A Abril le dolía la cabeza. Llevaba un buen rato masajeándose la sien mientras veía la pantalla de su computadora con un archivo de texto en blanco... no tenía nada que decir.
O por lo menos, eso era lo que sentía.
"Bloqueo de escritora."
Esa fue la excusa que usó consigo misma. Claro, llevaba un par de semanas agotadoras y meses de mucho trabajo... pero de pronto se sentía perdida como reportera. Porque bueno, su trabajo era descubrir la verdad, y llevaba bastante tiempo ciega.
Apoyó el codo sobre el escritorio, bajando la cabeza unos segundos, frustrada. ¿Cómo no había notado las tensiones en casa? Bien, técnicamente no vivía con las tortugas, pero eran su segundo hogar y ahora la situación se había vuelto insostenible.
Tenía mucho trabajo que hacer con Dee. Había hablado con él en esta semana, y él parecía más abierto a muchas cosas que nunca antes en su vida.
"Tengo que experimentar."
Esas palabras aún rondaban en su cabeza.
Fue una charla larga y densa, pero Donatello nunca pareció realmente molesto. Solo la miraba, asentía lentamente mientras respondía otra pregunta o preguntaba de vuelta. Y esas tres palabras fueron el cierre de esa conversación.
Esperaba más ira. Esperaba decepción o incluso depresión... pero no pasó.
Y luego estaba Leo. Que bueno... la había engañado, o algo así. Pero al mismo tiempo, todo salió a la luz de pronto y aún seguía con evasivas, así que no tenía de otra que investigar qué diablos sucedía con él.
Se estiró en la silla giratoria, dejando caer la cabeza hacia atrás con un suspiro cansado, mientras su teléfono comenzaba a sonar.
(Donnie) —Estás hablando con Donatello.—
La voz de la tortuga era animada, con ese tono de robot corporativo que usaba a veces solo para molestarla.
(Abril) —Donatello, necesito tu ayuda.—
Enderezó la espalda de inmediato, cruzando una pierna sobre la otra mientras sostenía el teléfono con ambas manos.
(Donnie) —Por ti, lo que sea... mientras no tenga que ver con abejas o arañas o pelotas de playa.—
Se escuchaba el tono juguetón en su voz, como si ya anticipara su respuesta.
(Abril) —¿Aún no superas las pelotas de playa?—
Alzó una ceja, divertida, con una pequeña sonrisa escapándosele.
(Donnie) —Algo así... prefiero no tener que ver con eso. ¿Qué pasa, Abril?—
El tono cambió un poco, más serio.
(Abril) —Necesito que me lleves a la ciudad oculta.—
Se puso de pie, recogiendo su bolso sin dejar de hablar.
(Donnie) —Bien, creo que estoy libre.—
La llamada terminó y, unos segundos después, Donatello apareció frente a ella con su clásico estilo dramático de entrada.
(Donnie) —¿A qué parte de la ciudad quieres ir exactamente?—
(Abril) —Al centro... ya sabes, ese bar en la Calle de los Recuerdos de Lou Jitsu.—Metió las manos en los bolsillos de su chaqueta, inquieta.
(Donnie) —Entiendo... bien, también debo comprar algunas cosas con los piratas, así que nos reuniremos en el mapa de la ciudad, ¿te parece?—
Activó su brazalete y revisó la interfaz con rapidez.
(Abril) —Me viene bien... aunque, ¿no te da curiosidad?—
Lo miró de reojo, queriendo tantear el terreno.
(Donnie) —...Algo, pero decidí concentrarme en otras cosas por ahora.—
Se encogió de hombros y evitó su mirada.
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(tmnt x lector) mayor *activó*
FanfictionTras los sucesos de krang te cuestionas realmente que es importante en la vida. Te sientes extraña ahora que todo mundo sabe sobre los mutantes. Leo se volvió básicamente una celebridad mientras el resto trata de mantenerse al margen del ojo públi...
