Pocas oportunidades.

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Después de lo sucedido con Player, Catnap y los demás caminaban por los pasillos de la fabrica abandonada, admirando cada detalle y con tristeza algunas ruinas que se encontraban en medio del camino.

Catnap, agarrando la mano de Bobby y apretandola ligeramente por la tensión en su cuerpo, la miró con preocupación a los ojos, suspirando con pesadez.

Con voz algo preocupada, preguntó a la osita:

Catnap: "¿Que será de Dogday?"

Al oír ello, Bobby se volteó a mirarlo con algo de sorpresa por la pregunta tan repentina, bajando su mirada con algo de tristeza.

Bobbby: "ya sabes lo que dijo Player... No quiero hablar de eso, cariño..."

Respondió con voz pezada, apretando otro tanto la mano de Catnap mientras este desviaba su mirada.

Bobby al ver la reacción del felino al lado de ella, lo miró con ternura y soltó su mano del agarre, levantando su mano para tonar la mejilla de Catnap con ternura y mirarlo con cariño.

Bobby: "Se que él cambiará, amorcito... Solo hay que darle tiempo. Tal vez Player cambie de opinión y pueda considerar traer a Dogday con nosotros"

Habló con vpz más suave cargada de cariño hacia Catnap, intentando tranquilizarlo con palabras dulces y esperanzas... Tal vez falsas esperanzas.

Catnap al oir ello, sonrió levemente con sus labios, suavizando su mirada y suspirando.

Tomó la mano de Bobby con suavidad y le dió un beso en su mejilla corto, volviendo a tomar su mano con ternura y caminando a su lado de nuevo.

La pregunta aquí es... ¿Dogday de verdad podrá cambiar? O... ¿Será que es lo que creemos que va a pasar..?

¿Dejarse controlar por el prototipo..?





Dogday, volviendo con el cachorro, tirado en el suelo temblando y llorando como un niñito de 7 años acabado de ser lastimado...

Sus lagrimas seguían fluyendo libremente en sus mejillas, pero esta vez tenía una mirada apagada y abatida.

Se abrazaba a si mismo y a sus rodillas, escondiendo su rostro en las mismas y mirando hacia la pared con una expresión perdida.

Procesando lo que habia pasado, notó un mini smiling critter se acercaba a él con pasos lentos y temblorosos.

Era su mini versión, algo que suavizó su mirada.

Con la "poca amabilidad" que le quedaba, extendió su mano temblorosa hacia este mini smiling critter, intentando tocar su cabeza para acariciarlo levemente.

En cambio el menor se agachó y se dejó acariciar, acercandose con más confianza hacia Dogday y acurrucandose en su toque.

Dogday miró con suavidad al cachorro frente a él, entristeciendo su mirada al saber que hasta su mini versión era más... Amable, por así decirlo, que él.

Dulce VenganzaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora