Era hoy, la tan ansiada cita que tardó meses en pedirle por fin había llegado, decidido a darle el mejor día de su vida al ojiverde se levantó temprano, más de lo normal y salió a correr alrededor de unos 40 minutos, una vez que llegó a casa tomo una larga... Largaaa ducha.
El reloj marcaba las 9:40 de la mañana, la casa permanecía en silencio pues al parecer era el único despierto tan temprano en un sábado pero ya que estaba contento y con una energía inagotable decidió prepararle el desayuno a su familia, no se complicó mucho, preparo café para su madre y su padre, un jugo para Atsumu y un te para el, no puede arriesgarse a tener el estómago pesado en un día tan importante como lo era este, una vez tenía las bebidas se encargó de freír unos huevos mientras el pan se tostaba. Mientras trabajaba no podía evitar pensar en aquel muchacho que le robaba suspiros de vez en cuando, hoy por fin se le iba a dar, con suerte y podría tomarlo de la mano, quizá caminar juntos por el parque o por el mall, donde al castaño le gustase ir, porque claro que tenía un itinerario planeado pero tampoco podía controlar todo el día, así que iría a donde el moreno quisiera ir.
Poco a poco todos fueron levantándose, el primero fue Atsumu, quien por el olor que emanaba la casa se vio obligado a salir de la cama, se encaminó hasta las escaleras y desde ahí pudo notar a su hermano tarareando "creep" de Radiohead, no era algo tan sorprendente, a Suna le gustaba la canción y se la vivía escuchándola durante los entrenamientos, era algo de espera para que Osamu se la aprendiera, después de todo siempre buscaba la manera de hablar con el moreno.
— Te levantaste de buen humor eh— Decía mientras se acercaba a la cocina, pudo notar como el ojigris volteaba los ojos con diversión. —Claro, hoy tengo una cita con Rin, claramente estoy de humor— atsumu solo soltó una risa suave, aún que no lo admitiera en voz alta, estaba feliz por su hermano, después de tanto tiempo por fin se le dio.
—Osamu? Atsumu? Que hacen despiertos niños, es muy temprano, y es fin de semana— ambos muchachos voltearon la cabeza al escuchar la voz melodiosa de su madre asomándose por el umbral de la puerta. —Yo acabo de despertarme ma, Osamu si que madrugo, ya sabes cómo es de raro— decía soltando un bostezo y caminando hacia la isla de la cocina con la intención de sentarse a esperar el desayuno, la mujer solo rodó los ojos divertida y les dio los buenos días a ambos.
11:15 a.m, ya estaba empezando a desesperarse por qué fueran las 2 de la tarde, el desayuno surgió en paz y su madre puso a Atsumu a lavar los trastes así que con toda la paz del mundo se dirigió a su habitación, tenía que matar el tiempo que quedaba todavía.
—☆
12:30 p.m y Rintarou apenas estaba abriendo los ojos, la habitación seguía oscura alumbrada solo por los leves rayos del sol que se filtraban por las cortinas, se levantó sin ver el celular y se asomó por la ventana, el clima no era muy lindo, había sol, claro, pero también el cielo estaba repleto de nubes, algunas blancas otras grises, talvez lloverá en la tarde, será un día tranquilo, se volvió a dirigir a la cama estaba vez tomando su celular como era de costumbre para acostarse un rato más, hasta que vio la hora.
La re puta madre, es re tarde ya, apenas y me va a dar tiempo de desayunar, eso con suerte de que mamá haya dejado desayuno listo.
Pensaba mientras se levantaba de la cama a paso rápido, bajo corriendo las escaleras y se dirigió al baño, una ducha rápida, solo lo necesario, al salir busco rápido la ropa que había dejado lista ayer en la noche, un pantalón de lino negro, una camisa gris y una chamarra negra, tomo sus zapatos rápido y volvió a bajar las escaleras, esta vez con la intención de comer aún que fuera una medialuna tiesa, su madre había dejado café, pero nada más, re buscó por toda la cocina para encontrar al menos una mísera galleta, miro su reloj 1:30 p.m.
No me va a dar tiempo lpm, ya fue, salgo ya y paso a la tiendita a comprar un jugo y una galleta.
Subió de nuevo por su billetera, las llaves y sus audífonos, decir que salió corriendo de su casa era lo de menos. Ya se acercaban las 2 de la tarde, Osamu ha de estar de camino, se asomó a la ventana de un auto aparcado y se miró por última vez, el pelo un poco alborotado por el viento pero nada fuera de lo normal, se arregló un poco con las manos y se dirigió al punto de encuentro, la entrada del mall más cercano.
—☆
Caminaba a paso apresurado, se le había hecho un poco tarde, ya iban pasados 10 minutos desde la hora acordada, deseaba no haber hecho al contrario esperar mucho, allí fue cuando lo vio, recostado en una pared en la entrada, con audífonos y el celular en la mano, probablemente jugando uno de esos jueguitos que le gustan, miro su vestimenta, sencilla pero encantadora, a paso tímido se acercó y saludo. —Hola Rin, te hice esperar mucho? Lamento la demora— el contrario levanto el rostro de inmediato y se sacó el audífono derecho, soltó una pequeña risa y contesto —Por que tan formal? En realidad acabo de llegar, creí que tú ya estabas aquí, no te preocupes, entramos? — el peligris sintió sus mejillas arder, seguramente tenía la cara roja, que vergüenza.
El menor entro seguido del teñido quien todavía no se decidía si tomarle de la mano o no —Samu — llamó, el nombrado levanto la cara con atención. —A donde quieres ir? En los trampolines tiene promoción de amigos— ... Amigos?
Eso sí lo saco del viaje, estaba rechazando lo de forma discreta? O solo estaba sobrepensandolo demasiado, talvez sea eso... Si claro, eso es.
—Ah, pensaba en ir al arcade, pero si quieres ir allá podemos ir, si escuche que está a 2 por 1— no podía evitar hacer que su voz no sonará apagada, el contrario lo noto de inmediato. Por que sonó así? Habré dicho algo malo? No creo, talvez es mi imaginación.
La tarde continuo en risas y chistes malos, toques discretos, miradas tímidas y sonrojos evidentes, terminaron el día comiendo helado mientras caminaban por el parque contando experiencias chistosas o uno que otro recuerdo de ellos mismos, el como se conocieron era un evento que seguía muy presente para ambos, no podían evitar que la nostalgia les pegará en el rostro, al final, Osamu acompañó al ojiverde a su casa, se detuvieron en la puerta y las miradas no tardaron en encontrarse.
— Bueno, fue divertido, nos vemos en lunes Samu— Rin fue el primero en hablar, el otro solo asintió —Si, fue divertido, bueno... Uhm, me saludas a tu mamá— los nervios lo delataban, ni siquiera podía mirar al otro a la cara, quien solo soltó una risa suave que inundó su corazón de mariposas, no sabía si era su imaginación pero hacía calor y sus rostros estaban cada vez más cerca.
—Adios Samu, gracias por invitarme a salir— le dio un suave beso en la mejilla haciendo a otro saltar de la impresión, sintió como los colores se le subían a la cara y el revoltijo en su estómago empezaba a hacer presencia —Ah!? Ah sí sí, este, nos vemos mañana, digo, el lunes... Si el lunes, hasta pronto Rin— Tartamudeaba rascándose la nuca con nervios, el otro asintió y con paso firme se dirigió a la puerta allí detuvo su paso en seco y dijo.
—Espero que no sea nuestra única cita— una sonrisa se dibujo en su rostro y miro hacía bajo con nervios. — AH!!?, yo... No, digo, no será la unica— definitivamente necesitaba calmarse, tomo un respiro hondo y volvió a hablar —Gracias a ti por aceptar salir conmigo, nos vemos Rin— el aludido lo miro y ensanchó la sonrisa, se despidió con la mano y entro a la vivienda dejando al otro con el corazón en la mano, esto tenía que contárselo a Atsumu ya mismo, se fue contento, casi saltando de la alegria.
。*゚+
Si vieron que no la abandoné, que mala fe me tienen.
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Basorexia ~ Osasuna
Science Fiction🤍11🤍 Basorexia 🤍11🤍 °. Necesidad de querer besar a otra persona .° #58 - #osasuna 20/04/23
