Epilogo

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Final: "Volver a Amar"

Karol

Hoy no era un día común, hoy era un "13 de Abril", me encontraba en el cementerio, acariciando con los dedos el nombre de quien había sido mi primer amor. Pasaron años, y ahora no estaba sola, estaba a mi lado, tomando mi mano Ruggero mi amado esposo y  en mi otra mano sujetaba a mi pequeña Alma ...
Cerré los ojos suspire sintiendo una brisa  suave, y un susurro... Bonita....Lo vi sonreir en mis recuerdos , sentí a Agustín, abrí los ojos, Gire el rostro hacia Ruggero. Sus ojos estaban brillosos, como si él también hubiera escuchado a Agustín hablando en el viento.

—Él… él quería esto —susurre con un nudo en la garganta—. Que viviéramos. Que yo volviera a amar.

Ruggero  tomó mi mano, tembloroso, como quien teme romper algo frágil.

—Karol,el lugar de Agustín en tu corazón . Ese espacio es eterno. Solo quiero caminar contigo en lo que venga, aunque sea un paso a la vez. Y amarte el resto de mi Vida..

Yo  lo mire largo rato, y senti paz, amor. No era olvidar a Agustín. Era honrarlo. Porque amar de nuevo no borraba lo vivido, al contrario: lo hacía más real.

Las lágrimas comenzaron a caer, pero esta vez no eran de vacío, sino de alivio. Me recosté sobre el hombro de Ruggero y acaricie mi vientre que ya estaba abultado habían pasado 5 meses desde que anuncie a Ruggero qué seríamos padres.

Mi tío Agustín era muy guapo— hablo mi pequeña en lo cual Ruggero y yo reímos, si la foto de Agustín en su tumba, era  él con esa sonrisa sincera y tan dulce— Ruggero se agachó para cargar a  Alma

— Si, pero tu padre lo es mucho más no? —le pregunto Ruggero

—Mmm ... No lo se — bromeó mi pequeña, bueno para mi si,  papá eres el más guapo, y para ti mamá? — me miraron yo reí por la mirada de Ruggero

— Es muy difícil  decidir.. —bromee—pero... Si tu papá es el más guapo.

Mientras irradiaba el sol, Alma y Ruggero acomodan las flores sobre la tumba y  yo pensaba en la frase que Agustín había escrito al final de la carta:

"El amor siempre encuentra un camino, aunque creas que tu corazón ya no puede más. No tengas miedo, Karol… Vuelve a amar."

Fui sacada de mis pensamiento cuando en la tumba  mi niña hablo

—¡Mira, mamá! ¡La  mariposa blanca !
Yo la observe con los ojos humedecidos y una sonrisa tranquila.
Ruggero me sonrió con los ojos cristalizados..

—. Tenías razón… el amor encuentra su camino.

Ruggero se quedó de pie a mi lado, respetuoso. No había celos en su mirada, solo gratitud. Yo lo tome de la mano y lo acerque a mi, como queriendo decirle a Agustín que no hubo reemplazos, solo nuevos comienzos.

—Prometimos cuidarnos —añadió Ruggero en voz baja—. Y lo estamos cumpliendo.

—Ojalá mi hermanito Agustín sea tan guapo igual— nuestra pequeña alma suspiro y nosotros reimos, si habíamos contado a Alma que su hermanito llevaría el nombre de Él, Agustín, alguien que amamos tanto... Y ahora amariamos..

El viento sopló entre los árboles, levantando pétalos que parecían bailar en el aire. Yo lo interprete como una respuesta, una bendición silenciosa.

Y mientras entrelazabamos los dedos con Ruggero, y nuestra pequeña al lado comprendimos que Volver a Amar no significaba olvidar, sino atreverse a vivir de nuevo.

Ruggero

Regresamos a casa, después de la visita al cementerio, el 13 de abril ya no me pesaba como antes... Pasaron las horas y El viento de la tarde soplaba con suavidad, moviendo las cortinas de la terraza donde Karol nuevamente escribía.
El sol se despedía, tiñendo el cielo de tonos dorados y rosados, mientras la risa de Alma resonaba desde el jardín.
Me  acerque , llevando una manta sobre los hombros de Karol y dos tazas de chocolate caliente.

—Se está haciendo de noche —le dije, sonriendo, me acerque a acariciar a nuestro pequeño en camino.

Karol levantó la vista y me miró con esa serenidad que solo da el amor que ya no teme perder.

—Lo sé… pero me gusta mirar cómo cae el sol —respondió ella—. Me recuerda que incluso el final de un día puede ser hermoso.

Sentado a su lado, tomando su mano.
El silencio que nos envolvía no era vacío, sino lleno de todo lo que habíamos vivido, de lo que habíamos aprendido y de lo que aún soñabamos juntos.

Frente a nosotros , Alma corría tras las mariposas , riendo a carcajadas. Nuestra hija era demacido tierna y hermosa.

Karol la observó con ternura.
—¿Sabes, Rugge? —susurró—. A veces pienso que el amor no desaparece cuando alguien se va. Solo cambia de forma, se que digo mucho eso pero realmente lo creo.

Yo la mire, con esa expresión que siempre guardaba para ella, y acaricie su mejilla.

—Y a veces vuelve… cuando menos lo esperas.

Karol sonrió, recostando su cabeza en mi  hombro.
El viento trajo consigo el aroma de las flores del jardín, y una paz profunda nos envolvió.

El pasado ya no dolía.
El presente era amor.
Y el futuro… simplemente, nos pertenecía.

Sobre la mesa, el cuaderno abierto mostraba su última frase escrita con tinta azul:

> “A veces el corazón se rompe para poder volver a amar de verdad.”

La cámara se alejaría —si esto fuera una película— mostrando a los tres juntos bajo el cielo del atardecer.
Ruggero y Karol tomados de la mano. Acariciando su vientre en la espera de su pequeño Agustín,
Alma riendo entre las flores.
Y una mariposa blanca danzando a su alrededor, como un símbolo de todo lo que alguna vez fue y de lo que ahora, por fin, había sanado.

Porque al final, la historia de Karol y Ruggero no era una historia de pérdida… sino de renacimiento.
Una historia sobre cómo, incluso después del dolor, el amor siempre encuentra la forma de volver a empezar.

Fin.

"Volver a Amar "  (Terminada) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora