Capitulo: XI

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                                                                                    En el futuro...

                                                              En el Chechewuie (Cuesta menos)...

Sebastián estaba cobrando en su caja como de costumbre siempre haciendo su modelo de servicio con su frase repetitiva cada que le llega un cliente.

- Buenas tardes, ¿Monedero Chechewuie? - Con un tono serio de siempre

Sin embargo lo que nadie sabia de el, es que su mente estaba ocupado las 24/7 pensando en Jocelyn, pidiéndole a todo lo que exista que ella regrese a salvo con la promesa de confesarle sus sentimientos, desde el día que el llego a esa tienda, la conoció, inmediatamente hicieron clic, sin embargo Jocelyn, siempre ha sido una persona muy neutral.

El se siente tan atraído por ella que juro, que si regresa sana y salva la invitaría a salir para conocerla, ella siempre se mantuvo distante con los demás, para evitarse problemas, sabia perfectamente que la mayoría de ahí la envidiaban.

A la semana que el había entrado, ella desapareció junto con sus amigos sin dejar ni un rastro, lo que no sabia que en el tiempo donde ella estaba había pasado meses, y aquí una semana y media.

Después de 2hrs, lo mandan a comer, el cierra su caja poniendo unos carritos, va a su loker numero 17, y saca su mochila y sube al comedor, tiene esa costumbre.

Mira su celular, en sus redes sociales ve que el rostro de ella esta por todos lados, junto el de sus amigos.

Come amargamente, mientras llora en silencio, la chica de la cual se enamoro, sin conocerla estaba desaparecida, en sus adentros no dejaba de orar y llorar con tal de que vuelva y pueda estar con ella.

Pasa su tiempo de comida, baja para checar su regreso, regresa a su puesto, con los ánimos por los suelos, abre nuevamente su caja y sigue cobrando.

Voltea hacia donde esta el carrito donde se entregan los fondos a los cajeros y a lado hay un pequeño altar con la foto de ella con una gran sonrisa, sus ojos de color Hazel, su cabello pelirrojo, ese brillo en su mirada.

Se le apachurra el corazón, de solo ver que ella aun no ha sido encontrada, siguió con su turno.

Al terminar su jornada, antes de irse a entregar su caja, se acerca al altar, hace una pequeña oración, y le deja una rosa y dice:

- Si un día regresas, prometo que te conquistare, y en vez de darte una rosa te daré un ramo con las rosas mas hermosas como tu -

Llora en silencio, y se marcha.

Así es, nuestro amado Sebastián de piel morena clara, de ojos cafés y cabello negro como el azabache, y ondulado, y sus lentes como los coreanos.

Sus brazos son muy varoniles con mucho vello, lo que lo hace muy atractivo para las mujeres.

Sin embargo el poco tiempo que lleva en la tienda, se hace amiga de Sally, una persona que no es buena influencia, no solo lo digo yo, todos lo saben hasta nuestro queridísimo, Flavio quien estaba andando con ella (ella sabia que es una persona casada).

Sally es una señora de 43 años de edad, todos saben perfectamente que le gusta menores, y Sebastián no fue la excepción, a que me refiero, pues le empezó hablar, pero ella no entendía porque su amigo estaba muy triste.

-Sebastián, ¿Por qué tan triste? -

Pregunto como si no hubiera algo malo (para ella)

- No es nada - Con un tono de voz serio y varonil

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⏰ Última actualización: Jan 03 ⏰

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