Cap 14

66 6 0
                                        


Narrador: Yo

Los días siguientes fueron tranquilos. Por primera vez, la casa no parecía un campo de batalla emocional. Itachi retomó sus misiones ANBU, y yo... bueno, yo me acostumbré a su ausencia breve y a su regreso silencioso.

Pero una noche, todo cambió.

Itachi volvió herido. No gravemente, pero lo suficiente como para terminar en el hospital. Cuando lo vi, con vendas en el torso y una expresión agotada, sentí que el mundo se me encogía.

Narrador: Yo

Corrí hasta su cama, lo miré sin decir nada, y luego lo dije todo.

Naruto (furioso, con lágrimas contenidas):
—¡¿Qué demonios estabas pensando?! ¡¿Crees que puedes ir por ahí jugando al héroe sin consecuencias?! ¡¿Y si no volvías?! ¡¿Y si...?!

No terminé la frase. No podía.

Narrador: Yo

Le di un golpe leve en las costillas vendadas. No para herirlo. Solo para que entendiera cuánto me dolía.

Itachi (con un suspiro de dolor):
—Tienes razón... esta vez no voy a discutir contigo.

Narrador: Yo

No lo esperaba. Pero lo agradecí.

Narrador: Yo

En casa, me convertí en su sombra. Lo cuidé como si fuera un bebé. Le preparé comida, lo ayudé a moverse, lo regañé cuando intentaba levantarse solo. Y aunque lo jodía un poco... no era por molestarlo. Era porque me importaba.

Naruto (sirviéndole sopa):
—Abre la boca, Uchiha. No te hagas el orgulloso.

Itachi (con una sonrisa cansada):
—Eres peor que Tsunade cuando se enoja.

Narrador: Yo

A veces lo encontraba dormido en el sofá, y lo tapaba sin que se diera cuenta. Otras veces, él me miraba en silencio, como si quisiera decir algo... pero no lo hacía.

Hasta que una noche, mientras lo ayudaba a acostarse, me tomó de la muñeca y me atrajo hacia él.

Itachi (en voz baja):
—Zorrito... solo quiero recordarte que soy un Uchiha. Y que leo tu mente.

Narrador: Yo

Lo miré, confundido, y él sonrió con diversión.

Itachi:
—Pero me agrada que te haya gustado cuidarme. Aunque lo niegues.

Naruto (acurrucándose ligeramente a su lado):
—Tal vez me duerma... jeje.

Itachi (cerrando los ojos):
—Puedes hacerlo. Me convertiré en tu peluche por hoy.

Narrador: Yo

Y así lo hizo. Me rodeó con un brazo, con cuidado por sus heridas, y se acurrucó contra mí. Su respiración era tranquila. Su chakra, cálido. Y su presencia... reconfortante.

Itachi (murmurando):
—No te vayas a enojar, Uzumaki. Déjame ser cariñoso... aunque sea solo por hoy. El día en que me permito demostrar afecto.

Narrador: Yo

No respondí. Solo me quedé ahí, sintiendo que el dolor de antes se transformaba en algo más suave. Algo que no dolía. Algo que sanaba..






hasta  aqui los cps de esta semana ya que nose que mas escribir y me estoy durmiendo jeje sauludtos.


compromiso (ItaNaru)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora