Voz extraña

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Bajamos del cohete. Rigoberto estaba con nosotros. Miré con atención el cielo. ¡no había ni una estrella!
-Vaya...-dije- que apagado está esto sin estrellas...
-Sin estrellas, es como si lo que faltase fuese alegría...-suspiró mi madre.
-Aunque no sepamos si hay vida o no en el universo, las estrellas hacían que todos los planetas, no estuvieran tan vacíos..y les daban vida...-observó mi padre algo filósofo.
-Bueno, la verdad es que si que está oscuro. No me lo imaginaba así.- dijo Rigoberto.- ¡Venga, vamos a comenzar a investigar!.
Los mayores se alejaron algunos pocos metros del cohete. Entonces yo pensé que era mi ocasión. Escuché a mis padres decir:
-Estabamos más o menos por aquí...y...
-¡Me voy un poco más lejos!-exclamé
-Vale, ¡pero no mucho! -contestó mamá concentrada en explicar todo.
Me fui corriendo, de repente, escuché unos grititos y me estremecí.
-"Será mamá"-me dije para tranquilizarme.
Pero, entonces, empecé a escuchar ruidos raros, unas pisadas y... de repente un fogonazo de luz me cegó por completo.
-¡AAAAHHHHH!-grité.
En ese momento, deseé que nadie me hubiera escuchado. Y así fue. Nadie, se había molestado ni siquiera en hacer una simple pregunta. Parecían todos muy  ocupados en recrear la situación.
-Bien- me dije a mi misma.- parece que nadie se ha enterado.
Y es que, yo prefería que ni mis padres ni Rigoberto hubieran escuchado mi grito y tener que dar explicaciones. No me apetecía nada que me descubrieran, y me dejaran castigada  en casa durante un mes, solo saliendo del edificio para ir al colegio, en el que me vigilarían con cámaras ultra-sónicas para verme más de cerca. Y todo por una tonta idea de investigar un caso estúpido de estrellas desaparecidas  por no se que... No me apetecía nada quedarme encerrada en casa, mientras mis amigos hacían planes el fin de semana, y yo seguía en casa aburrida el resto de mi vida, viendo y escuchando a la gente divertirse y yo muriendome de rabia, aprendiéndome el número de clips de mi colección y las recetas de cocina de memoria. A decir verdad, no creo que eso ocurriese , pero aún así no me apetecía ni un pelo.
-Creo que has sido un poquito exagerada con tus ensoñaciones Andrea- dijo alguien.
Yo me di la vuelta asustada. No era una voz de chico, más bien era algo afeminada. No la distinguía. La de mi madre no era. Además yo no había dicho eso en voz alta. ¿Quién sería y cómo sabía lo que pensaba?

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Hola, a todos. Gracias nuevamente por leer mi historia. Je,je, ¿Quien creéis que será la persona que habla con Andrea al final de esta parte? ¡ Tendreis que esperar a a que publique otra!

¿QUIEN HA ROBADO LAS ESTRELLAS?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora