Capitulo 23❤️

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"Celos , que matan, el corazón ardiendo"...

Narradora:

El ambiente en la universidad estaba cargado de risas y conversaciones. Karol caminaba por el pasillo con su carpeta en mano, cuando notó a Ruggero conversando animadamente con una chica de su clase. La sonrisa de él era amplia, y hasta sus ojos parecían brillar de una forma especial.

Karol trató de ignorar la punzada extraña que sintió en el pecho, pero era inevitable. ¿Por qué le importaba tanto si Ruggero sonreía con alguien más?

-Tonta -se dijo en silencio-, no tienes derecho a sentir nada. Eso ya quedó atrás.

Apretó los labios, fingiendo indiferencia, y pasó de largo sin siquiera mirarlo. Pero Ruggero, como si hubiera sentido su presencia, giró la cabeza y se quedó observándola mientras se alejaba.

-

Horas después, en la biblioteca, fue Ruggero quien se encontró con una escena que lo descolocó. Karol estaba sentada en una mesa con Pedro , su amigo de la infancia. Ambos reían bajito, compartiendo recuerdos y anécdotas. Ruggero sintió un calor incómodo subirle por la garganta.

-¿Y ahora qué? -pensó con ironía-. ¿Por qué te molesta que esté con él? No tienes ningún derecho.

Cruzó los brazos, intentando convencerse de que no significaba nada, que Karol era simplemente alguien que debía quedar en su pasado... pero la forma en que ella se inclinaba hacia Pedro para escucharle lo carcomía por dentro.

-

Karol

Después de lo ocurrido con Ruggero es estaba muy diferente, en cuanto a sus actitudes, pero de alguna forma estábamos juntos en el mismo círculo de amigos, en la misma universidad y yo no dejaba de pensar en el y tampoco quería hacerlo, me costó mucho aceptar mis sentimientos por el Y no me mostraría vulnerable pero tampoco negaría lo que siento.
Estaba por el patio del campus con Pedro y lo vi.

-¡Ruggero! - lo llame al verlo acercarse. Mi voz sonó un poco más alegre de lo normal, quizá porque Pedro estaba conmigo.

-Hola -contestó él con una sonrisa que no le llegó a los ojos. Miró de reojo a Pedro , luego me miro-. No sabía que se veían tanto.

-Somos amigos de toda la vida -respondi yo , casi a la defensiva.

Pedro intervino con naturalidad:
-Y ahora que volvi a vivir aquí, es como si el tiempo no hubiera pasado.

Yo sonreí y ese gesto , y noté que enfurecio a Ruggero.

-Claro -dijo entre dientes-. Como si nada hubiera pasado...

El silencio se tensó, incómodo. Ninguno de los dos quería reconocer lo que realmente sentíamos. El orgullo, la culpa , las heridas del ayer y el miedo a volver a sufrir eran muros demasiado altos.

Pero en lo más profundo de sus miradas, había algo imposible de ocultar: los celos que nacen solo cuando el corazón todavía pertenece a alguien, aunque la mente se niegue a aceptarlo.

Ruggero

La tarde estaba fresca, el viento jugaba con las hojas del campus. Ella
salió de clases acompañada de Pedro , ambos riendo por algo que él acababa de contarle y Sin darse cuenta, yo los observaba desde la distancia, con el ceño fruncido.

-¿Qué tanta gracia te hace? -murmure en voz baja, como si quisiera convencerme de que no me importaba.

Pero me importaba. Y mucho.

"Volver a Amar "  (Terminada) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora