Capitulo 19❤️

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Un Reencuentro...

Karol

El aeropuerto estaba abarrotado. Voces mezcladas en todos los idiomas, maletas rodando, abrazos de bienvenida. Yo avanzaba con el corazón apretado, con esa mezcla de miedo y nostalgia que me envolvía desde que decidi regresar a Argentina.

Llevaba dos años preparándome para ese instante, y aún así, no sabía cómo enfrentaria los recuerdos que me esperaban en esta tierra que alguna vez fue sinónimo de amor... y de dolor.

Entonces lo vi.

A unos metros, Ruggero permanecía de pie, con las manos en los bolsillos y una expresión entre asombro e incredulidad. Había cambiado: ya no era el chico arrogante y rebelde que recordaba. Su mirada era más serena, más profunda. Pero esos ojos... esos ojos cafés eran los mismos que la habían observado el día que me marche, llenos de algo que en su momento no quise ver.

Me detuve. El ruido del aeropuerto se apagó de golpe, como si solo existieramos los dos en ese instante suspendido.

-Karol... -dijo Ruggero, apenas un murmullo, pero suficiente para que lo escuchara.

Mi pecho se agitó. Había ensayado mil veces qué decir si lo volvería a ver, pero ahora no encontraba palabras. Dos años de distancia se resumían en un silencio cargado de cosas no dichas.

-Hola, Ruggero -respondi al fin, con un hilo de voz.

Ruggero

Era cierto lo que Valen me dijo ella volvió, Su cabello era un poco más largo, sus ojos un poco más maduros, pero seguía viéndose tan vulnerable.

Di un paso hacia ella, dudando, y con temor que si al acercarme pudiera romper esa burbuja frágil que nos rodeaba.

-No pensé... no pensé que volverías -confese, con una sinceridad que la desarmó.

Narradora:
Karol tragó saliva. Parte de ella quería abrazarlo, agradecerle por estar ahí, por no desaparecer de su vida a pesar de todo. Otra parte, parecía en cambio, que quería huir, porque ese reencuentro también despertaba los recuerdos más dolorosos.

-Yo tampoco lo pensé -dijo ella-. Pero... necesitaba hacerlo.

Hubo un silencio denso. Sus miradas se cruzaron, se sostuvieron, y en ese instante Karol entendió algo: Ruggero había estado esperando, de algún modo. Quizá no con certeza, quizá no con planes, pero había guardado un espacio para ella en su vida.

Él sonrió, apenas, con esa timidez que nunca le había conocido.

-Bienvenida de nuevo, Karol.

Y por primera vez en dos años, ella sintió que esas palabras no significaban solo volver a un país, sino volver a un capítulo de su vida que aún estaba abierto.

Ruggero

El bullicio del aeropuerto quedó atrás. Yo le había insistido en llevarle la maleta y acompañarla un rato, y aunque Karol dudó, terminó aceptando. Parecía que una parte No quería llegar a casa de golpe; necesitaba un espacio neutro, un respiro antes de enfrentarse otra vez a la ciudad llena de memorias.

Caminamos hasta una cafetería cerca del centro. El lugar tenía un aire acogedor: paredes de ladrillo, aroma a café recién molido, y el murmullo suave de otras conversaciones.
Elegí una mesa junto a la ventana, y Karol se sentó frente a mí , con sus manos entrelazadas para disimular el temblor de sus dedos.

Durante unos segundos, ninguno de los dos habló. Solo nos miramos, incómodos pero incapaces de apartar la vista.

-Sigues pidiendo capuchino, ¿no? -pregunte al fin, rompiendo el silencio con una sonrisa pequeña.

Karol arqueó una ceja.
-¿Aún te acuerdas de eso?

-Me acuerdo de más cosas de las que crees -respondi , con un brillo melancólico en los ojos.

El mesero llegó y tomó el pedido. Capuchino para ella, café negro para mí . Karol bajó la mirada al mantel, jugando con la cucharita, como si así pudiera evitar el peso de sus pensamientos.

-No pensé que estarías aquí... en el aeropuerto -dijo al fin.

Me encogi de hombros.
-No lo planeé. Suelo pasar por ahí... trabajo cerca. Y de pronto, estabas ahí. Como si el destino me quisiera dar un golpe directo.

Karol tragó saliva. Las palabras "destino" y "golpe" le revolvieron el pecho.

-Ruggero... yo me fui sin despedirme de verdad. Fui cruel.

Yo nege con la cabeza.
-No eras cruel. Estabas rota. Y yo... yo tampoco sabía cómo ayudarte. Solo sé que me dolió tu partida.

El café llegó, interrumpiendo por un instante la tensión. Karol lo tomó entre sus manos, buscando calor.

-En México... aprendí a vivir con el dolor -confesó en voz baja-. A veces pensé que nunca volvería. Pero un día encontré el valor. Y aquí estoy.

Yo la observaba con una intensidad que la incomodaba y la tranquilizaba al mismo tiempo, es que Dios estába hermosa.

-Me alegra que volvieras. No sabes cuánto.-sonrei

Karol lo miró de frente, por primera vez desde que se sentaron. Sus ojos hablaban de soledad, de promesas rotas y de una paciencia inesperada. Y de pronto entendió: Ruggero también había estado de duelo, a su manera.

-¿Tú cómo estuviste estos dos años? -preguntó.

Solte una risa breve, sin humor.
-Aprendí a callar. A seguir con mi vida, pero sin realmente seguir. Me faltaba algo. -Hize una pausa, y añadi en voz casi inaudible-: O alguien.

Karol

Mi corazón dio un salto. Quise responder, pero el miedo me detuvo. En mi interior, las palabras de la carta de Agustín resonaban como un eco: "No apagues tu corazón."

No estaba lista para confesar nada. Pero tampoco podía negar lo que sentía en ese instante: la certeza de que aquel reencuentro no era casualidad.

-Tal vez... podamos empezar con un café -dije, esbozando una sonrisa tímida.

Ruggero sonrió también, y por primera vez en mucho tiempo, ambos sentimos que el aire pesaba un poco menos.






Aaah ya se reencontraron🤭💞🫶estoy inspirada jejej seguiré con más caps, sigan votando✨🫶

"Volver a Amar "  (Terminada) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora