Descanso del entrenamiento

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Narra Samuel

- Desde luego que eres un buen cocinero - dije antes de darle unos leves codazos

- Te sorprendería más si fueran costillas y no filetes - dijo antes de meterse otro bocado más a la boca 

- ¿Y que quieres hacer hoy? - pregunté dejándome caer en el respaldo de la silla

- Ya sabes, un poco lo de siempre - comento mientras seguía comiendo - Algo de deporte, igual entrenar algo con mi megapiedra...

- Veo que te lo estás tomando enserio

- Bueno, el deporte ya me gustaba

- Digo lo de la megapiedra - dije antes de coger mi plato y levantarme de la silla

- Bueno... tú también estás trabajando duro, ¿no?

- Si, pero... no se, simplemente no te veía de otra forma a como estás siempre - dije dejando los platos en el lavavajillas

- Pon el mío también porfa - dijo acercándome el plato y todos los cubiertos

- Voy

- Bueno... ¿y tú qué? - preguntó mientras se levantaba el también - ¿Tenías planes? ¿Alguna idea de hacer algo?

- Yo... bueno, fuera de lo que me gusta hacer... sobre todo cuando tú estás por aquí - dije mirándolo con picardía. El solo desvío la mirada con una sonrisa - Pensaba que igual podríamos salir los dos - finalicé para bajar la mirada a la mesa - Hace tiempo que no salimos a la calle para algo que no sea el juicio...

- B - Bueno... hemos estado a muchas cosas - dijo rascándose la nuca - Las reuniones con el abogado, mis reuniones de empresa hasta tarde, las clases para la megaevolución... bueno... y lo de estrenar la casa - finalizó algo más rojo

- Mnnn... que ganas de repetirlo - dije apoyándome en la mesa y recordando aquellos dos maravillosos días en casa...

- P - Pero vamos, que si querías salir solo tenías que decirlo - dijo poniéndose serio de nuevo y tratando de dejar atrás los pensamientos sexuales de hacia unos segundos

- ¿Pero con las citas y tal? Ya era tarde para cancelar nada

- Igual ese día si, pero no para el siguiente - dijo para abrazarme y acariciar mi cabeza - Escucha, vamos a descansar un rato, entrenamos hasta... las 18 o así y salimos por ahí a tomar algo. Si quieres podemos incluso cenar luego por ahí

- ¿Te parece bien? - pregunté abrazándome a su cuello

- Pues claro que sí ranita - dijo antes de besar mi cabeza. Tras unos segundos más de abrazos, se separó de mi - Y ahora a la cama - dijo meneándose un poco, logrando provocar que lo siguiera embobado.

Y tras unos segundos, estábamos en la cama, Lucas abrazándome por la espalda y sin su camiseta, permitiéndome sentir su musculoso cuerpo con mayor facilidad. Un poco antes de las 16, nos fuimos al gimnasio, donde me pase la mitad del tiempo viendo sus músculos o admirando su figura. Sobre las 17:30, nos salíamos, para así tener tiempo de darnos una rápida ducha, vestirnos y salir de casa a las 18:05. Una vez fuera, nos dimos un corto paseo hasta una cafetería. Tomamos unos dulces con un café y nos fuimos al parque hasta el anochecer. Sobre las 21:00, nos fuimos a un restaurante...

- Lo había echado tanto de menos...

- ¿El que? - preguntó de repente. Yo me sorprendí un poco... ¿lo había dicho en alto?

- B - Bueno, esto, el salir contigo y pasar tiempo juntos de otras formas - dije tratando de seguir mi inesperada conversación

- Si... igual... ya que todo va bien podría trabajar un poco menos - dijo dejando los cubiertos por un segundo

- ¿D - De verdad?- dije emocionado

- Si, si, pero no formes una escena aquí p - por favor

- L - Lo siento... me emocioné un poco

- No pasa nada cariño - dijo tomando mi mano - Se que eso de que trabaje mañana y tarde de lunes a viernes, que trabaje también la mañana del sábado y que descanse lo que queda de este pues... tampoco nos deja mucho

- Y lo de que casi todo lo tengamos los domingos tampoco ayuda a tener momentos como este

- Pues hablaré con mi secretario y haré los cambios, pero igual no puedo ejecutarlos hasta dentro de un tiempo

- No importa - finalicé para besar su mano - puedo esperar un poco más

Después de esa conversación no hablamos mucho más, pero las miradas y sonrisa involuntarias no paraban. Tras un rato terminamos la cena, pagamos y nos volvimos a casa. Yo me quise quedar a ver la tele un rato, mientras que el se fue a la cama. Sobre las 11:30, justo cuando iba a apagar la tele, un anuncio llamó mi atención...

- Jejeje

Fin del Capítulo 33

Mi lobitoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora