dejarle al guardia que terminara de estacionarlo bien y yo simplemente entré.
Me dirigí directo a mi oficina, necesitaba checar los balances mensuales, en eso se me fue la mañana.
Estuve hablando con el chef y con el capitán de meseros, para ver si había algún problema con el personal y todo estaba bien.
Ya no tenía nada que hacer así que me encerré en mi oficina, hasta que alguien tocó la puerta. Simplemente suspiré al mismo tiempo en el que me recargué en la silla giratoria.
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Lo que el destino dejó a su paso. (FORBIDDEN)
Fanfiction-No quiero que sufras- dije casi susurrando, una lágrima se desplazaba por mi mejilla -Por eso creo que es mejor terminar con ésta aventura-
