Templo de Piceas

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Pov: ______

-¿Podemos ir a dormir?- le dije -fue un día cansado-

-Claro hermosa- respondió a lo que yo asentí, me fui caminando directamente a la habitación donde dormí una noche anterior.

-A donde vas?- preguntó

-Pues a la habitación que me quedaré Billie- dije

-No dormirás ahí- dijo -Dormiremos juntas, en mi habitación - tomó mi mano

-No, no es correcto que yo duerma ahí-

-¿Por qué?- cuestionó -solo dormiremos, ya te lo dije _____, simplemente quiero tenerte cerca de mi-

-No es eso, se que hemos hecho muchas cosas en tan poco tiempo, pero no sé si podrás contenerte y yo tampoco sé si lo haré- dije con sinceridad, maldita mujer, me tiene loca, sus labios tan jodidamente deliciosos, sus deliciosos y grandes atributos, sus maravillosas curvas, ese culo que me hipnotiza, mierda todo en realidad, no sé si pueda dormir sin tocarla, sin intentar tocar cada parte de su hermoso cuerpo.

-Yo lo haré ______, quiero dormir abrazada a ti- dijo viéndome con un toque de esperanza -por favor-

-Sin trucos Billie- dije -por favor-

Ella asintió con una sonrisa en su rostro. Se veía simplemente hermosa aunque tuviera una gran cantidad de alcohol recorriendo sus venas.
Sus ojos brillaron el ver qué accedí dormir con ella, me dirigí a su clóset y busque una pijama, todo era extremadamente grande  pues ella suele usar ropa unas cuantas tallas más grandes de lo que debería, pero aún así lucía hermosa y jodidamente sexy.

-Toma ésto- dijo extendiendome una pijama sorpresivamente de mi talla conformada por un pantalón de manta y una blusa de la misma tela color lila algo que ella no usaría -lo compre exclusivamente para ti antes de irme al viñedo- sonrió tímidamente

-No debiste Billie - dije viéndola a los ojos -pero gracias- sonreí, era increíble como tenía en cuenta que dormiría aquí mas de lo que debería e incluso sin decirle, sabía perfectamente que es lo que me gustaba

-ve al baño ahí puedes cambiarte a gusto- dijo -yo haré lo mismo aquí- yo solo me limité a asentir y me adentré al baño

Había sido un día extremadamente abrumador y estresante, por lo cual decidí tomar una ducha rápida con el afán de quitar la tensión que tenía.

La idea de que Billie se haya molestado conmigo por besar a mi esposo y me haya tratado de manera posesiva no me agradaba mucho, pues ella sabe perfectamente que no soy una mujer sola.
Que Robert piense que es rara la cercanía que ella y yo tenemos, también es frustrante, la idea que desde ayer le estoy engañando me hace sentir culpable.
El miedo de ser descubierta y la tensión del trabajo me están volviendo loca.

Borré todo eso me mi mente al sentir el agua caliente recorrer mi cuerpo, me sentía más relajada y libre de un gran peso.

Unos toques en la puerta me sorprendieron.

Terminé mi ducha y me sequé el cuerpo con la toalla que encontré encima de un cesto, sabía que era limpia pues despedía un delicioso aroma a vainilla.
A su aroma tan embriagante y jodidamente adictivo.

-¿Todo bien _____?- preguntó la mujer

-Si Billie, todo bien- dije secando mi cuerpo. No hubo respuesta, me puse un poco de crema para humectar mi piel para después ponerme la pijama que Billie compró y salí rápidamente del baño

-Disculpa, me sentía demasiado tensa y decidí darme un baño- la observé, ella estaba atenta a todo lo que yo hacía y decía -espero que no te moleste- la vi con una sonrisa tímida en los labios

 Lo que el destino dejó a su paso. (FORBIDDEN)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora